Economía

La industria de la zona euro aumentará sus precios por el alza de demanda y el bloqueo en las fábricas

  • El fuerte alza de la demanda obstruye las cadenas de producción fabril
Trabajador en una fábrica de Las Rozas (Madrid). Fuente: EP.
Madrid

La economía europea se resiente pero aguanta el envite de la quinta ola que amenaza con dar al traste con la recuperación económica iniciada en el entorno comunitario con el avance de la vacunación, la caída de las restricciones y la llegada de la temporada estival. Ahora, según desprenden los datos de actividad de las fábricas europeas, se dan tres situaciones paralelas: la producción industrial mantiene la senda ascendente de los últimos meses, aunque se resiente por el impacto de los nuevos contagios, se registra un nivel de demanda difícil de cubrir con los ritmos habituales de producción que está provocando el atasco en las cadenas, y consecuencia de ello, los expertos ya advierten de un repunte de los precios del sector en los próximos meses.

Concretamente, el ritmo de crecimiento del sector manufacturero de la zona euro se moderó en julio desde los máximos recientes, según el índice de gestores de compras (PMI), que bajó a 62,8 puntos desde los 63,4 de junio, aunque la acumulación de pedidos llevó a las empresas del sector a contratar nuevos trabajadores al mayor ritmo en los 24 años de la encuesta.

Alemania toma las riendas

De este modo, a pesar del respiro en la expansión de la actividad manufacturera de la zona euro durante el mes de julio, el índice PMI acumula doce meses consecutivos de crecimiento y se mantiene cerca de los máximos históricos observados el pasado mes de junio. Con la excepción de Alemania, donde el índice PMI marcó su nivel más elevado en tres meses, con 65,9 puntos, el resto de países registró una ligera desaceleración, aunque el ritmo de crecimiento continuó próximo a los respectivos máximos.

Sin embargo, en el mes de julio, la producción manufacturera registró el incremento más lento desde febrero pasado, con una mejora continua de la demanda de bienes de la zona euro, mientras que los nuevos pedidos para exportaciones se expandieron a un ritmo intenso, aunque el más débil en cinco meses. El aumento de los pedidos pendientes de realización empujó a las empresas a contratar a más personal. De este modo, la tasa de contratación de julio alcanzó el nivel más alto de toda la serie histórica, que se remonta a 24 años, con especial intensidad en Alemania y Austria, que fueron también la locomotora del empleo.

Por otro lado, la escasez de materiales en general y la insuficiente disponibilidad de transportes conllevaron un aumento de los precios de los insumos manufactureros a un ritmo récord, impulsando las tasas de inflación de costes a nuevos máximos en varios países, incluidos Austria, Alemania y los Países Bajos. Este aumento récord en los costes de los insumos estuvo acompañado por una subida récord en los precios de venta, ya que las empresas repercutieron el aumento de los costes a sus clientes.

Por último, los fabricantes de la zona euro mantuvieron sus perspectivas optimistas para los próximos doce meses a medida que continúa la recuperación económica mundial y las firmas se ajustan a la relajación de las restricciones.

España mantiene el pulso

Por su parte, el crecimiento de la actividad manufacturera de España frenó su escalada en julio, según el índice de gestores de compra, que bajó a 59 puntos desde los 60,4 del mes anterior, registrando así su mínima de tres meses, aunque extendió a seis meses consecutivos la expansión del sector.

"Los datos de julio volvieron a proporcionar una imagen general positiva del crecimiento industrial, y el sector de nuevo se vio respaldado por las fuertes tendencias de la demanda y la reapertura en curso de la economía", declaró Paul Smith, economista de IHS Markit.

"No obstante, las presiones de los costes y la fuerte escasez de productos siguen siendo una preocupación genuina para las empresas. Puesto que también es inquietante observar un aumento de los contagios en todo el mundo, el optimismo sobre el futuro cayó consecuentemente en julio hasta su nivel más bajo en seis meses", añadió.

En el caso español, las empresas se mostraron inquietas por los recientes aumentos en las cifras de contagios por el Covid 19 y la posibilidad de que la recuperación económica se enfríe con el nuevo repunte de los casos. No obstante, las empresas siguen mostrándose positivas en general respecto de la evolución de sus ventas y producción en los próximos doce meses. Asimismo, el aumento de las necesidades de producción hizo que las empresas contrataran más personal en julio, aunque el crecimiento de la contratación fue el más débil de los últimos cuatro meses.

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