Economía

Antonio Miguel Carmona: el economista, profesor, gestor y 'top gun' que llega a Iberdrola

  • El exdirigente socialista tiene una trayectoria más allá de la política
  • Fue profesor más de 30 años, pasó por Berkeley y es teniente del Ejército del Aire

Los ríos de tinta que han corrido en la prensa, la bilis vertida en los mentideros políticos y los memes que han circulado en las redes sociales por el polémico fichaje de Antonio Miguel Carmona como vicepresidente de Iberdrola España contrastan con las cotas de popularidad que el exdirigente político del PSOE reúne en las aulas.

En ellas ha sido durante más de tres décadas profesor de la Facultad de Ciencias Económicas como docente de Macroeconomía en cuatro universidades por las que han pasado como estudiantes la periodista Ana Pastor o a la actual delegada del Gobierno en Madrid, Mercedes González.

La mediática imagen del que fuera político, directivo de empresas, emprendedor, piloto, teniente del Ejército del Aire y tertuliano televisivo han fagocitado parte del perfil del también economista, profesor y gestor. Son estas tres últimas las ocupaciones a las que el polifacético Carmona ha dedicado el 90% de su actividad profesional y las menos conocidas por la audiencia.

Carmona pasó su infancia en el madrileño barrio de Malasaña en una casa que en su día frecuentaron amigos de su abuelo como Ramón del Valle-Inclán y Jacinto Benavente y que estaba repleta de libros. Una biblioteca que no dejaría de engrosar su padre tras su regreso de EEUU y Cuba, donde coincidió con Ernest Hemingway y a donde emigró tras la Guerra Civil. Su vocación por el mundo empresarial empezó a los cinco años entre las visitas a la fábrica de lámparas y muebles de su familia y clases de matemáticas que le llevarían a ser nombrado secretario del consejo de administración de la empresa con 18 años.

Su perfil como economista, profesor y gestor es el menos conocido por la audiencia

Poco después, con 20, publicó su primer artículo sobre Economía en un periódico nacional al que seguirían una serie de reportajes desde el Ulster norirlandés en pleno conflicto con el IRA, desde el Sáhara sobre los representantes del Frente Polisario y Libia, donde se entrevistó con Muamar el Gadafi, con los que se pagaba los estudios.

Tras licenciarse y doctorarse en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) con Premio Extraordinario, empezó a dar clases en el mismo departamento de Estructura Económica por el que pasaron José Luis Sampedro, Javier Morillas o Rafael Martínez-Cortiña.

Discípulo de Rafael Tamames junto a Fernando Becker –antecesor de Carmona en el cargo que ocupa actualmente en la eléctrica–, Santos Ruesga, Antonio Franco y José Manuel Revuelta. Un grupo que a día de hoy se sigue reuniendo cada tres meses para cenar.

También data de esta época su amistad con Ignacio Sánchez Galán, que nunca ha ocultado, y su interés por la energía nuclear que le llevó a diplomarse en Política Energética y Didáctica Energética en el Fórum Atómico.

Experiencia en EEUU

Por un acuerdo con la prestigiosa Universidad de California en Berkeley –el centro que más premios Nobel ha formado para la sociedad– impartió clases en extensión en este centro. Allí se codeó con reputados economistas de la talla de Nathan Rosemberg, Joseph Shapiro y David Mowery, que sembraron en él la semilla del análisis económico. Fruto de estos encuentros comenzó a escribir su tesis doctoral sobre innovación tecnológica y crecimiento económico, de cuyos trabajos publicó su primer libro, Economía e Innovación, que forma parte de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.

Ejecutivo de numerosas empresas, comenzó su vida en el management como subdirector de marketing del Grupo 16 con tan solo 25 años y desde entonces ha sido analista de inversiones y de fondos de inversión, consejero de Caja Madrid, asesor y emprendedor de start ups. Trabajos que ha compaginado con la docencia hasta ahora, que se dedicará de lleno a Iberdrola.

Es presidente de la Asociación de Amigos de España-China, la única que reconoce Pekín

En un segundo plano, sus aficiones. Poca gente conoce que ha pretendido ser un ídolo del aire. Como Tom Cruise en Top Gun surca los cielos porque su inquietud le llevó a hacerse piloto privado y teniente del Ejército del Aire.

Y su cara más conocida, la política, de la que forma parte desde que se afilió a Juventudes Socialistas en 1979 y al PSOE en 1986. Como diputado regional lideró la denuncia junto a Tomás González de la corrupción de Ignacio González y Francisco Granados del PP madrileño. También fue candidato a la alcaldía de Madrid en 2015 y miembro del Comité Federal del PSOE, pero nunca ejerció un puesto de gestión en la Administración. Desde marzo 2019 dejó la primera línea política para ser un militante de base.

Sí es presidente de la Asociación Española de la Singularidad Tecnológica, también está al frente de la Asociación de Amigos España-China (única reconocida oficialmente por el Gobierno de China), y de la Fundación Socialdemócrata.

El tiempo dirá por cuál de todas estas facetas será recordado y si este vasto currículum era o no suficiente para encarar su nueva andadura tras la controversia ética que el nombramiento ha suscitado.

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