Economía

Díaz, a punto de provocar la ruptura con la patronal CEOE por la reducción de la jornada laboral

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. EFE
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Gobierno, patronal y sindicatos vuelven a citarse en la reunión que puede ser definitiva ya no para la reducción de la jornada laboral, sino para la relación de una patronal ya desencantada con el Ministerio de Trabajo que encabeza la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz. Su 'número dos', el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, lanzó un ultimátum a los empresarios hace tan solo una semana: o presentan una propuesta por escrito en reunión prevista para hoy, o Díaz tomará camino para reducir la jornada laboral con el beneplácito de los sindicatos.

Los mensajes por parte de la vicepresidenta se sucedieron el resto de la semana, cayendo en cascada como parte de la estrategia para empujar a CEOE manifestar por escrito su postura en la mesa tripartita. Si los empresarios llevarán o no un texto a la próxima reunión es algo que únicamente conoce Antonio Garamendi y los suyos tras sopesarlo en la planta noble de Diego de León, 50, la sede de la confederación empresarial en Madrid. Todo está en mano de los órganos ejecutivos de CEOE.

Por el camino hay varios obstáculos que salvar. Bajo la premisa de que la reducción de la jornada laboral es la medida estrella de Díaz y Sumar para esta legislatura, los empresarios entienden que ya les viene hecha la reforma. Vienen argumentando la necesidad de tiempo e independencia para que la mesa bipartita pudiera llegar a algún acuerdo. En estas conversaciones hubo sobre la mesa un aumento de las horas extraordinarias –como desveló elEconomista.es– o la voluntad de flexibilidad para aplicar la reducción a través de un periodo de transitoriedad mayor.

Precisamente, la negativa de Trabajo a flexibilizar el tope legal de las horas extraordinarias como vía de compensación del impacto que la reducción de la jornada tendrá para las empresas y la premura con la que Díaz quiere rebajar la duración máxima de la jornada semanal son los dos grandes motivos que repelen a la patronal de cualquier tipo de acuerdo. El Gobierno está alineado con los sindicatos con la voluntad de introducir un registro horario de la jornada digital y de evitar las horas de trabajo sin cobrar a través de las sanciones de la Inspección de Trabajo.

Unas plantas más abajo de la zona noble de CEOE donde se debe decidir qué respuesta dar ante la postura del Gobierno, en la tercera, Cepyme ha presentado un informe tratando de aproximar el impacto de la reducción de la jornada laboral en España. Aseguran que la subida salarial encubierta que provocaría la reducción de las horas de trabajo manteniendo el mismo sueldo provocaría un coste directo para las empresas de 11.800 millones. Esta cifra aumentaría otros 30.000 millones de sumar el valor añadido bruto que dejarían de producir los trabajadores. En esta reforma, las firmas más afectadas por su capacidad organizativa son las pequeñas y medianas empresas, denuncian en el informe Impacto de la reducción de la jornada laboral en la PYME.

En este informe defienden uno de sus argumentos para "dejar trabajar" a la negociación colectiva. Fuentes de Cepyme explican que la negociación colectiva viene reduciendo de forma orgánica la duración de la jornada laboral durante las últimas décadas: la jornada pactada en convenio pasó de una media de 40,4 horas por semana en 1983 a 38,4 horas veinte años más tarde. Desde entonces, se ha mantenido con pocos cambios, siendo 38,3 horas en 2023. La jornada media en España ya está en 38,2 horas semanales.

¿A cuántas personas afecta una reducción de la jornada laboral? El servicio de estudios de la patronal de las pymes estima, tomando como base las estadísticas oficiales, que el 75% de los trabajadores con convenio colectivo –8,8 millones de personas– se verá afectado, en mayor o menor grado, por la reducción de la jornada laboral. Extrapolando este porcentaje a todo el mercado laboral, la reforma alcanzará a unos 13,5 millones de trabajadores.

En el extremo de la ecuación aparecen unos 925.000 trabajadores con jornadas semanales superiores a 39,5 horas, que representan el 8% del total. Los negocios más perjudicados por la reforma serían los de las industrias extractivas, información y telecomunicaciones, transporte, hostelería o comercio, todos ellos con jornadas más largas que en el resto de los sectores.

En todo caso, los expertos de Cepyme esperan una respuesta completamente heterogénea de los empresarios: algunos negocios usarán las horas extra como complemento, otros producirán menos y algunos incluso llegarán a echar el cierre. Sobre las complejidades para abordar este cambio, afirman que no es tan determinante el tamaño de la empresa sino las capacidades organizativas: una empresa de seguridad, cuyo valor añadido esencial es la presencialidad, tiene más difícil cambiar su organización, por ejemplo.

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