Economía

La inflación se situó en febrero en el 6% empujada por unos alimentos en máximos de 29 años

  • Los precios de la electricidad, carne, legumbres y hortalizas alzaron el IPC
  • Los alimentos repuntaron pese a la rebaja del IVA aplicada desde enero
  • La inflación subyacente también aumentó una décima, hasta el 7,6%

El Índice de Precios de Consumo (IPC) elevó una décima su tasa interanual en febrero hasta el 6% desde el 5,9% de enero, 0,1 puntos por debajo de la previsión que no supone, sin embargo, un freno en la escalada de los alimentos y las bebidas no alcohólicas, que se encarecieron un 16,6% respecto a febrero de 2022, su mayor nivel desde enero de 1994. La inflación subyacente también aumentó una décima para colocarse en el 7,6%; no estaba tan alta desde diciembre de 1986.

Con la subida registrada en el segundo mes de 2023 que reflejan los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación encadena dos meses de ascensos en su tasa interanual, aunque se mantiene alejada del pico de mediados del año pasado, cuando llegó a superar el 10%.

Una décima menos de lo previsto también ha avanzado la inflación subyacente (la que no tiene en cuenta los alimentos no elaborados ni productos energéticos por su volatilidad) aunque no encuentra tope a la senda ascendente (+0,1 puntos sobre enero) para colocarse en el 7,6% y superar al índice general en más de 1,5 puntos.

La subida del IPC en febrero se debe al aumento de precios de la electricidad frente a la disminución registrada el año pasado, mientras que el gasóleo para calefacción tuvieron una influencia negativa en el índice, es decir, bajaron. También, al avance de los alimentos y las bebidas no alcohólicas, que en febrero subieron 1,2 puntos más que el mes anterior.

Cabe recordar que se trata de la segunda medición de la inflación con la reducción del IVA a determinados alimentos básicos. El repunte de los alimentos recupera parte del terreno cedido en enero y se sitúa incluso por encima de nivel de diciembre, cuando marcó su último mayor nivel hasta ahora. El dato ha servido para que los socios de Gobierno insisten en solicitar un tope a los precios o gravar a las distribuidoras.

Tiraron especialmente hacia arriba de los precios las legumbres y hortalizas (+23,6%), que subieron más que el año pasado, la carne, que este febrero subió frente a la caída de 2022, y el pescado y marisco, cuyos precios disminuyeron menos que el año pasado. La leche, el queso y los huevos, por contra, se encarecieron menos que hace un año.

Economía achaca parte de la subida de ciertos alimentos a una "reducción puntual de la oferta" por el clima

Según ha destacado el Ministerio de Asuntos Económicos, en febrero se encarecieron sobre todo los alimentos frescos. "Legumbres y hortalizas, y también frutas frescas, han experimentado una reducción puntual de la oferta como consecuencia de unas condiciones climáticas desfavorables, en España y en otros países comunitarios, que ha provocado un incremento de precios por el aumento de la demanda internacional", ha apuntado.

Echando la mirada un año atrás, los productos que más e han encarecido en estos 12 meses son el azúcar (+52,6%), la mantequilla (+39,1%), salsas y condimentos (+33,8%), el aceite de oliva (+33,5%), la leche entera (+33,2%), los aceites y grasas (+32,9%), los huevos (+28%), las legumbres y hortalizas frescas (+23,6%), los cereales (+23,2%), los productos lácteos (+21,4%) y las patatas (+21,2%). El 'índice de la paella' que calcula Bloomberg cada mes haciendo un seguimiento del precio de los productos básicos para la elaboración del plato nacional se sitúa en el 19,1%, tres veces por encima del índice general por la subida del aceite de oliva, las legumbres y hortalizas y el arroz (+21,2%).

Los que más se abarató en el año fue el transporte combinado de pasajeros (-48,1%), la electricidad (-33%), el transporte de pasajeros en autobús (-25%) y el transporte de pasajeros en metro (-24,2%), reflejando así el efecto de los bonos gratuitos y de las rebajas en el coste del transporte puestas en marcha por el Gobierno y complementadas por las comunidades autónomas.

El ocio y la cultura son los siguientes responsables del segundo alza consecutivo del IPC desde que comenzara 2023. Su variación anual del 3,2%, es siete décimas por encima de la registrada en enero, como consecuencia de la subida de los precios de los paquetes turísticos en el mes previo al inicio de los puentes que se encadenarán desde marzo. Y también contribuyeron al alza el vestido y el calzado, que se abarataron menos que en 2022.

Los datos de Estadística eximen al Transporte de cualquier responsabilidad sobre el alza de la inflación, con una tasa del 1,9%, más de tres puntos y medio inferior a la del mes pasado, que se explica en la disminución de los precios de carburantes y lubricantes, frente al aumento de febrero del año anterior, a la bajada de los servicios de transporte, y a que los precios de los automóviles aumentan menos que en 2022, explica el INE.

Los precios avanzan un 0,9% de enero a febrero

El avance mensual fue del 0,9%, también una décima por debajo de los previsto y el mayor alza para un segundo mes del año desde 1980.

El mayor avance de precios en el mes lo firmaron los paquetes turísticos nacionales (+13%), la electricidad (+12,6%) y los alimentos para bebé (+11,4%), mientras que lo que más se abarató fue el transporte combinado de pasajeros (-19,7%) y el transporte en bus (-7,4%). Vestido y calzado también redujeron precios (-1,3%) por los últimos coletazos de las rebajas.

En el grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas, destaca el avance en el precio de legumbres y hortalizas, las frutas, agua mineral, refrescos y zumos, pan y cereales.

"Las medidas adoptadas para reducir la inflación siguen teniendo recorrido, como se pone de manifiesto en la reducción de los precios del transporte público", indican desde Economía, que recuerda que España "se mantiene como uno de los países con menos inflación de la zona euro, lo que favorece la competitividad de las empresas españolas".

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