Economía

Un tercio de las empresas de la UE podría ser insolvente a finales de año

  • La CE evitará una retirada "repentina o prematura" del apoyo a la liquidez
Un café de París, cerrado durante la pandemia. Imagen: Reuters.

Países e instituciones de la Unión Europea quieren evitar que la retirada de las medidas de apoyo adoptadas por la pandemia de la covid-19 desemboque en una oleada de quiebras empresariales que arrastre al sector bancario, cuyo papel será clave para financiar la recuperación económica. Para finales de 2021, aproximadamente un tercio de las empresas europeas podrían ser incapaces de cubrir sus pérdidas tras haber agotado sus colchones de liquidez, según un análisis de la Comisión.

Esta potencial oleada de insolvencias es "el principal riesgo para la estabilidad financiera", aseguró el vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, quien pidió una retirada "prudente" y "gradual" de los estímulos para evitar tanto los efectos de su desaparición abrupta como una "zombificación" del sector corporativo europeo. 

Y es que, conforme la recuperación gane fuerza en Europa, el reto será mantener el apoyo a las empresas que serían viables de no ser por la crisis y dejar caer ordenadamente a aquellas que hubieran quebrado de todas formas, de modo que no se mantengan artificialmente con vida a costa del dinero público. 

Los países de la UE comparten el objetivo de no retirar de forma prematura las ayudas y seguir apoyando a los sectores más afectados por la crisis. Así lo han verbalizado los ministros de Economía y Finanzas de los Veintisiete en una reunión informal celebrada en Lisboa, la primera presencial en seis meses.

Las medidas de apoyo nacionales y europeas, como las moratorias, las líneas de avales o la política de bajos tipos de interés han permitido evitar una avalancha de quiebras

"Mantener un amplio apoyo a la liquidez demasiado tiempo acarrearía riesgos presupuestarios, pero debemos evitar una retirada repentina, prematura o descoordinada de las medidas de apoyo temporal", aseguró el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, en la rueda de prensa posterior.

Las medidas de apoyo nacionales y europeas, como las moratorias, las líneas de avales o la política de bajos tipos de interés han permitido evitar una avalancha de quiebras y que se disparan los préstamos fallidos -aquellos que acumulan 90 días de mora o son irrecuperables- en los balances, que llegaron a caer al 2,6% en 2020.

"Haremos todo lo posible para mantener las cosas así, pero será un área que tendremos que vigilar", añadió Dombrovskis.

Países del sur, mujeres y jóvenes: los mismos golpeados de siempre

Los Veintisiete son más optimistas sobre la recuperación de la economía europea, cuyo PIB crecerá este año un 4,2%, pero también conscientes de que la pandemia deja un impacto desigual entre países, sectores y colectivos, un punto que tocaron en su debate.

Los países del sur; el turismo, los viajes, los servicios de contacto, la cultura, el arte y entretenimiento; así como los jóvenes y las mujeres han sido golpeados con más crudeza por la pandemia, según el documento discutido por los Estados.

"Tenemos que concentrarnos en crear espacio para la inversión publica y privada y hacer reformas", dijo el ministro de Finanzas portugués, Joao Leao, quien puso énfasis en capitalizar a las empresas viables y en impulsar la formación de los jóvenes.

Por otra parte, los ministros debatieron sobre el papel de los impuestos para alcanzar las ambiciones climáticas de la UE, que ha acordado reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 55 % hasta 2030 con respecto a los niveles de 1990 y alcanzar para 2050 la neutralidad climática, es decir, no emitir más de lo que absorbe.

Para lograrlo, la Comisión Europea propondrá en julio una batería de medidas -bautizada como Fit for 55- que van desde la actualización de varias directivas, como las de energías renovables, eficiencia energética o emisiones de vehículos, hasta nuevas iniciativas, incluidas varias tributarias.

En este capítulo, Bruselas planteará ampliar su sistema de comercio de derechos de emisión (ETS, en inglés) para cubrir también el transporte marítimo y la aviación; introducir un mecanismo de ajuste de carbono en frontera, que grave las importaciones de países con legislaciones ambientales más laxas para que los productores europeos no compitan en desventaja; así como revisar la directiva europea sobre tributación de la energía, que tiene 25 años.

Dombrovskis subrayó que el futuro mecanismo de ajuste de carbono en frontera (CBAM) se introducirá de forma gradual y cumplirá las normas de la Organización Mundial del Comercio.

La propuesta estará enfocada a sectores de altas emisiones, "como el acero, cemento, electricidad o quizás fertilizantes", a los que se irá aplicando este ajuste en frontera de forma gradual y, en paralelo, se les irán retirando los permisos para emitir dióxido de carbono sin coste, explicó. Así se evitará dar una "doble protección a la industria europea" que no permite la OMC. El ministro portugués admitió que será "complejo" aplicar este mecanismo.

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Comentarios 7

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VIO
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Curiosa la frase de este artículo: el reto será mantener el apoyo a las empresas que serían viables de no ser por la crisis y dejar caer ordenadamente a aquellas que hubieran quebrado de todas formas, de modo que no se mantengan artificialmente con vida a costa del dinero público. Exactamente igual se podría hacer con los países zombis, como España, ya que es imposible que sin los tipos de interés en valores negativos paguen sus deudas. De modo que si repunta la inflación veremos que va a pasar con ellos. Si se empeñan en aplicar el ajuste de carbono a los fertilizantes acabaremos trasladando toda la producción agrícola a terceros países, como ya está pasando, y ayudando de manera directa a deshabitar el campo. En Europa sobran funcionarios y burocracia, que no saben qué hacer para justificar su trabajo y, además, resultan muy caros de mantener. Por eso no es de extrañar que quieran reducir el horario de trabajo, ya que en realidad no tienen nada que hacer.

Puntuación 39
#1
ee
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Antes de la crisis el 70% ya lo era conmigo al no pagarme la nómina. Por fin buenas noticias.

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#2
"ESTAMOS EN LA CHAMPIONS LEAGUE DE LA ECONOMÍA"
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"GRACIAS" ZP

CONTIGO EMPEZÓ TODO

HIJO DLGPVTA

SACARTE SIN ANESTESIA LOS OJOS DE LOCO QUE TIENES SERÍA POCO PARA LO QUE TE MERECES

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#3
Cambre
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Pues que suba la bolsa otro 10% cuanto peor mejor.

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#4
Jorge
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Por FIN CONTAIS LA REALIDAD Y MO LAS ENSOÑACIONES Y MENTIRAS DE PEDRETE

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#5
delgado
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^>

Si los créditos bancarios al 1% los contabilizan como se tienen que contabilizar en una economía Capitalista- para los tontos socialistas, no confundir con capitalismo de estado osease Comunismo- en el Debe en vez de el Haber como están haciendo en la Nueva Normalidad seria 3 de 3 arruinadas

Puntuación 6
#6
Jose
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Ésa es la media, una de cada tres. Pero si tienes en cuenta que en Alemania dudo que fueren más de un 10% y que hay países muy pequeños con no muchas empresas en términos absolutos, pues ya nos imaginamos quién ponemos la parte gorda para mediar un 33% del total empresas de la zona.

Puntuación 2
#7