Economía

Calviño defiende que la propuesta de España para las reglas fiscales es "equilibrada" pese a las críticas

  • Algunos paíss como Francia o Italia afean la falta de flexibilidad para realizar inversiones 
  • La reforma se acerca a las demandas de Berlín, con salvaguardias para la deuda y el déficit
La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño. // FOTO: Reuters

La reforma de las reglas fiscales será el plato principal de la cena de trabajo que mantendrán los ministros de Economía y Finanzas de la UE esta noche en Bruselas. Será una noche "larga", ha asegurado la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, a su llegada a la reunión del Eurogrupo, y ha defendido que la propuesta es "equilibrada", pese a que algunos Estados miembro han criticado que sea demasiado estricta, en un intento de contentar a Alemania.

La propuesta presentada por España preserva los elementos fundamentales planteados por la Comisión Europea, ha considerado Calviño. Con reglas "adaptadas a las características de cada uno de los Estados miembro" y que "garanticen un impacto contracíclico de esta política fiscal" y un "equilibrio entre la reducción de la deuda y el crecimiento económico".

Pese a las críticas planteadas por Francia o Italia en aras de una mayor flexibilidad para realizar inversiones, frente a las demandas de una Alemania que pedía salvaguardias para la deuda y el décificit, Calviño ha asegurado que estas nuevas reglas fiscales son "equilibradas" porque incluirán "un sistema de control y supervisión" que será "más realista y eficaz" y que da "espacio a las inversiones" verdes, en materia de defensa o digital.

Lo que planteó España, como presidencia de turno del Consejo de la UE y árbitro de las negociaciones, es una propuesta que fija cláusulas para la reducción de la deuda, con un recorte del 1% anual para aquellos países que superen niveles del 90% sobre el PIB y una reducción del 0,5% para aquellos cuya deuda se sitúe entre el 90% y el tope máximo del 60% que fija el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

Era esta una de las exigencias que ha planteado Alemania desde el inicio de la negociación. Otra de las peticiones de Berlín, a las que se ha dado respuesta en el borrador en la mesa de negociación, es que se establezca un objetivo de déficit por debajo de ese tope máximo del 3% que deben cumplir los países. Un reclamo que se ha traducido en colchones fiscales del1,5%.

Son aquellos Estados miembro que venían defendiendo una mayor flexibilidad en las nuevas reglas fiscales, frente a la rigidez de las anteriores que probaron ser poco realistas durante la crisis económica, los que han presentado mayores críticas. Italia rechaza que se incluyan los intereses como parte del balance estructural primario.

Francia, por su parte, pide más flexibilidad para las inversiones en el proceso de ajuste del déficit. Concretamente, reclama que los países que entren en procedimientos por déficit excesivo puedan realizar un ajuste del 0,3% en lugar del 0,5% que establecen actualmente las normas (en el borrador de las negociaciones) si ejecutan inversiones y reformas estructurales durante el periodo de ajuste de 4 años.

Otra de las críticas que arrojan sombra sobre la reforma es que, lejos de simplificar las reglas previas, mantiene su complejidad. Algo que Calviño ha descartado al considerar que "son más fáciles de aplicar" y "más realistas".

La vicepresidenta primera ha justificado que se simplifican porque los planes "se centran en un único indicador de seguimiento: la senda de gasto". Además, ha puntualizado que el "sistema incorporará sobre esta base un conjunto de salvaguardias que permitirán asegurar que el sistema lleva a la reducción de deuda pública con espacio fiscal para impulsar inversiones".

Será una noche "larga", según ha reconocido Calviño lo que les ha trasladado a los ministros de Economía y Finanzas de la UE. "Nuestro objetivo es una cena sin hora de finalización", ha afirmado ante la prensa y ha asegurado que se dedicará "el tiempo que haga falta para lograr ese acuerdo" porque "es importante que Europa cuente cuando antes con un marco claro de reglas fiscales que proporciona seguridad jurídica y confianza a los mercados financieros".

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud