Economía

La temporalidad y las alzas del SMI enfrentan a Guinda y Garamendi

  • La CEOE celebra mañana sus elecciones con el actual presidente como favorito
Los candidatos a presidir la CEOE, Antonio Garamendi y Virginia Guinda. ee

A un día de las votaciones para elegir al nuevo presidente de la CEOE, el equipo del actual presidente de la patronal, Antonio Garamendi, presentó ayer su programa en caso de salir reelegido. Con la publicación de este documento conformado por 160 propuestas concretas, se puede hacer una comparativa con las de su rival, la vicepresidenta de Foment del Treball, Virginia Guinda. Con un discurso muy semejante en la mayoría de aspectos, se diferencian con fuerza en dos temas fA un día de las votaciones para elegir al nuevo presidente de la CEOE, el equipo del actual presidente de la patronal, Antonio Garamendi, presentó ayer su programa en caso de salir reelegido. Con la publicación de este documento conformado por 160 propuestas concretas, se puede hacer una comparativa con las de su rival, la vicepresidenta de Foment del Treball, Virginia Guinda. Con un discurso muy semejante en la mayoría de aspectos, se diferencian con fuerza en dos temas fundamentales: la flexibilidad en la temporalidad de los contratos y el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Temporalidad

La mayor contraposición entre ambos candidatos se produce respecto a la última reforma laboral negociada por patronal y sindicatos con el Gobierno. En este sentido, Garamendi destaca su actuación en la negociación, siendo este uno de los grandes cismas que ha habido este último curso en la patronal.

Por su parte, Guinda considera que la reforma laboral es "un melón que hay que volver a abrir" y otorgarlas de mayor complejidad. "La reforma laboral se ha quedado anticuada y es necesario reconocer la pluralidad de realidades que se viven en los distintos sectores", dijo la candidata a elEconomista.es durante una entrevista tras presentar su candidatura.

La vicepresidenta de Foment defiende una reforma laboral que permita flexibilidad y contratación con costes empresariales razonables, aludiendo en este caso a que el tejido empresarial de nuestro país se caracteriza por una alta estacionalidad y de diferencias muy grandes entre sectores que hay que comprender en una reforma laboral.

Pacto de rentas

Por otro lado, la negociación del SMI y del pacto de rentas muestra dos enfoques muy distintos al respecto.

Guinda avisa de que el SMI debe ser a la carta, dependiendo de las necesidades de los sectores y por edades. "El incremento del salario mínimo tiene que ser sectorial y complejo, por grupos de edades o colectivos que tienen una distinta situación. No es lo mismo un joven que accede al mercado laboral, que tenemos un paro juvenil galopante, que alguien que está al final de su carrera", comentó con este medio.

Por su parte, Garamendi se sujeta al actual modelo de negociación generalizada en este aspecto, sin entrar en diferencias sectoriales.

El presidente de los empresarios criticó en su momento que se pretendiese un pacto de rentas cuando "ya se ha decidido que las pensiones subirán en función de la inflación, se habla del SMI, del salario de los funcionarios y se anuncian medidas para aumentar la presión fiscal de las empresas y se suben las cotizaciones sociales...".

"Un pacto de rentas es hablar de todo esto. No se puede hablar solo de la negociación colectiva", señaló. De hecho, explica que el tema de los salarios debe decidirse en cada empresa y sector. "Hay que trabajarlo mesa a mesa que es como se ha hecho siempre".

Guinda, por su parte y sin entrar en propuestas muy concretas, pide no desconectar reformas pendientes, como la de pensiones, de un eventual pacto de rentas en el que "no solo le debe ir bien a trabajadores o pensionistas" sino que también a los empresarios "nos debe ir bien".

En su Programa de Gobierno, la candidata de Foment considera que el SMI debe ir incluido en el pacto de rentas, "adecuándose a alas características y estructura de cada actividad, evitando el debate político y estudiando con rigor el contexto y momento de nuestra economía".

Programas de gobierno

En ambos programas, la coincidencia de temáticas era inevitable y, en algunos aspectos, hasta se parecen entre sí.

En el caso del actual presidente de CEOE, su programa se basa en seis líneas de propuestas: Liderazgo sectorial en todos los ámbitos de interés socioeconómico para las empresas; vocación europea e internacional; impulso a proyectos estratégicos para ser referentes y generar impacto transformador en el modelo productivo; representatividad creciente a través del desarrollo asociativo y el fomento del espíritu empresarial; cohesión y comunicación interna y externa orientadas hacia la unidad empresarial como mejor instrumento para ser influyentes; y una CEOE a la vanguardia de las organizaciones empresariales bajo un modelo basado en la modernización, la eficiencia y la transparencia.

En el caso de Virginia Guinda, también fundamenta su programa en seis claves: gobernanza compartida y más propositiva; salario mínimo incluido en un "Gran Pacto de Rentas"; reforma de las Administraciones públicas; reforma laboral adecuada al siglo XXI; apoyar a la pequeña y mediana empresa, base de los asociados de la CEOE; y los criterios sobre la retribución al presidente de la CEOE.

Ambos candidatos presentan líneas de actuación bastante distintas en esencia. En el caso de Garamendi el lenguaje que expresa es mucho más general; mientras que Guinda apuesta por entrar en políticas laborales y fiscales concretas.

Debate abierto sobre el sueldo del futuro líder de los empresarios

El último punto del Programa de Gobierno de Virginia Guinda abre un nuevo debate acerca de si la figura del presidente debe ser retribuida. Esto se produce debido a la gran controversia que causa el sueldo del actual líder de la patronal y la falta de transparencia que hay al respecto.

Las dos líneas del sexto y último punto cuestionan en primer lugar que, si por su dedicación, la figura del presidente debe ser o  no retribuida será decisión de la Junta Directiva de la CEOE.

Por otra parte, propone que "siempre debe actuarse con total transparencia y la máxima publicidad, conociendo con  total claridad la retribución y los conceptos que la conforman", rezan las claves electorales de la candidata. Del mismo modo, la Junta Directiva debe poder evaluar con total conocimiento la eficiencia o no de la retribución.

A pocas horas de una votación que se producirá en el Auditorio Nacional de Música y de la que se conocerán los resultados al mediodía, se espera una victoria abultada del actual presidente de la patronal. Fuentes consultadas de las asociaciones creen que "un 20% de los votos hacia Guinda harían daño a Garamendi, pero la previsión es que no alcancen ese porcentaje", entre los 789 votantes.

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