Economía

España debe bajar su deuda 0,6 puntos cada año para cumplir con las reglas fiscales, según la AIReF

  • La reducción del pasivo de 2023 se sustentó esencialmente en el crecimiento del PIB
  • El pago de intereses se mantuvo contenido en los 33.700 millones a cierre del pasado curso
Cuentas públicas españolas. iStock
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La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha proyectado para 2024 una disminución en la ratio de deuda de 1,4 puntos del PIB sobre el nivel registrado en 2023, que situaría la ratio en el 106,3% a finales del ejercicio, misma previsión que maneja el Ejecutivo y en el rango de las últimas estimaciones del FMI (104,7%) y la Comisión Europea (106,5%). En un nuevo marco de reglas fiscales, con exigencias de cumplir un ajuste en la deuda y el déficit público, la institución prevé que será necesario recortar la deuda 2,5 puntos hasta 2028, 0,6 puntos cada ejercicio.

Este ajuste, defiende la auditora pública, contribuiría a mantener la senda descendente de deuda y déficit. La previsión de la Comisión Europea, no obstante, requiere un compromiso mayor para aquellos países señalados con un nivel de endeudamiento superior al 90% del PIB. Economías como la española deberán ajustar hasta un 1 puntos al año.

De cara a este año, la AIReF ha apuntado que el déficit público seguirá contribuyendo al incremento de la deuda, aunque con una contribución ligeramente menor a la del año 2023, y la reducción de la ratio vendrá sustentada principalmente por el crecimiento nominal del PIB, en un entorno de relajamiento aun de las tensiones inflacionarias, donde el deflactor seguirá teniendo una contribución notable.

El organismo independiente que dirige Cristina Herrero ha publicado este jueves el último Observatorio de Deuda Pública, en el que analiza la evolución reciente de la deuda pública en España, que se situó a finales de 2023 en el 107,7%, lo que supone una reducción de 3,9 puntos en el año y un incremento de 9,5 puntos respecto al nivel previo a la pandemia.

El perfil trimestral presenta una senda descendente en los últimos once trimestres, con una reducción acumulada de 17,6 puntos desde el techo alcanzado en el primer trimestre de 2021 (125,3%).

Según la autoridad independiente, la reducción de la ratio en 2023 fue significativa y se debió, principalmente a una contribución elevada del deflactor del PIB. La contribución del crecimiento económico a la caída de la ratio fue de 8,8 puntos, de los cuales 2,6 puntos vienen por la parte real, y 6,2 puntos del deflactor. Por su parte, los factores fiscales (déficit principalmente) aportaron un incremento de 4,9 puntos, 6 décimas de PIB menos que el año pasado.

La AIReF constata que la deuda ha mostrado una senda de reducción tras el fuerte incremento provocado por la pandemia. La reducción del déficit y una inflación mucho más alta de lo esperado han logrado corregir aproximadamente dos tercios del incremento de deuda provocado por la Covid-19.

Asi, de los 9,5 puntos de incremento de la ratio en los últimos cuatro años, los factores fiscales (déficit más otras variaciones de deuda) han contribuido con una aportación positiva de 28,1 puntos, que ha sido compensada parcialmente con la contribución del crecimiento nominal (18,7 puntos), donde el deflactor del PIB ha aportado 14,9 puntos y el crecimiento real 3,8 puntos.

Riesgo contenido de financiación

Tras los fuertes incrementos de las rentabilidades de la deuda soberana de 2022, el previsible fin del ciclo de subida de tipos se ha traducido en una corrección en la última parte del año. Tras dos años donde la rentabilidad de la deuda española había acumulado un incremento medio de 450 puntos, se ha producido una corrección en torno a 100 puntos.

Según la AIReF, el año 2024 ha comenzado con un ligero repunte, reajustando parte del fuerte descenso registrado en la última parte de 2023. El diferencial del bono a 10 años de España frente al de Alemania ha vuelto a situarse por debajo de los 100 puntos, reduciendo 25 puntos desde los 115 registrados en octubre.

Por su parte, el coste medio de las nuevas emisiones del Tesoro se ha incrementado en 2023 hasta situarse en el 3,44%, un valor no registrado desde el año 2011. Esto ha generado un punto de inflexión en el coste medio de la cartera de deuda del Estado, que ha aumentado desde su mínimo histórico del 1,64% hasta el 2,09%.

En este contexto, el gasto por intereses del total de las Administraciones Públicas se ha incrementado algo más de 8.500 millones de euros desde el mínimo registrado en 2020, hasta un total de 33.763 millones en el tercer trimestre de 2023.

A pesar de que el Tesoro ha tenido que colocar su deuda a unos tipos superiores, una inflación más contenida ha permitido que el gasto crezca a una tasa más moderada en 2023 (en torno al 6%), comparada con el fuerte repunte de 2022 (21%). La carga financiera medida como porcentaje del PIB se sitúa en el 2,3 % del PIB, por la gradual traslación de los mayores tipos de emisión y el fuerte crecimiento de la economía.

Según el Observatorio de la AIReF, el nuevo entorno de tipos de interés implica una vulnerabilidad para la sostenibilidad de las finanzas públicas, dado el elevado endeudamiento que tendrá que ser refinanciado a unos tipos significativamente más elevados.

Para 2024 el Tesoro Público propone reducir las emisiones netas 10.000 millones de euros hasta los 55.000 millones. La emisión bruta prevista es de 257.572 millones, alrededor de un 2% superior a la de 2023, aunque en porcentaje del PIB se mantienen en el 17%, una ratio relativamente baja en términos históricos, que representa un reducido riesgo de refinanciación.

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