Economía

El buen momento turístico asegura un alza del PIB del 1% de abril a junio

  • Su aportación extra al crecimiento del conjunto de 2022 puede llegar al 0,3%
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Como ocurría con frecuencia antes de la pandemia el turismo vuelve a ejercer el rol de salvavidas de la economía española. Así lo pone de manifiesto la mayoría de los expertos consultados por elEconomista quienes, ante las buenas expectativas de la recién iniciada Semana Santa, mejoran sus expectativas sobre el PIB para el segundo trimestre de este año y auguran un avance del 1% entre este mes y junio con respecto al periodo enero-marzo.

El economista de la Fundación Civismo Javier Santacruz tiene claro que el punto porcentual de avance intertrimestral está ahora al alcance de la mano "por el positivo efecto estacional". De este modo, se compensará (aunque solo en parte) "el malísimo primer trimestre que hemos vivido en este 2022".

Un optimismo semejante expresa la directora de Economía del Círculo de Empresarios, Mercedes Pizarro, quien da por descontado "un impacto positivo" tanto en el crecimiento como en la creación de empleo del presente periodo vacacional "sin restricciones". Con todo, también Pizarro muestra cierta cautela y asegura que no puede asegurarse que se recuperen "los niveles pre-Covid por completo".

Con las debidas precauciones, pero sin dudas a la hora de confiar en la prometedora Semana Santa que ya está en marcha, hay también economistas que llevan sus pronósticos más lejos y hacen las primeras estimaciones de sus positivos efectos en el PIB del conjunto del año. Es el caso del economista jefe de Tressis, Daniel Lacalle, quien augura un avance extra de tres décimas en la totalidad del ejercicio 2022. Un diagnóstico semejante ofrece el profesor del IE, Germán Ríos, quien pronostica un impulso de "una o dos décimas".

Como es obvio, el periodo de vacaciones realmente decisivo para la economía es que corresponde a los meses de verano, capaz de sumar un 0,8% de crecimiento al PIB, según los cálculos de Lacalle, pero conviene no precipitarse y dar las buenas expectativas por blindadas. El presidente de la consultora Freemarket, Lorenzo Bernaldo de Quirós, pone en cuarentena "el optimismo relativo que muestra el sector hostelero".

Semana Santa "sin dolores"

"No veo unos resultados tan optimistas como los que ellos prevén", asevera Bernaldo de Quirós, quien resume su parecer asegurando que, sin duda "la Semana Santa no será de dolores pero tampoco de una recuperación sensible de la actividad. Y será aún peor el verano".

Por su parte, el profesor de Economía de la Universidad Francisco de Vitoria, José María Rotellar, se muestra confiado en que estamos a las puertas de "un incremento en la actividad económica y el empleo, derivado del fin de las restricciones de la pandemia y del ahorro embalsado".

Una vez más, no obstante, es necesario mantener la guardia alta ante la evolución de los próximos meses. En palabras de Rotellar, "la recuperación que propicia la Semana Santa puede ser algo menor de lo que se esperaría debido a la incertidumbre que se ha acrecentado en la economía, donde la confianza empeora en seis décimas, según el Banco de España, respecto a su previsión anterior".

Cargas para el consumo

El profesor de la Francisco de Vitoria apostilla también que la pérdida de poder adquisitivo por la subida de los precios, el miedo a una mayor cuota hipotecaria por previsible subida de tipos y la percepción de un posible empeoramiento económico y, con ello, un mayor riesgo de pérdida de empleo o de cierre de negocios hace que parte de ese consumo sea menor al que habría sido. 

Lo que parece inevitable es que el impulso al consumo de las actuales vacaciones será variable de acuerdo con los territorios que dentro de España se consideren. Más concretamente, el director de Asuntos Públicos de Atrevia, Manuel Mostaza, señala que "las ciudades en las que la Semana Santa es de referencia internacional, como es el caso de la de Zamora, la de Cartagena o la de Sevilla, el lleno está prácticamente asegurado a estas alturas, tanto en los alojamientos como en la restauración".

Expresado en cifras, "el impacto económico es por lo tanto muy diferente ya que en algunas ciudades los diez días de las fiestas pascuales (ciudades como Zamora multiplican esa semana por cinco su población) pueden llegar a suponer hasta un 8-10% del PIB", según los cálculos del experto de Atrevia.

Este año, además, actúan factores incontrolables con influencia en todos los territorios, en especial, el miedo que la inestabilidad geopolítica global, derivada del conflicto de Ucrania provoca en los turistas a la hora de planificar sus viajes. Es la activación del "modo precaución en las decisiones de consumo e inversión", recuerda la directora de Economía del Círculo de Empresarios.

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Comentarios 2

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profundo sur
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si el año sigue como ha empezado, el crecimiento del pib debe ser bastante más grande

cuando llegó el covid la economía cayó un 10% decían que por la dependencia del turismo, ahora que vuelve a niveles prepandandemia solo va a subir un 0,3%

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#1
A Profundo sur
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Lo importante no es el numero de visitantes, sino lo que se gastan.

Ni se van a alcanzar los 80 millones de turistas, ni, sobre todo, su media al día de gasto va a ser de casi 200 euros.

Así que no, tendréis muchos ucranianos que en la frontera serán tratados como turistas (por tener pasaporte extranjero), pero no lo son...y sobre todo no se van a gastar 200 euros, sino que van a usar TUS 200 euros

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#2