Economía

Bruselas espera que España retire las ayudas energéticas a final de año

  • La intención es rebajar el déficit, que se mantendrá por encima del 3% hasta 2025
La ministra de Asuntos Económicos en funciones, Nadia Calviño y el comisario de Economía, Paolo Gentiloni
Bruselasicon-related

La Comisión Europea avisa a España de la necesidad de retirar las medidas puestas en marcha para mitigar los altos precios de la energía. Tras la presentación, el pasado octubre, por parte de un Gobierno en funciones, de unos presupuestos prorrogados para 2024, Bruselas presentó esta semana sus previsiones de otoño y en ellas insta al Ejecutivo español a retirar las medidas antiinflación a final de año.
"Se espera que todas las medidas relacionadas con la energía (excepto la tasa a las empresas energéticas) expiren el 31 de diciembre de 2023", apunta la Comisión Europea en su análisis sobre España. Unas ayudas cuyo coste Bruselas estima que se reducirá 6 puntos porcentuales, hasta el 0,9% del PIB en 2023.

Según las estimaciones del Ejecutivo comunitario, el déficit de España se contraerá al 4,1% este ejercicio y bajará al 3,2% en 2024, acercándose al límite que establecen las reglas fiscales comunitarias –actualmente suspendidas a causa de la pandemia- que fijan un máximo de déficit sobre el PIB del 3%. En 2025, advierte el Ejecutivo comunitario la cifra ascendería de nuevo al 3,4%.
Todo ello se traduce en que, al menos hasta el horizonte de 2025, la Comisión Europea no prevé que España reduzca su déficit por debajo del nivel del 3% sobre el PIB. De hecho, el Ejecutivo comunitario hace hincapié en su análisis: esa cifra se superará aún si se retiraran las medidas para aliviar el impacto de los precios energéticos.
En lo relativo a los gastos en el presente ejercicio, la Comisión Europea considera que la creciente partida para las pensiones, impulsada por la indexación a la inflación, y los consumos intermedios impulsan el aumento de los gastos corrientes. A ello suma los dos paquetes de medidas de mayo y junio, con un coste previsto de 2.700 millones de euros, (o el 0,2% del PIB) para mitigar el impacto de los elevados precios de la energía.
Estos paquetes de ayudas incluyen, entre otros elementos, la prórroga de la reducción del IVA para los alimentos básicos, ayudas al transporte público o la bonificación al carburante que luego se restringió a los profesionales del transporte.
Es así que Bruselas detalla en su análisis que apunta que los ahorros derivados de la eliminación de las medidas energéticas serán el motor principal de la reducción del déficit en 2024. Un cómputo en el que tiene que ver que la motivación principal de poner en marcha tales ayudas enraíza en los altos precios de la energía derivados de la agresión militar rusa en Ucrania, que se han ido moderado progresivamente.
En su análisis, la Comisión Europea estima que el déficit de las administraciones públicas caiga este año, aunque de forma más gradual que en 2021 y 2022 porque tras varios trimestres de "fuerte crecimiento", los ingresos tributarios muestran signos de moderación, a pesar de la solidez de la recaudación del IRPF.
En este computo apunta a un crecimiento inferior a lo previsto de los impuestos indirectos como uno de los catalizadores de tal moderación, que refleja también la desaceleración de la inflación en los bienes importados.
"Se espera que el déficit siga disminuyendo en 2024 hasta el 3,2% del PIB, sobre la base de políticas sin cambios", apunta la Comisión Europea en relación a los presupuestos. Y es que Bruselas espera que "España y otros cinco gobiernos en funciones presenten una propuesta más estable y avanzada", señaló el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, en rueda de prensa. Una actualización presupuestaria presentada por la nueva formación de Gobierno que debería ser analizada de nuevo.
Fue durante la sesión de investidura del miércoles que el reelegido como presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, propuso alargar algunas de las medidas para contener los altos niveles de inflación, como la rebaja del IVA de los alimentos hasta junio de 2024, y apunto otras como otras ayudas a la hipoteca o el alquiler o la gratuidad del transporte público para menores de 30 años.
Cabe recordar que el propio Ejecutivo comunitario abrió la puerta a principios de noviembre a alargar algunas de las medidas energéticas hasta finales de marzo. En una carta en la que pedía su opinión al respecto a los Estados miembro, pedía valorar mantener las ayudas, pero estas se limitaban específicamente a las empresas más golpeadas por la crisis de la energía.
Perspectivas para 2025
El impacto en los ingresos presupuestarios de medidas tales como la tasa sobre los beneficios caídos del cielo de las energéticas y los bancos o el impuesto de solidaridad sobre el patrimonio, expirará a finales de 2024, con la retirada de tales medidas. Lo que propiciaría un ligero aumento del déficit en 2025, hasta el 3,4%, según explicaron desde el Ejecutivo comunitario.
En 2024, con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de nuevo en vigor –aunque, con mucha probabilidad, con la reforma sin terminar–, la Comisión Europea volverá a la disciplina fiscal. Bruselas avisó a los países que en mayo del próximo año empezaría a abrir procedimientos de déficit excesivo. En primavera de 2024, la Comisión Europea propondrá al Consejo de la UE abrir procedimientos por déficit excesivo sobre la base de los datos de ejecución de 2023, es decir, los datos validados por Eurostat que estarán disponibles en primavera.

Recorte de 9.700 millones el próximo año

El pasado mayo, con la presentación de su paquete de primavera, la Comisión Europea instó a España a realizar una mejora del ajuste estructural presupuestario de al menos del 0,7% del PIB en 2024, lo que se traduce en algo más de 9.700 millones de euros. Este ajuste adicional del 0,7% del PIB en 2024 solo sería necesario en caso de que España supere un techo de gasto del 2,6%. No esta claro que el Gobierno vaya a tener que efectuar tal recorte considerando que, en base a los cálculos de Bruselas en sus previsiones de primavera, el aumento del gasto público será del 1,4% en 2024. En su análisis, la Comisión Europea afeaba al Gobierno de Sánchez que no hubiera limitado suficientemente el crecimiento del gasto" público. Un alza que responde a las medidas destinadas a paliar la crisis energética y que ya en ese momento la Comisión Europea pidió al Ejecutivo español que retirara. Esta semana, Bruselas presentará su paquete de otoño, con la actualización de las recomendaciones por país.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud