Economía

El coste de la brecha de género se filtra al PIB: la paridad plena aportaría 212.179 millones

  • La brecha de género descendió 1,4 puntos en 2022, hasta el 35,3%
  • La desigualdad entre hombres y mujeres tardará 33 años en desaparecer
  • Más cargos de liderazgo para ellas pero con la grieta aún muy abierta
Foto: iStock

Si las mujeres tuvieran la misma participación en el mercado laboral, el mismo nivel de jornadas a tiempo completo y estuvieran igual de presentes en los sectores más productivos que los hombres, la economía española aumentaría en 212.179 millones de euros, el equivalente al 17,6% del Producto Interior Bruto (PIB) de 2021.

El coste de oportunidad de la brecha de género se filtra de manera indirecta a la economía el país a través del mercado laboral. El III Índice ClosinGap presentado este lunes por PwC desvela que en España se redujo la brecha de género en 2022 hasta el 35,3% en la empresa privada. El avance de 1,4 puntos porcentuales sobre 2021 sitúa el horizonte para la paridad total en 2056. Treinta y tres años para acaba con la desigualdad de género.

El empleo es uno de los cinco ámbitos que mide el índice para extraer el nivel de evolución de la brecha de género. Según los últimos datos, aquí la paridad se sitúa en el 67,2% tras avanzar un 1,1% en el último año. Que la brecha se reduzca al 32,8% se debe, explica el informe, al aumento de la presencia de mujeres en cargos de liderazgo (la paridad sube del 30 al 35% en un año) y a cierta reducción de la brecha en las pensiones (la igualdad se sitúa en el 68%, un 1% más que hace un año y un 6% por encima del dato de 2012).

Hay, sin embargo, varios contrapesos al avance positivo de la paridad en el empleo. Uno de ellos es que cuanto más se escala en los puestos de poder, más aumenta la brecha. Actualmente, las mujeres ocupan uno de cada cuatro puestos de decisión en las empresas privadas. Otro está en los empleos precarios, que disminuyen en menor medida entre las mujeres que entre los hombres.

Desglosando el aumento del 17,6% asociado al PIB de un impulso al talento femenino, la economía española aumentaría un 8% si se igualase la participación laboral de la mujer a la de los hombres (+2,5 millones de empleos femeninos equivalentes a tiempo completo), un 8,5% más si se igualaran las horas trabajadas a la de sus homólogos masculinos y un 1,1% si tuvieran la misma presencia laboral en los sectores económicos más productivos en los que ahora están infrarrepresentadas. 

Esta grieta lleva a que las mujeres, pese a representar el 51,4% de las población en edad de trabajar, solo contribuyan a un 42,1% del PIB de España.

Profesiones digitales, carreras STEM, cuidados...

El mayor impulso a la reducción de la brecha viene el último año desde la Digitalización. En este ámbito destaca el incremento a máximos del desarrollo de habilidades informáticas de las mujeres tras años de estancamiento. Del 71,4% de 2021 al 75% en 2022, un impulso que los autores han argumentado durante la presentación del informe en la pandemia, un momento que las invitó a 'ponerse las pilas' en cuestiones digitales y que concluye con una brecha en habilidades informáticas de ya solo del 5%.

Aún así, la ratio entre hombres y mujeres especialistas en profesiones digitales aún tiene más del 60% de brecha que cerrar.

En Educación, la paridad también anota avances, en este caso de 3,2 puntos porcentuales para situarse en el 71,1%. La mejora se debe a factores como la tasa de abandono escolar o la formación continua en adultos, que han llegado o superado la paridad, pero hay una gran tarea pendiente: el acceso de las mujeres a carreras en Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM), que aunque ha avanzado, aun cuenta con una brecha mayor al 50% que contribuye al coste de oportunidad en el empleo de profesiones digitales.

El avance en la Conciliación es más leve. Ha avanzado un 0,6% hacia la paridad, en el 41,4%, pero la brecha de género en este ámbito es aún de más del 58%. En este caso, el impacto de la pandemia se comió más de tres puntos de esa igualdad debido al mayor desempeño por parte de las mujeres de labores de cuidados y, por tanto, de jornadas parciales. Si en 2020 la paridad estaba en el 44%, en 2021 cayó al 40,8%, por lo que el nivel actual aún no ha recuperado los niveles precovid.

Salud y Bienestar, única variable que da pasos atrás

Donde no hay avance sino retroceso es en el ámbito de la Salud y el Bienestar, pese a ser la variable con menor brecha (del 16%). Entre 2021 y 2022, ha empeorado 0,4 puntos porcentuales, hasta el 84%, y aumenta la caída del 0,1 de la medición previa.

La explicación estaría en el aumento del riesgo de pobreza y en la reducción de los años de "buena salud" de las mujeres; aunque tienen mayor esperanza de vida que los hombres su estado de salud es peor que el de ellos.

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