Economía

Los economistas abogan por la reforma de la imposición 'verde' para combatir la contaminación y el calentamiento global

  • Valentín Pich apuesta por la racionalización de los impuestos medioambientales
Mesa de ponentes sobre la refrma de los impuestos indirectos y medioambientales del REAF. EE

Valentín Pich, presidente del Consejo General de Economistas considera que "sería de gran utilidad el establecimiento por el Estado de algunos impuestos que racionalizasen la proliferación de tributos propios en las Comunidades Autónomas (CC AA), aunque se asigne a este nivel administrativo la recaudación obtenida".

Así, lo ha asegurado en el transcurso de una mesa de trabajo sobre "La reforma de la tributación indirecta y medioambiental", en el marco de la reforma fiscal que impulsa el Gobierno.

El catedrático de Economía en la Universidad de Barcelona (UB), Alejandro Esteller, y el catedrático de Hacienda Pública en la Universidad de Oviedo coincidieron en que será necesaria una reforma de la tributación medioambiental para ayudar a controlar los problemas de contaminación y cambio climático tanto global como en España.

Carácter extrafiscal

Javier Suárez explicó que los impuestos ambientales como tales son tributos de carácter extrafiscal, en los que su primera intención es más bien finalista: corregir conductas lesivas para el medio ambiente e internalizar externalidades negativas en materias de contaminación atmosférica, de aguas, acústica… Desde ese punto de vista no parece que debamos esperar demasiado en materia recaudatoria de este tipo de fuentes, en la medida en que, visto así, el objetivo de recaudación final sería cero. Dicho esto, durante el periodo de transición ecológica sí parece que pudiera haber un cierto espacio para el establecimiento de algunos gravámenes que ayuden en el camino".

Alejandro Esteller, por su parte, indicó que para que sean asumibles para la sociedad, se deberían instrumentar políticas para compensar a los colectivos más vulnerables afectados por el incremento de presión fiscal.

También ha explicado que "España tiene un déficit de presión fiscal si nos comparamos con el resto de los países de la UE, apenas llegamos al 35% cuando la media se sitúa unos 5 porcentuales por encima).

Tributación indirecta

Desde 2009 –donde se dio un mínimo–, hemos incrementado esa ratio (pre-Covid) básicamente gracias al aumento de la importancia de la imposición indirecta –lo cual ha generado, por otro lado, una pérdida de poder redistributivo de nuestro sistema fiscal–. Dentro de ésta, la importancia del IVA es unas 4,5 veces la de los impuestos especiales. En ambos casos, la importancia recaudatoria sigue estando por debajo de la de la UE.

El tipo general del IVA pasó del 18 al 21% actual –en septiembre de 2012–. Y el tipo reducido pasó del 7 al 8% y, posteriormente, al 10% actual. A pesar de ello, y aunque los tipos nominales de IVA no se separan mucho de los de nuestros socios comunitarios, el problema del déficit de recaudación en este impuesto en concreto se debe al policy gap.

Las estimaciones de la Comisión indican que esta brecha se sitúa en 2019 para el conjunto de la UE en el 45%, valor sin duda muy elevado que sugiere que la recaudación del IVA genera poco más de la mitad de lo que se obtendría si todo el consumo se gravara al tipo general –dejando de lado el impacto del fraude–. Y en España, este valor prácticamente alcanza el 58%.

Dos terceras partes del consumo de los hogares que se encuentran en el primer quintil de renta se van en gastos de alimentación

Sobre la posibilidad de la desaceleración de los tipos reducidos y superreducidos del IVA, Javier Suárez explicó que dos terceras partes del consumo de los hogares que se encuentran en el primer quintil de renta se van en gastos de alimentación y vivienda y añadidos, que es donde se concentra la mayor parte de los tipos reducidos y superreducidos.

"De haber alguna vía abierta en este sentido, tal vez los terrenos del transporte, la hostelería y la restauración podrían ser los más indicados, dada la distribución por rentas de esos consumos", ha señalado.

Y Esteller ha argumentado a este respecto que de acuerdo, por ejemplo, con el Mirrlees Review, los criterios administrativos en contra de la diferenciación de tipos tienden a pesar más que los teóricos basados en la eficiencia –a favor de dicha diferenciación–, mientras que la redistribución se puede lograr por otras vías como el ingreso mínimo vital… y, al final, estamos duplicando o triplicando instrumentos".

"Es muy importante, antes de modificar la estructura de tipos y exenciones en el IVA"

Además, ha indicado que en la práctica, parece que los tipos reducidos y superreducidos responden más a motivaciones políticas; y está demostrado empíricamente –Jorge Martínez o VAT Gap Report– que la diversidad de tipos fomenta el fraude.

Finalmente, Agustín Fernández, presidente del Registro de Economistas Asesores Fiscales (Reaf), ha considerado, por su parte, que "es muy importante, antes de modificar la estructura de tipos y exenciones en el IVA, analizar qué efectos económicos y sociales está teniendo, y ver si cumple los objetivos ".

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