Economía

Francia se niega a firmar el acuerdo UE-Mercosur si los agricultores de la región no cumplen con la normativa sanitaria europea

  • Brasil es el segundo exportador del mundo de maíz, por detrás de Ucrania
  • Francia rechazo el TLC durante el gobierno de Bolsonaro por su negacionismo climático
El presidente francés, Emmanuel Macron. Reuters
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La Asamblea Naciona de Francia ya ha puesto sobre la mesa sus condiciones para que el Tratado de Libre Comercio (TLC) UE-Mercosur salga adelante. Con 218 votos a favor y 58 en contra, los diputados piden al presidente de la República, Emmanuel Macron, que diga a la Comisión Europea que se oponen al pacto si los países del bloque comercial sudamericano no respetan la normativa sanitaria europea en materia agraria, así como las medidas ambientales y climáticas.

El acuerdo entre ambos bloques comerciales fue firmado en el año 2019 pero no fue ratificado, precisamente, porque Francia se mostraba reticente a llevar a cabo un TLC con la región mientras que Bolsonaro siguiese con el negacionismo sobre el cambio climático y deforestando el Amazonas. Así lo expresó por aquel entonces Emmanuel Macron.

También la ministra de Economía, Elisabeth Borne, dijo en una entrevista en 2019 en el canal de televisión BFM que no iban a firmar un tratado "con un país que no respeta la selva amazónica ni el tratado de París sobre el clima". Borne fue muy contundente: "Francia no firmará el acuerdo con Mercosur en estas condiciones".

"No podemos firmar un tratado comercial con un país que no respeta la selva amazónica, que no respeta el tratado de París (sobre el clima). Francia no firmará el acuerdo con Mercosur en estas condiciones", dijo la ministra Elisabeth Borne al canal de televisión BFM.

Pues ese discurso es el que acaba de ratificar la Asamblea Nacional, pero con el añadido de que quieren que los agricultores de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay (los que conforman el bloque) respeten la normativa sanitaria para poder exportar a Europa.

Este anuncio de Francia pisa el freno de las negociaciones que están avanzando durante el viaje de Ursula Von der Leyen por la región sudamericana. El pasado lunes, la presidenta de la Comisión Europea visitó Brasil y mantuvo un encuentro con el presidente Luíz Inácio Lula da Silva y luego con empresarios brasileños y europeos, los cuales mostraron su "firme apoyo" a que saliese adelante el TLC e instaron a las instituciones a "aprovechar la oportunidad".

A raíz de esto, la presidenta expresó que el TLC estaba ya "en la línea de llegada". Von der Leyen recalcó que tanto ella como Lula "nos comprometimos a concluir el acuerdo cuanto antes, como mucho quedará ratificado a finales de año", prometió a los empresarios la líder europea.

Con todo, Francia sigue siendo esa piedra en el camino para que se abra el comercio entre estos dos puntos del atlántico, mientras que la postura de España es totalmente a favor. La postura de Moncloa con respecto a este TLC es que sirve como freno a la penetración, cada vez más fuerte, de China en el mercado sudamericano.

Hay que recordar que Brasil es el principal proveedor de grano del Viejo Continente. Concretamente, el maíz es la principal materia prima que adquiere la UE al país amazónico. Según los últimos datos de la Comisión Europea, las importaciones de maíz pasaron de 3.309.387 toneladas en el año comercial 2021/2022 a los 7.904.878 hasta inicios de abril de este mismo año. Es decir, el maíz brasileño pasó de ser el 26,2% del total de las importaciones de este bien al 36,4%, solo por detrás del grano ucraniano, que alcanzó en lo que va de año los 11.743.220 toneladas.

Por otro lado, los datos del Ministerio de Agricultura de Brasil muestran que China fue el año pasado su principal comprador de maíz, con 1.165 millones de toneladas y en 2023 "podría pasar a superar los 5 millones", aseguró el director general de la Asociación Nacional de los Exportadores de Cereal de Brasil (ANEC), Sérgio Mendes.

Por tanto, tanto el discurso de Moncloa como el de Bruselas coinciden en que llevar adelante este acuerdo de libre comercio con la región supondría "poner el freno a China" en su intensa penetración en Sudamérica. De hecho, fuentes comunitarias aseguraron que no sería sorprendente que si este acuerdo con el Mercosur no sale adelante, vendrá China y lo hará".

En el caso de Francia, la diputada Eleonore Caroit, representante de la segunda circunscripción de los franceses en América Latina y el Caribe y simpatizante con el proyecto de Macron, mantuvo también esta línea discursiva con Bruselas en el debate sobre la ratificación del acuerdo en la Cámara Baja gala: "Si Francia y la UE se distancian de América Latina, ¿saben quién vendrá? China y Rusia", advirtió a la bancada de la ultraderecha francesa.

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