Economía

España queda rezagada en una Unión Europea a dos velocidades tras el coronavirus

  • El sector servicios, básico en el tejido productivo español, se hunde
  • Solo los países más industrializados sortean la caída
  • Los economistas piden priorizar las ayudas por regiones
Foto: Archivo.

Los últimos indicadores macroeconómicos adelantados reflejan una recuperación a dos velocidades de las economías de la zona euro. Los últimos informes de los indicadores PMI, conocidos esta semana, alertan ya abiertamente de una "economía a dos velocidades" en la eurozona, lastrada por el sector servicios. España está a la cola de crecimiento junto a Irlanda y Francia.

Los datos muestran que la salida de la crisis beneficia a los países con sectores industriales sólidos y perjudica a las economías con mayor peso del sector terciario, como ocurre en España. De esta forma, la producción del sector manufacturero registró el ritmo más fuerte de expansión en cuatro meses, impulsada por el fortalecimiento de la demanda tanto a nivel nacional como internacional. En marcado contraste, la actividad del sector servicios -de la que fundamentalmente depende el tejido productivo español- registró otra intensa contracción, especialmente en las áreas más afectadas por las restricciones de contacto social.

Italia y Alemania fueron los únicos países que registraron un crecimiento modesto de la actividad total en febrero, gracias a que los contundentes resultados registrados por el sector manufacturero contrarrestaron con creces la persistente debilidad del sector servicios. El resto de los países estudiados observaron declives en general. Irlanda de nuevo registró el ritmo más fuerte de contracción, seguido de España y por último, Francia.

Además, los últimos indicadores PMI muestran que la única economía analizada que seguía destruyendo empleo en febrero es España, frente al crecimiento del mercado laboral en toda la zona euro.

"Puesto que la actividad total ha registrado una contracción por cuarto mes consecutivo, la economía de la zona euro está en camino de señalar una recesión de doble caída", señala Chris Williamson, economista jefe de IHS Markit. "No obstante, la ralentización en el ritmo de declive subraya que la última desaceleración parece ser mucho menos severa que la de la fase inicial de la pandemia del año pasado", añade.

Regiones devastadas

El indicador europeo de riesgo de interrupción externo regional (EDRI, por sus siglas en inglés) -elaborado por los especialistas del Instituto Bruegel- apunta a que España tiene las regiones más afectadas por la crisis del coronavirus. En concreto, el EDRI señala a las Islas Baleares y las Islas Canarias como los lugares más vulnerables a los choques inducidos por el Covid-19 en las cadenas de valor globales, que restringen la disponibilidad de insumos para la producción o la posibilidad de vender la producción en los mercados globales.

Los especialistas de Bruegel estiman que las Islas Baleares podrían verse muy afectadas por la pandemia a pesar de no haber tenido un gran número de contagios. "En línea con nuestras predicciones, recientemente los clubes de Ibiza comenzaron a cancelar o reducir significativamente la tradicional temporada de verano de conciertos y espectáculos, que atrae a millones de turistas cada año", señalan en sus últimos informes. "Las actividades relacionadas con el turismo representan el 75% de los ingresos de la región, por lo que es fácil entender cómo la pandemia podría tener un gran impacto sobre este tipo de economía", añaden.

Otros ejemplos de regiones en este cuadrante son Provenza, Alpes, Costa Azul en Francia, Madeira en Portugal y Berlín en Alemania. Muchas regiones también se encuentran en la frontera entre los cuadrantes superior derecho e inferior derecho, incluidas Calabria y Cerdeña en Italia, Bruselas en Bélgica, Chipre o Martinica en Francia.

Priorizar fondos por regiones

Los economistas del Instituto Europeo Bruegel piden a Bruselas que analice estos indicadores sobre el impacto del coronavirus en las diferentes regiones europeas para el reparto de los fondos europeos. "Para adaptar una asignación más coherente y eficaz del dinero de recuperación de la UE, los responsables de la formulación de políticas deberían considerar las diferencias intrínsecas de las regiones de la UE", concluyen.

A su juicio, cualquiera que sea el criterio de asignación elegido, la visión a nivel de país puede ser "engañosa", a la luz de las fuertes diferencias regionales dentro de los países. "Esto es especialmente cierto en países como Italia y Francia", apuntan. 

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