Economía

López Obrador cuestiona los contratos con Repsol, Iberdrola y OHL y pide una pausa en la relación con España: "Nos saqueaban"

  • México se ha llevado "la peor parte" de la "promiscuidad" económica
  • Albares pide explicaciones y "defenderá los intereses de España"

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha abogado este miércoles por una "pausa" en las relaciones con España para pasar página a una etapa en la que, según el mandatario, autoridades y empresas españolas se han aprovechado del país norteamericano. Respecto a las empresas, ha puesto en duda la situación de firmas españolas en el país. Repsol, Iberdrola y OHL se llevan la peor parte.

"Eran como dueños de México", ha dicho López Obrador, que ha criticado en reiteradas ocasiones el papel de España, remontándose incluso a la conquista. El presidente mexicano ha admitido en una comparecencia ante los medios que ahora "no es buena la relación".

Por eso, ha planteado "hacer una pausa", alegando que es lo que "conviene" a las dos partes. "A lo mejor ya cuando cambie el Gobierno ya se restablecen las relaciones y yo desearía que cuando ya no esté aquí, no fuesen igual a como eran antes", ha declarado.

En este sentido, cree que México se ha llevado "la peor parte" de la "promiscuidad" económica y política en las relaciones bilaterales durante las últimas décadas. "Nos saqueaban", ha sentenciado ante los medios López Obrador.

Estas declaraciones ocurren en un contexto en el que las los intereses de empresas españolas en el país azteca aumentan. Concretamente, Santander está en la puja por el negocio minorista de Citigroup en el país, que opera bajo el nombre de Banamex. Las cifras más recientes apuntan a una compra de más de 10.000 millones de euros.

Críticas a Repsol

López Obrador ha aludido durante su alocución a varias empresas españolas como ejemplo de las supuestas malas prácticas, entre ellas Repsol, favorecida a su juicio durante el mandato presidencial de Felipe Calderón.

Cuestiona, en concreto, la concesión de un contrato para extraer gas en la Cuenca de Burgos, pagado a precios "elevadísimos" y sin resultados. "Al final se llegó a extraer menos gas que el que extraía Pemex cuando no había entregado el contrato", ha declarado.

El director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, ha ahondado en detalles señalando que se trataba de contratos con "todas las ventajas" para la empresa española, que "cobraba por perforar" pozos y acometió numerosas prospecciones que resultaban en "muy poca cantidad" de gas durante "muy pocos meses".

Asimismo, López Obrador ha recordado otro acuerdo suscrito con Repsol, de 26.000 millones de dólares, para importar gas desde Perú. Según el presidente mexicano, el contrato ni siquiera estaba firmado cuando "ya Repsol estaba comprando el gas en Perú asegurando que ya lo tenía vendido en México".

Este "arreglo", ha añadido, concluyó con la cancelación del contrato cuando a Repsol no le resultó rentable por la bajada del precio y no pasó "absolutamente nada".

OHL y astilleros

López Obrador también ha aludido de pasada a contratos de Iberdrola y, ya más en detalle, a OHL, que vincula a la época de Enrique Peña Nieto. En el caso de la constructora, considera que se suscribieron contratos de forma "irregular", primando a la firma española por encima de otras propuestas presentadas por una empresa de Carlos Slim.

"No quiero hablar de los bancos, porque es otro capítulo", ha ironizado el presidente mexicano, quien ha señalado que ninguna de sus denuncias es nueva, en la medida en que ya en campaña planteó revisar las relaciones empresariales y políticas con España.

Por otra parte, el director de Pemex ha cuestionado la implicación de la empresa que ahora dirige en los astilleros de Vigo, apuntando que estaban "prácticamente en bancarrota" cuando el gigante mexicano decidió "rescatarlos" invirtiendo dinero y encargándole la construcción de barcos que justificasen su continuidad.

Cuando se concluyó la construcción de los barcos, Pemex no los requería, por lo que se intentó venderlos. Entonces, según Romero Oropeza, se constató que hubo un "sobreprecio", ya que "nadie quería pagar más de la mitad" de los 80 millones de euros que habían costado estos barcos.

"Pemex nunca ganó un sólo centavo", ha lamentado el responsable de la empresa, que no obstante da ya por "recuperado" el dinero invertido. "Indudablemente", fue "un pésimo negocio", ha apostillado.

Albares pide explicaciones

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares ya ha respondido pidiendo explicaciones al presidente azteca. No entiende "a qué se refiere con sus declaraciones súbitas y que traducción oficial quiere dar" a esa 'pausa' en las relaciones entre ambos países.

El líder español ha querido calmar los ánimos y ha afirmado que estas declaraciones no tienen trascendencia sobre la cordialidad entre ambas naciones. "La relación entre España y México es una asociación estratégica, que vas más allá de este tipo de palabras puntuales". En cualquier caso remarca que "el Gobierno de España no ha hecho ninguna declaración que pueda justificar unas declaraciones así".

Además remarca la necesidad de seguir cooperando porque "desde hace año los flujos de inversión no paran de crecer en ambas direcciones" y "lejos de una pausa, seguimos hablando para incrementar nuestras relaciones empresariales, que ambos gobiernos debemos acompañar".

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