Economía

La subida del dólar impulsa a América como 'refugio'

Dreamstime.

Aunque 2021 fue una tregua para parte de las principales economías del mundo tras el batacazo que sufrieron el año anterior con la irrupción de la pandemia del coronavirus, el ejercicio 2022 ha vuelto a poner a prueba los motores de los países. Si nos centramos en el continente americano y, más concretamente, en Estados Unidos, los datos desprendidos de los primeros meses del año reflejan bien la complejidad de la situación.

Lejos de seguir la tónica de crecimiento que venía experimentando en 2021, el producto interior bruto (PIB) de Estados Unidos sufrió un descenso del 0,4% en el primer trimestre de 2022 en comparación con los tres meses anteriores, según la Oficina de Análisis Económico del Gobierno (BEA, por sus siglas en inglés). Así, en términos puramente anualizados, el PIB de Estado Unidos se contrajo un 1,4% en el primer trimestre del ejercicio frente al incremento anualizado del 6,9% del cuarto trimestre. Una caída entre enero y marzo que, según el citado organismo, se debe al repunte de casos de Covid-19 por la variante ómicron y el descenso de pagos por parte del Gobierno como parte de sus paquetes de ayuda de la pandemia.

Sin embargo, otros factores como la elevada inflación, el inicio de una guerra en Occidente sin precedentes desde 1939 o el problema en la cadena de sumistros son también parte de este descenso. Así las cosas, aunque la inflación ha afectado a multitud de países desde el inicio de año, en Estados Unidos ha despertado aún más el nerviosismo de los inversores, ya que este podría considerarse el epicentro de los mercados.

El inicio de este ejercicio ya vaticinaba la inflación como el palo en las ruedas de las economías mundiales, por lo que supone para la política monetaria de los bancos centrales y, en consecuencia, para los costes de financiación de las empresas y su margen de maniobra o capacidad para trasladar estas alzas a los clientes. Sin embargo, la irrupción del conflicto en Ucrania no ha hecho sino incrementar aún más la presión inflacionista a un mercado que ya estaba padeciéndola. Así, en Estados Unidos la inflación interanual se aceleró hasta el 8,5%, la tasa más alta desde diciembre de 1981.

Respecto a Latinoamérica, el Banco Mundial (BM) alertó que la inflación en esta región oscila entre el 7%. El organismo indicó, a este respecto, que serían necesarias nuevas subidas de tasas de interés con el propósito de "no solo frenar la transmisión de precios impulsada por la devaluación que alimenta la inflación", sino también para "defender el valor en moneda local de los pagos de deuda internacional", informan desde Bloomberg.

Así, los aumentos en la gasolina, la vivienda y los alimentos han sido los que más han contribuido a la subida. La gasolina aumentó un 48% interanual y un 18,3% solo en marzo (en febrero fue del 6,6%), representando más de la mitad del aumento en el IPC general intermensual. El repunte de la energía fue del 32% desde marzo del año pasado y del 11% en el mes (en febrero fue del 3,5%). Los alimentos subieron un 1% en marzo y un 8,8% interanual. La vivienda repuntó un 5% interanual y un 0,5% únicamente en marzo, al igual que los dos meses anteriores.

Ante este panorama, y con la intención de controlar esta alza desbocada de los precios, la Reserva Federal estadounidense (Fed) anunció el pasado 4 de mayo la subida de 50 puntos básicos en los tipos de interés. Una noticia que, pese a no salirse del guion establecido, ya que había quienes auguraban un incremento de los tipos aún mayor, de hasta los 75 puntos básicos, impactó en los mercados mundiales, con Wall Street y las principales bolsas europeas registrando acuciantes descensos desde entonces, con el S&P 500, uno de los índices bursátiles más importantes de Estados Unidos, dejándose un 4% desde esa fecha en bolsa, y el Nasdaq, el selectivo americano tecnológico de referencia, perdiendo un 7% en el mismo intervalo.

El salto de las españolas

Aunque la internacionalización de las empresas españolas ha llegado relativamente tarde si se compara con Europa, si hay un lugar donde se ha puesto el foco desde el inicio es en América. La mayor parte de las cotizadas nacionales tienen intereses al otro lado del Atlántico y han identificado esa región como una de las vías para su crecimiento. Tanto es así que solo un tercio de los ingresos de las compañías cotizadas españolas provienen de nuestro país, con Estados Unidos como el primer mercado para las firmas nacionales y Brasil el tercero. Así, el país de la samba representó en el complicado 2020 un 7,7% de los ingresos totales de las cotizadas, un 11,4% menos que el año previo a la pandemia. Y es que, si nos centramos en el cómputo general del Ibex 35, el índice tiene hasta un 11% de exposición en Estados Unidos, un 7,1% en Brasil y un 5,3% en México, siendo estos los tres países, junto con Reino Unido, donde las compañías del selectivo tiene una mayor presencia.

La coyuntura actual ha impulsado aún más que la búsqueda de refugio en el continente americano si se tiene en cuenta la revalorización que está viviendo el dólar, que se llegó a apreciar, a mediados de mayo, un 9% frente al euro en lo que va de año. Esto se traduce en que, las compañías que tienen una parte de su negocio en el billete verde, al repatriarlo a España, el porcentaje de ingresos es mayor de lo que hubiera sido si el cambio de la moneda se hubiese mantenido donde estaba el primero de enero. Así, si el año pasado el 11% de los ingresos del Ibex procedieron de Estados Unidos, en el presente ejercicio este porcentaje será aún mayor.

Por valores, la farmacéutica Grifols es la compañía del Ibex con más exposición a Estados Unidos, con un 59% de presencia en el país presidido por Joe Biden. En este mismo ranking ACS estaría la segunda, con un 53,3% de exposición en esta parte de la región. La tercera en discordia es ACS, que tiene en Estados Unidos su mayor mercado, con un 53% de las ventas del año pasado. Mientras entonces el efecto divisa se llevó un 2,7% del total, este año será un catalizador. En este país tiene un 45% de la cartera a cierre de 2021, especialmente en el segmente de construcción.

Otro caso muy claro es el de Acerinox, que según los datos de Bloomberg, tiene en tierras americanas casi el 50% de todo su negocio, con presencia en Estados Unidos, Chile, Argentina y Colombia. Según explican desde la compañía, el consumo en esta geografía aumentó un 20% en 2021 impulsado por electrodomésticos, proceso de alimentos y restauración, con los inventarios por debajo de la media y los precios elevándose.

Fluidra protagonizó en 2017 una gran operación corporativa que le permitió entrar en el mercado estadounidense al fusionarse con Zociac. Ahora, cinco años después, es su principal mercado con un 41% de sus ingresos y, aunque todavía no son líderes en todos los segmentos, es su objetivo serlo.

Para Meliá también es algo clave porque, aunque Norteamérica alcanza el 31% de las ventas, la exposición al dólar es mucho mayor ya que en otras geografías como América Latina y Asia también utilizan esta divisa de referencia. "El grupo es una compañía dolarizada basada en la eurozona, ya que más del 55% de los ingresos son en dólares", indicaba el propio Gabriel Escarrer en una entrevista a este medio. El impacto es de 1,3 millones de euros en el ebitda anual por cada céntimo de variación del cruce euro/dólar si ocurre en el primer trimestre, el más fuerte del año por el Caribe, y en 1,2 millones durante el resto del ejercicio.

Muchas de estas compañías gestionan el riesgo mediante coberturas, como reconoce Amadeus, que tiene entre el 40 y el 50% de los ingresos en dólares mientras que entre el 30% y el 40% de los costes de explotación están en esta divisa, por lo que hay una cobertura natural casi total, aunque también hagan política de contratos de derivados para reducir el riesgo divisa.

Ferrovial es eminentemente norteamericana ya que su concesión más valiosa con mucha diferencia está en Canadá (autopista 407 ETR). El 72% de los ingresos por autopistas está en Estados Unidos y sobre el ebitda alcanzan el 83%. Según Bloomberg, algo más de un tercio del ingreso del grupo procede de ahí.

Telefónica también destaca en esta clasificación, ya que tiene un 17,6% de presencia en Brasil –donde ha aumentado sus ingresos en el pasado trimestre– y también cuenta con exposición en México, Argentina, Chile y Colombia. De hecho, la gran presencia que tiene la compañía en Latinoamérica está siendo uno de sus impulsores de sus títulos en bolsa este año.

Energéticas

Las energéticas españolas también están entre las compañías que más han aumentado su peso en los últimos años en esta región. Repsol es, por número de países, la que tiene una mayor presencia al otro lado del charco, ya que tiene intereses en una docena de naciones de este continente, con un 6,7% de exposición en Estados Unidos y un 5% en Perú.

Naturgy es otro de los pesos pesados en este continente. La empresa comercia con GNL en la región y tiene presencia en muchos otros países, pero con activos y negocios menores. Concretamente, la compañía presidida por Francisco Reynés tiene presencia en México, Brasil, Chile y Panamá.

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Comentarios 1

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Solo papel impreso
A Favor
En Contra

Un dolar que solo es papel impreso ,,sin nada que lo respalde detras

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