Economía

El impacto de Ida en la gasolina persigue al consumidor de EEUU

  • La tormenta afecta alrededor del 12% de la capacidad nacional de refinado
Foto del huracán Ida en EEUU. EP
Madrid

El petróleo se tomó un respiro este lunes tras haber tocado máximos de cuatro semanas, a medida que el huracán Ida se debilitó hasta convertirse en una tormenta tropical tras obligar a cerrar la producción de petróleo del Golfo de México. Aún así, los precios de la gasolina mantuvieron su escalada poniendo una mayor presión sobre el consumidor estadounidense, que ya sufre el impacto de las presiones inflacionarias.

Ida azotó Luisiana el domingo, provocando inundaciones masivas y cortando la electricidad a más de un millón de familias. Las primeras estimaciones apuntan a que los daños superan los 40.000 millones de dólares, lo que lo situaría entre las 10 tormentas más costosas de Estados Unidos.

Al mismo tiempo, casi el 96% de los operadores de crudo del Golfo de México permanecen cerrados. De esta forma, alrededor de 1,7 millones de barriles de crudo, el 94% de la producción de gas natural y alrededor del 12% de la capacidad nacional de refinado de petróleo se han visto afectados por la trayectoria de la tormenta tropical.

La gasolina, al alza

Cabe recordar que durante el azote del huracán Katrina en agosto de 2005, el suministro se redujo en hasta 1,53 millones de barriles diarios. Las interrupciones de la producción se prolongaron durante meses debido a los daños sufridos por las plataformas y las refinerías. El año pasado, el huracán Delta frenó la producciones de hasta 1,69 millones de barriles diarios.

Mientras que el crudo cayó el lunes ante la expectativa de una rápida recuperación de la oferta, la gasolina estadounidense subió casi un 2%, ya que los cortes de energía se sumaron a los cierres de las refinerías en la costa y los operadores sopesaron la posibilidad de que se prolonguen las interrupciones. Al menos seis refinerías en el área de Nueva Orleans, entre las que destacaron PBF, Phillips, Shell, Marathon y dos instalaciones de Valero continuaron sin estar operativas.

"Los picos de precios en los surtidores debido a los efectos de la tormenta podrían ser breves pero dramáticos. Además, los viajes del próximo fin de semana del Día del Trabajo podrían hacer subir los precios en función de la demanda", avisaron en un comunicado desde la Asociación Americana del Automóvil. Los precios podrían subir unos diez centavos por galón (3,1 litros) durante los próximos cuatro o cinco días en los mercados del sureste y el centro del país. El lunes el coste por galón se situó en 3,15 dólares.

La peor subida en una semana de los últimos 30 años se produjo tras el azote de Katrina. Por aquel entonces, el precio medio del galón de gasolina normal se disparó 46 céntimos, o un 18%, hasta los 3,07 dólares el galón, según datos de la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés). Los precios de la gasolina tardaron dos meses en volver a los niveles anteriores. Pero este fue un caso extremo. En 2005, muchas refinerías de la región se inundaron y se quedaron sin electricidad durante meses.

El huracán Ida tocó tierra en un punto clave para la industria petrolera ya que afecta a los principales oleoductos que transportan el combustible desde la Costa del Golfo hasta los mercados de la Costa Este. Colonial Pipeline, la principal arteria de combustible desde Houston y la Costa Este, cerró temporalmente sus sistemas de las líneas 1 y 2 desde Houston hasta Greensboro, en Carolina del Norte. Aún así, el resto de la red desde Carolina del Norte hasta Nueva Jersey funcionaba con normalidad al cierre de esta edición.

Las seis refinerías previamente mencionadas suponen alrededor de 1,7 millones de barriles diarios de capacidad de refinado, lo que representa el 9% del total del país. El resto de refinerías en la región (Exxon, Placid y Kratz Springs), situadas en Baton Rouge, continuaron operando a niveles reducidos. Este trío refina unos 700.000 barriles diarios, aproximadamente el 3,5% del consumo diario del país. Según los expertos, algunas refinerías podrían registrar entre cuatro y seis semanas de inactividad.

Los precios de la gasolina ya se han disparado en EEUU casi un 80% desde su punto más bajo en abril de 2020, cuando la actividad económica se paralizó a causa de la pandemia. Pero en los meses siguientes, los estadounidenses volvieron a las carreteras. De hecho, los precios han subido un 41% desde el pasado agosto.

Los precios de la gasolina en EEUU han subido ya un 41% desde hace un año

El impacto de Ida y sus repercusiones en las carteras de los estadounidenses podrían reducir las previsiones de crecimiento económico en algunas décimas del tercer trimestre en curso, según señala el economista jefe de Moody's Analytics, Mark Zandi. Eso sí, esta pérdida podría revertirse en el último trimestre de este año como resultado de la reconstrucción de los daños causados por la tormenta tropical.

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