Economía

El 'parte de guerra' del FMI resta un 13,5% al crecimiento de Ucrania

  • Los ucranianos elevan el gasto público en defensa y gasto social y endeudará su PIB al 60%
  • El shock macroeconómico y fiscal compromete la sostenibilidad del país del este
  • El Fondo aprueba 1.400 millones de dólares en financiación de emergencia para Zelenski
La presidenta del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva. Europa Press
Madrid

El Fondo Monetario Internacional (FMI) avanza ya las cifras de la recesión a la que está abocada la economía ucraniana. El organismo presidido por Kristalina Georgieva proyecta una caída del 13,5% del crecimiento real del PIB de Ucrania para este mismo año, una recesión inmediata para la economía arrastrada por una inflación del 19,1%. El impacto macroeconómico y fiscal supone un 'shock' para la sostenibilidad de las cuentas del país del Este a causa del conflicto con Rusia, según adelanta este 'parte de guerra' del Fondo. Recuerda y compara el organismo que, en 2015, en plena crisis por Crimea, el desplome ucraniano no alcanzó las dobles cifras.

Los datos en rojo marcan el horizonte ucraniano, que presentaba datos positivos –por ejemplo, un crecimiento real del PIB del 3,2% en 2021- eclipsados por la tensión geopolítica. En casi tres semanas, la guerra ya moviliza a más de 2 millones de refugiados en una crisis migratoria sin precedentes. Mariúpol, que aglutina el 50% de las exportaciones ha recibido un daño considerable en lo que es la tónica en Ucrania: destrucción de infraestructuras, costes humanos, costes productivos y mayor necesidad financiera. Las cadenas de suministro también afectan a los vecinos europeos. Esta situación se acrecienta conforme se alarga el conflicto que, en el momento de esta publicación, va por el día 19.

"La economía está destinada a experimentar una recesión profunda este año", destaca el FMI en su informe sobre el impacto de la guerra en Ucrania. El elemento base de la recuperación en 2021 fue el consumo nacional, que está condenado a verse limitado a productos básicos conforme persista el conflicto. Junto con la destrucción de la infraestructura a lo largo de la geografía ucraniana, la incertidumbre y el desplome del comercio exterior por la disrupción en la logística, la capacidad productiva y el transporte (con mar y aire cerrados), el FMI proyecta al menos una caída del 13,5% respecto al escenario proyectado antes de la guerra. La inflación se acercará al 20% durante el presente año y la producción económica se verá reducida un 10% incluso con una pronta resolución del conflicto.

"La economía está destinada a experimentar una recesión profunda este año"

El mercado de los commodities o materias primas se ha disparado por el conflicto en Ucrania. El fondo destaca la dependencia del país presidido por Zelenski y que encarece a los vecinos europeos el precio del gas y, por ende, el de la electricidad. A esto hay que añadirle el encarecimiento del petróleo o el cereal que ya repercute en España.

La economía no está parada por completo, matiza el Fondo. Ucrania todavía abastece bienes de primera necesidad y alimentos, mientras que la banca no ha colapsado. Precisamente la entidad financiera nacional de Ucrania estaba preparada para una respuesta de emergencia. La retirada de efectivo en UAH está limitada a 3.300 dólares por día, pero puede ser inferior en las sucursales que tienen un límite de efectivo. En este sentido, el FMI ha aprobado un apoyo financiero de emergencia de 1.400 millones de dólares americanos.

El FMI prevé que las necesidades de financiación a corto plazo aumenten considerablemente. Pérdida de acceso al mercado, la falta de flujos de entrada de no residentes, la reticencia de los bancos nacionales a aumentar su exposición soberana dado el riesgo de presión sobre su base de depósitos y el aumento del gasto militar están abriendo grandes brechas de financiación fiscal y externa. A muy corto plazo, la profunda compresión de las importaciones y recientemente introducidos deberían mitigar el impacto adverso sobre la posición externa, mientras que el apoyo presupuestario externo concentrado al principio ayudará en el lado fiscal.

La política fiscal ahora está limitada a elevar el gasto público. El desembolso clave se centra en dos pilares, dada la naturalidad de la coyuntura: en una guerra, Ucrania destina su dinero a invertir en defensa y elevar el gasto social. Al centrarse en estos gastos, el Fondo prevé que el gasto público aumente un 0,5%. Respecto a la ratio de deuda sobre el PIB, el organismo cifra un aumento de 10 puntos, hasta el 60%. Con todo este shock macroeconómico y fiscal, la sostenibilidad de Ucrania se ve comprometida ante la incertidumbre evidente en su economía y en el entorno global.

Según el escenario base, las necesidades brutas de financiación externa ascenderían a 4.800 millones de dólares (4.397 millones de euros), que se espera que sean cubiertas por la financiación oficial del Fondo, así como del Banco Mundial, la Unión Europea y socios bilaterales del G7, entre otros. "La evaluación de los daños de la posguerra permitirá una estimación adecuada de las necesidades financieras totales, que probablemente sería significativamente más alto que la estimación actual", reconoce el FMI.

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