Economía

Biden tendrá que mantener hasta 900.000 vacunaciones diarias para frenar la fatiga económica

  • Biden desvela su estrategia para acabar con la pandemia
  • Se requerirá una prueba negativa antes de volar a EEUU
  • El presidente estima que las muertes pueden alcanzar las 500.000 en el próximo mes
Nueva York

La Administración del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, es consciente que para reanimar la fatiga que sufre la recuperación económica desde el pasado diciembre no solo será necesario negociar su ambicioso plan de estímulo sino también frenar las infecciones por Covid-19 y acelerar las vacunaciones.

Durante los últimos siete días, el país ha registrado más de 1,39 millones de nuevas infecciones mientras las muertes superan ya las 400.306, según los últimos datos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Hasta la fecha se han distribuido 35,9 millones de dosis de las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna pero se han administrado solo 16,5 millones.

Es por ello que Biden firmó hoy jueves una decena de órdenes ejecutivas como parte de su estrategia para atajar la pandemia. Entre ellas destaca la instrucción a las agencias federales de utilizar la Ley de Producción de Defensa para aumentar así los suministros de 12 productos clave, entre los que se incluyen pruebas de coronavirus, máscarillas N95 y jeringas para inocular vacunas.

Además, el nuevo inquilino de la Casa Blanca detalló y amplió la decisión tomada previamente por su predecesor en el cargo, Donald Trump el pasado 12 de enero para exigir una prueba negativa de Covid-19 antes de volar a EEUU desde el extranjero. A su llegada a EEUU tendrán que someterse a una cuarentena obligatoria. Este decreto se suma al rubricado el miércoles que requiere el uso de mascarillas en las propiedades federales. Al hilo de esta decisión, el jueves se rubricó otra medida que hace mandatorio el uso de mascarillas en aeropuertos, aviones, trenes, barcos y autobuses que cubran trayectos entre ciudades.

Biden reveló su estrategia nacional para vencer al Covid-19 en la Casa Blanca, donde prometió "mover cielo y tierra para vacunar a más gente". El mandatario hizo referencia al gran fracaso experimentado inicialmente en la distribución de las dosis e indicó que la situación empeorará antes de mejorar. Al respecto no descartó que el número de muertes por coronavirus ascienda hasta las 500.000 víctimas en el próximo mes. 

"No nos metimos en este lío de la noche a la mañana", dijo  al tiempo que reconoció que llevará meses vacunar a los estadounidenses. "Saldremos de esta. Derrotaremos esta pandemia", sentenció.

En estos momentos, el despliegue de las vacunas continúa aumentando y alcanza ya entre 800.000 y 900.000 dosis por día, lo que sugiere que el objetivo de Biden de lograr 100 millones de vacunaciones en sus primeros 100 días de gobierno estaría al alcance siempre y cuando se mantengan estos niveles.

Los decretos de Biden también establecieron una "Oficina de Respuesta al Covid-19" encargada de coordinar la gestión de la pandemia en todas las agencias federales y establecer líneas claras de comunicación con los funcionarios locales. También se ordenó al Departamento de Salud y Servicios Humanos a recopilar datos sobre la reapertura de escuelas y la propagación de contagios.

Al mismo tiempo se creó un "Grupo de Trabajo para la Equidad en la Salud" cuyo objetivo es asegurarse que las vacunas, tratamientos, máscarillas y otros recursos lleguen a todos, incluyendo las comunidades de color más afectadas que han sufrido tasas de mortalidad desproporcionadamente altas en el país.

Desde Goldman Sachs, su estratega, John Marshall, resalta como las hospitalizaciones han disminuido un 7% durante los últimos 12 días a medida que el impacto de las vacunaciones, especialmente aquellas dirigidas a los ancianos comienza a dejarse notar. "A medida que estas aumentan, vemos el potencial para una mayor disminución de las hospitalizaciones en EEUU en las próximas semanas", estima. El número de hospitalizaciones en la semana que terminó el pasado 9 de enero alcanzó las 118.701.

Paralelamente, los datos macroeconómicos más recientes muestran cómo la actual ola de infecciones por Covid-19 continúa pesando sobre la recuperación económica, especialmente dentro del mercado laboral. La semana pasada, las peticiones iniciales de subsidio por desempleo se situaron en las 900.000 solicitudes, menos que las 926.000 de la semana previa pero no obstante una cifra elevada que sigue siendo preocupante.

Es por ello que el demócrata confía en dos planes de acción conjunta. Por un lado frenar las infecciones e incrementar las vacunaciones y por otro que su plan de estímulo de 1,9 billones de dólares logre pasar el escrutinio del Capitolio. De esta forma se asentarían las bases para una marcada aceleración del crecimiento del consumo en los próximos meses.

"La combinación de un agresivo estímulo fiscal y las restricciones al gasto ha creado un enorme aumento del exceso de ahorro", explica Ethan Harris, economista jefe global de Bank of America Securities. En este sentido estima que los estímulos fiscales implementados hasta ahora y los propuestos por la Administración Biden "añadirán más gasolina al fuego a medida que los servicios avancen en su reapertura".

Aún así, la probabilidad de que el paquete de estímulo de Biden sea implementado rápidamente con apoyo bipartidista continúa disminuyendo. En las últimas jornadas, algunos senadores republicanos moderados, como Mitt Romney y Lisa Murkowski, expresaron su escepticismo respecto de la necesidad de un nuevo estímulo tras los 900.000 millones de dólares aprobados a finales de diciembre.

En la audiencia de confirmación del martes para la nominada a secretaria del Tesoro, Janet Yellen, los republicanos del Comité de Financiero del Senado también expresaron su oposición a varias disposiciones de la propuesta de Biden. Si las conversaciones bipartidistas no ganan impulso, los demócratas pueden centrarse en la aprobación de un paquete de gasto partidista a través del proceso de reconciliación de presupuesto.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jennifer Psaki indicó a última hora del miércoles que la Administración Biden preferiría un proyecto de ley bipartidista, pero que no eliminará ninguna opción sobre la mesa. El mandatario planea pasar la jornada de hoy viernes centrado en atajar la recuperación económica y su propuesta de estímulo. Psaki aseguró que Biden se reunirá "pronto" con los líderes del Congreso en relación con la propuesta presentada la semana pasada por el demócrata.

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