Economía

Escrivá modificará la ley de autonomía del Banco de España para reforzar su independencia

  • El consejero del PP designado para velar por la transparencia ha rechazado, finalmente, la labor 
  • Culminará la transformación de la entidad con un nuevo organigrama que apoyará el Consejo
  • Prepara unos presupuestos y un plan estratégico con la vista puesta en el medio plazo
El nuevo gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá. Alberto Martín
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El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha tomado posesión en la institución en una jornada clave para el futuro próximo de la entidad. Escrivá, acompañado por Soledad Núñez como subgobernadora, prepara un mandato en el que disipar cualquier duda sobre su independencia, puesta en tela de juicio por el paso del Consejo de Ministros a la cúpula del Banco, y para reforzar la transparencia de la institución que lidera. Para ello, retocará la Ley de Autonomía del Banco de España tras 30 años con el consenso del Consejo de Gobierno, que ha creado un grupo de trabajo para adoptar "las mejores prácticas y la generación de una cultura institucional que hagan que la transparencia sea un principio inspirado de nuestras actuaciones".

Casi cuatro décadas después de iniciar su carrera profesional en el Banco de España -empezó a trabajar para el BdE en 1985 y la próxima década marchó al Instituto Monetario Europeo y posteriormente al Banco Central Europeo (BCE)-, Escrivá vuelve para suceder a su 'colega' durante 25 años, Pablo Hernández de Cos, con el bagaje y la experiencia en los bancos centrales, donde los gobernadores expresan una fuerte tradición y cultura de independencia.

Las mejoras y actuaciones relativas a la independencia, la transparencia y la rendición de cuentas serán motivo de examen por parte de un nuevo grupo de trabajo del Consejo de Gobierno que iba a liderar el consejero del banco propuesto por el PP, Fernando Fernández, según confirman fuentes del Banco de España. No obstante, Fernández ha roto el pacto inicial por motivos que desconocen en la entidad, explican estas mismas fuentes, y será Lucía Rodríguez quien encabece el grupo de trabajo. Analizará posibles modificaciones en la ley de autonomía del Banco, con el foco en tener, en un horizonte temporal acotado, recomendaciones y propuestas de la institución de cara al debate parlamentario. Los cambios adoptados en las áreas de transparencia y comunicación, liderada por Paloma Marín, revelan la estrategia de Escrivá de reforzar estas labores.

Escrivá auditará las acciones llevadas a cabo por el Banco de España para evaluar su eficacia retocando la Oficina de Evaluación "independiente" que creó Hernández de Cos, exgobernador que da paso a albaceteño. Esta oficina reportará al Consejo de Gobierno de forma directa, cuando antes reportaba únicamente al gobernador. Su plan de acción, encargado a la nueva consejera Lucía Rodríguez, debe ser aprobado aún por el Consejo de Gobierno. Todo forma parte de los cambios que abordará en la Ley de Autonomía.

El órgano rector también ratificará esta tarde el nuevo organigrama que culminará la renovación de la entidad tras la entrada de Escrivá, donde está previsto que se potencie el papel del servicio de estudios de la entidad.

Los planes estratégicos que elabore el Banco de España estarán ahora orientados al medio plazo, con la vista puesta en el mandato completo de seis años que inicia Escrivá. Así, la política de ingresos y gastos que se recogerá en los presupuestos del Banco también ser elaborará a medio plazo.

"Esta mejora de transparencia debe llevar, sin duda, a que la ciudadanía conozca más y mejor las funciones de banco. Debemos esforzarnos en acercar nuestro trabajo a los ciudadanos y también nuestro inmenso patrimonio", ha explicado el gobernador. La digitalización y la innovación tecnológica tendrá mucho que ver en este proceso que prevé facilitar el acceso a la información, los datos económicos y el 'modus operandi' del regulador.

Escrivá ha destacado la importancia de "ejercer nuestras funciones con humildad". "Las instituciones no solo tienen que ser independientes, también debe mantener una actitud abierta y receptiva. Esta disposición, unida a nuestra integridad y vocación de servicio público, será fundamental para sigamos avanzando en que el Banco de España sea una entidad respetada, confiable, imparcial y comprometida con el bienestar de nuestra sociedad", ha manifestado en su discurso con motivo de la toma de posesión.

Escrivá ha estado respaldado por su número dos, Núñez, además de algunas personalidades del mundo empresarial, sindical y político: Gerardo Cuerva, presidente de Cepyme y vicepresidente de CEOE o Pepe Álvarez, secretario general de UGT. Al acto también acudieron representates de la principales entidades bancarias del país, como la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, el presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, el presidente de BBVA, Carlos Torres, el presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, el presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet, el presidente de Unicaja, José Sevilla o el presidente de Ibercaja, Francisco Serrano, entre otros. También acudieron la presidenta de la AEB, Alejandra Kindelán, y el director general de CECA, José María Méndez.

Escrivá, en un esfuerzo de desligarse del Gobierno, ha evitado la presencia de ministros económicos. En 2018, Nadia Calviño y María Jesús Montero acompañaron a Hernández de Cos en su toma de posesión, incluso siendo la elección del PP. En todo caso, el Gobierno estuvo representado –en su más alto nivel– por el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, que lo hizo a título personal, ya que tiene una plaza como letrado del Banco de España. Ha sido el intermediario del PSOE para negociar con Cuca Gamarra, la secretaria general del PP, la renovación de la cúpula del Banco de España. Eso sí, Bolaños ha estado presente en el estrado desde donde primero De Cos y, posteriormente, Escrivá han leído sus respectivos discursos.

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