Economía

La venganza de Viktor Orbán: bloquea los 50.000 millones a Ucrania tras abrir negociaciones para la adhesión de Kiev a la UE

  • Los líderes de la UE continuarán la conversación en una Cumbre extraordinaria en enero
  • Fracasa el intentó a Veintiseis con el que se intentó persuadir al líder húngaro
  • Los líderes pactaron abrir negociaciones para la adhesión de Ucrania y Moldavia a la UE con la abstención de Budapest
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La primera jornada de la Cumbre de líderes de la UE fue testigo de un intento, fallido, de acercar posturas sobre la revisión del presupuesto plurianual comunitario. Hungría se abstuvo sobre la adhesión de Ucrania y permitió que se llegara a un acuerdo que parecía lejano. Pero horas más tarde se cobró su revancha: mantuvo su bloqueo a destinar 50.000 millones de euros, en los próximos cuatro, años a Kiev, como parte de una reformulación presupuesaria que incluye también una partida para el alza de costes de la deuda del Plan de Recuperación.

La decisión ha quedado finalmente emplazada a una Cumbre extraordinaria en enero y continuarán en las próximas semanas las conversaciones técnicas. La fórmula para agilizar la negociación se ha articulado a base de encontrar un punto en común a Veintiséis que posteriormente presentar a Hungría, en un intento por esquivar su veto. Pero Budapest constató su revancha, no abrirá la mano para dar la financiación a Kiev hasta que Bruselas desbloquee los 21.000 millones de euros que mantiene congelados por incumplir las garantías del estado de Derecho

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, mantuvo su rechazo a dotar de más ayuda económica a Ucrania y también destinar nuevas partidas a asumir los costes de endeudamiento del Plan de Recuperación. Y es que no ayuda que los desembolsos de su plan de salida de la pandemia estén supeditados aún a cumplimiento de 17 superhitos ni que todavía no se haya efectuado ningún pago (aunque tampoco lo ha pedido).

La propuesta de partida, planteada por el Consejo de la UE, rebajaba a 22.000 millones de euros la parte de nuevas aportaciones de los países al presupuesto comunitario, frente los 60.000 millones de euros iniciales de la propuesta de Bruselas. Se mantenían los 50.000 millones a Ucrania en créditos y transferencias pero se rebajaba la dotación del resto de partidas. Otros países, entre ellos Alemania, también han rechazado aumentar sus contribuciones al presupuesto comunitario si no era para ayudar a Kiev.

La conversación partía de la propuesta del Ejecutivo comunitario, que planteaba ampliar el presupuesto para los próximos cuatro años en 98.000 millones de euros. Una partida de la cual 50.000 millones de euros se destinaría a Ucrania, 33.000 en créditos y 17.000 en transferencias a partir de contribuciones adicionales de los Estados miembro. La financiación restante se distribuiría entre el pago de los intereses de la deuda del fondo de Recuperación, migración, competitividad y lucha contra desastres naturales.

Se mantuvo, en la propuesta, la partida para Ucrania, los 50.000 millones de euros repartidos en préstamos y financiación de los países. Se redujo, en consecuencia, a 5.000 millones la partida adicional para los próximos cuatro años para la UE, a repartir entre los Veintisiete.

La fórmula de acuerdo a Veintiseis para convencer luego a Orban había resultado efectiva horas antes. No hay que olvidar que el primer día de Cumbre se zanjó la adhesión de Ucrania con unas, por otra parte, inesperadamente breves horas de debate y tras pactar con Orbán su salida de la sala. El resultado es que la decisión salió adelante. Se dio la señal política para iniciar las negociaciones de Ucrania para su integración en la UE.

La ayuda es crítica para Kiev en un momento en el que Estados Unidos no ofrece garantías de continuar con su apoyo. Especialmente después de que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, volviera de su visita a Washington sin convencer a los Republicanos.

Ya en los días previos al encuento de líderes Hungría se posicionaba con intención de vetar tal financiación. La sombra de veto de Orban se extendía sobre la revisión presupuestaria hasta el punto de que si Bruselas mantenía el bloqueo a sus 31.000 millones de euros en fondos a Budapest, Orbán no veía razón para dotar de financiación a Ucrania. Pesaba también en esta cuenta su afinidad con Putin. Pese a ello, la UE ha sacado doce paquetes de sanciones contra Moscú.

Esta misma semana, el día anterior a la Cumbre, , la Comisión Europea anunció que descongela 10.200 millones de fondos de Cohesión que mantiene bloquados a Hungría al considerar que ha cumplido con la reforma del poder judicial. Aún quedan otros 21.000 millones de euros que mantiene bloqueados a Budapest por la falta de garantías del cumplimiento del estado de Derecho.

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