Economía

México y Brasil ralentizan el avance de su economía al entorno del 2%

  • América Latina será la región emergente que menos va a crecer en el año 2023
Ciudadanos en una calle de Ciudad de México. GETTY

La economía de América Latina va a sufrir una desaceleración este año, aunque no entrará en recesión. El año 2021 se presentó como el año de la recuperación de la región, tanto a nivel económico como empresarial, tras el azote de la pandemia.

Por otro lado, en 2022 la invasión de Rusia a Ucrania desencadenó una serie de acontecimientos que hizo que el desempeño económico fuese enormemente dispar entre los países que integran Latinoamérica. Aún así, esta región del mundo avanzó a un ritmo algo superior a la media, en torno al 4%, según los datos del Fondo Monetario Internacional.

Este año, América Latina y el Caribe no van a ser ajenas a la desaceleración económica. Las grandes economías de la región, Brasil y México, van a pasar de un crecimiento del entorno del 3% en 2022, a crecer un 2,6% en el caso de México y un 1,7% si hablamos del país amazónico, según las previsiones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) emitidas a comienzos de este mes de junio. Unas predicciones que también coinciden con el consenso de Bloomberg, que hace una media de las predicciones de los principales expertos y analistas macroeconómicos.

Aún así, estas dos economías van a ser las que sostengan el PIB de la región ya que se espera que Chile y Argentina, otros dos grandes actores, registren crecimientos negativos. En concreto, Argentina pasará de un crecimiento del 5,2% en 2022 a registrar un PIB negativo del 1,6%. Chile, por su parte, cerró el año pasado con un crecimiento del 2,4% y espera cerrar 2023 con -0,1%.

Los expertos destacan que las previsiones macroeconómicas de la región tendrán un crecimiento del PIB en el entorno del 1,6% para este año y del 2,3% para el próximo. Esto sitúa a América Latina como la región que menos va a crecer de las emergentes, por detrás de Asia Emergente, que tendrá un crecimiento superior al 5% este año y Oriente Medio, cuyo crecimiento previsto para 2023 es muy cercano al 3%.

Pero en 2024 se prevé que Latinoamérica vuelva a pisar el acelerador para crecer un 2,3%.

Cae el consumo en Brasil

La OCDE explica que la ralentización de la economía brasileña se debe a que el consumo privado se debilitó, al mismo tiempo que la creación de empleo fue menor y la inflación sigue estando muy elevada. En concreto, esperan que se sitúe por encima de la horquilla que se fijó el gobierno de Lula: 1,75%-3,75%. Aún así, la inflación anual del país amazónico cayó al 4,2% en abril de este año, frente al 5,6% de febrero.

"El constante descenso de la inflación subyacente -que suprime el precio de la energía y los alimentos por su volatilidad-, tanto en bienes y servicios, confirman que se está produciendo una desinflación gradual", aseguran los expertos de la OCDE.

En el caso de México, los economistas apuntan a que el crecimiento del PIB en 2023 va a estar respaldado por la mejora del mercado laboral pero, a su vez, va a estar frenado por la elevada inflación.

Es cierto que el IPC comenzó a bajar y se situó en abril en el 6,2% interanual, pero la inflación subyacente sigue siendo el principal obstáculo de su economía, ya que está enquistada en el 7,7% con una tendencia al alza en los servicios relacionados con la alimentación.

El organismo internacional es optimista y asegura que tanto México como Brasil deben seguir la senda de la política económica restrictiva y que el tipo de interés se mantenga en el 13,75% en el caso del país amazónico. Para México dicen que esperan que el tipo de interés oficial se mantenga sin cambios en el 11,25% hasta finales de 2023, cuando se espera que empiece a reducirse gradualmente. Esto apuntalará la recuperación para 2024.

Argentina y la inflación

El país del Río de la Plata sigue teniendo un problema estructural muy grave con la inflación, que está previsto que este año cierre por encima del 100%. Las previsiones de Argentina por parte de la OCDE son muy negativas, ya que esperan que el país entre en recesión y eso salpicará al mercado de trabajo. "El mercado laboral mejoró, pero se espera que la próxima recesión traiga consigo una caída del empleo", recalcaron desde la OCDE.

Por otro lado, los efectos del cambio climático también van a interferir en la economía platense: "Las exportaciones están padeciendo las consecuencias de la grave sequía registrada en 2023, pero también se recuperarán en 2024", indicaron en el informe.

Al mismo tiempo, los expertos fueron claros en el informe al asegurar que la incertidumbre que generan las próximas elecciones presidenciales en el país, que se celebrarán en octubre de este año, "frenarán la inversión y el consumo". También reiteran que "cabe esperar" que el gasto público caiga durante este año, a medida que se reduzcan los subsidios a la energía. Todo esto sumado a la disciplina fiscal, que exigirá una mayor contención del gasto público para alcanzar sus objetivos.

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