Economía

EEUU busca alternativas para aliviar la escasez de personal esencial ante el azote de ómicron

  • Biden reduce de 10 a 5 días el periodo de cuarentena para positivos
Pruebas de covid en Manhattan. Foto: Reuters.

Tanto el gobierno federal como los gobiernos estatales de Estados Unidos están buscando formas de minimizar la escasez de personal y evitar que los hospitales sufran un colapso por el aumento de infecciones generados por la variante ómicron.

Según señala el Wall Street Journal, la velocidad con la que se está extendiendo la nueva cepa plantea un reto atípico entre los responsables políticos, que ahora están sopesando cómo mantener el funcionamiento de los servicios públicos ante la marea de bajas de personal infectado por el virus y los períodos de aislamiento.

Para hacer frente al problema, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) revisaron la semana pasada sus directrices de aislamiento y cuarentena para los trabajadores sanitarios que contraen el virus, permitiéndoles volver al trabajo después de siete días, en lugar de diez, tras una prueba negativa. Ahora la medida se ha vuelto a revisar y tan solo serán necesarios cinco días. 

Los sindicatos que representan a los trabajadores de la salud se quejan de que demasiados hospitales no han logrado cubrir las vacantes o retener personal. Por ejemplo, sólo en los tres hospitales más grandes de Nueva York hay más de 1.500 vacantes de enfermería, aproximadamente el doble de las que había al comienzo de la pandemia, según la Asociación de Enfermería del Estado de Nueva York, integrada por 42.000 miembros.

Por su parte, también en Nueva York, los trabajadores esenciales, incluidos en sectores como la educación, la sanidad, el transporte, las tiendas de comestibles y la sanidad, que den positivo en las pruebas del virus pueden ahora volver al trabajo de forma condicional después de cinco días, en virtud de una decisión tomada en Nochebuena por la gobernadora Kathy Hochul, demócrata.

El gobernador de Ohio, Mike DeWine, ha dado autorización para que más de 1.000 efectivos de la Guardia Nacional colaboren en los centros sanitarios

Unos 2.700 policías se ausentaron a principios de la semana pasada en la ciudad de Nueva York por el repunte en el número de contagios. En Seattle, el cuerpo de policía cuenta con unos 300 agentes menos de los 1.350 habituales.

Al mismo tiempo, el gobernador de Ohio, Mike DeWine, ha dado autorización para que más de 1.000 efectivos de la Guardia Nacional participen para paliar la escasez de personal en los centros sanitarios. Al igual que Ohio, estados como Maine y Nueva York también han activado a la Guardia Nacional en los últimos días para ayudar a paliar la escasez de hospitales y centros sanitarios.

En Virginia Occidental, el gobernador Jim Justice ha revelado un plan para contratar y formar a más de 2.000 personal de enfermería en los próximos cuatro años, con la ayuda de 48 millones de dólares de fondos federales.

A finales de la semana pasada, la media móvil de los últimos siete días en EEUU alcanzó las 176.097 infecciones. Según los CDC, un 72,7% de la población del país ha recibido al menos una dosis de las vacunas disponibles. En estos momentos el 61,7% de la población está completamente vacunada y solo el 31,5% ha recibido una dosis de refuerzo.

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