Economía

La recesión en Europa pone en riesgo la llegada de 17 millones de turistas a España

  • Los expertos descartan una recuperación en 2023 y 2024
  • La crisis británica afecta más a las rentas medias, el perfil del turista que elige España

La recesión anunciada en Reino Unido y las malas precisiones para la economía alemana, podrían lastrar la recuperación del turismo en España, prevista para 2023. La contracción de la actividad británica llevó al primer ministro del país, Rishi Sunak, ha anunciar una ambiciosa estrategia de consolidación fiscal de hasta 55.000 millones de libras (63.000 millones de euros) que incluirá subidas de impuestos y recortes del gasto público hasta 2028. La OCDE prevé una contracción de su economía del 0,4% el año que viene y un crecimiento prácticamente nulo en 2024.

"Las expectativas para este año y el que viene se han reducido", afirma Luciana Taft, analista de AFI que pronostica que España mantendrá el año que viene las mismas cifras de turismo que en 2022, a punto de cerrar con cerca de 67 millones de turistas, 17 millones menos que en 2019. "No vemos que en 2023 vaya a llegar el despegue, esperamos una estabilidad en las cifras, quizá en 2024 podremos cerrar por encima de los 70 millones turistas", prevé. Taft señala a la crisis por la que atraviesa Reino Unido, nuestro principal mercado emisor, como al lastre que ha provocado una revisión a la baja de las expectativas.

Los planes de Sunak demandarán un esfuerzo adicional a los británicos, que ya comenzaron a pagar las consecuencias de una histórica inflación, disparada en el 11,1% en octubre, y de la caída continuada de su PIB. En su catálogo de previsiones, el Banco de Inglaterra advierte de que si los hogares no reducen su consumo energético, éste aumentara a más del 6% de los ingresos en el cuarto trimestre de 2022. "Sería la cifra más alta desde mediados de la década de 1980", apunta el regulador británico.

El sobreesfuerzo afectará a la capacidad de gasto de las familias, que deberán afrontar los gastos derivados del incremento de los precios generalizados y las subidas de los gravámenes, postergando otros secundarios como los viajes. "El turista británico que nos visita es de renta media que al final son los que, en términos de poder adquisitivo, más sufren el impacto inflacionario", apunta Taft.

Adiós a ocho años de ahorros

Según las estimaciones de la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria, la crisis por la que atraviesa el Reino Unido borrará los últimos ocho años de crecimiento de la riqueza de los hogares. "Si hace unas semanas, los ciudadanos británicos estaban dispuestos a renunciar a ciertos bienes de consumo en su día a día, pero no a sus vacaciones en destinos como España, ahora nos encontramos con que Reino Unido ha entrado oficialmente en recesión y el ánimo de los británicos puede verse muy tocado", afirma Carlos Abella, secretario general de la Mesa del Turismo. Reino Unido es el principal mercado emisor de turistas a España. Hasta septiembre, casi 12 millones de británicos visitaron nuestro país, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La recesión británica se dejará sentir en unas regiones más que en otras. Canarias es el destino favorito año tras año. En 2019, un 37,1% de los turistas que llegaron a las isla lo hicieron desde de Reino Unido. Según los datos del Gobierno de Canaria, más de la mitad de los británicos que les visitan perciben rentas medias o bajas. Un 37,6% cuentan con unos ingresos netos anuales inferiores a 49.000 euros anuales, un 15,3% ganó menos de 25.000 euros. Baleares y Andalucía, siguen a Canarias como lugares preferidos.

La contracción de Alemania

Un 44% de los británicos menciona la inflación como su principal preocupación, según un estudio de Rebold. Lo mismo ocurre con los alemanes, segundo mercado emisor de turismo en España. La Comisión Europea prevé que la economía alemana entre en recesión durante los próximos meses, arrastrada por el encarecimiento de la energía en el país.

El Ejecutivo comunitario prevé que el consumo privado disminuya este invierno y tarde un tiempo en recuperarse después, desplegando un efecto dominó que tendrá su efecto en las costas españolas. "Los precios de los bienes y la energía más altos de lo esperado podrían pesar sobre el consumo y deprimir aún más el crecimiento", coincide el análisis de previsiones de noviembre de la OCDE.

El perfil del turista alemán es mas ahorrador, y más en un contexto recesivo", afirma la analista de Afi. En prepandemia, un 33,2% de de los turistas que visitaron Baleares, fueron alemanes. Una cifra que será difícil recuperar en el contexto actual.

El temor del sector es evidente. Los complejos pronósticos para las economías que más turistas envían, amenazan con tumbar la recuperación del turismo prevista para 2023 tras el devastador parón provocado por la pandemia.

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