Economía

La ansiedad de las empresas británicas por el Brexit colapsa el sistema de entregas transfronterizas

  • "No hay suficiente capacidad y los precios se están disparando"
Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido. Reuters

Las empresas británicas se afanan en almacenar mercancías cuando solo faltan cinco semanas para que, el 1 de enero, entren en vigor los controles aduaneros post-Brexit, lo que elevará el coste de las entregas transfronterizas y reducirá la capacidad, según fuentes del sector.

Varias compañías de logística explicaron a Reuters que han registrado un aumento de la demanda para introducir mercancías en Reino Unido antes de cualquier hipotética interrupción en enero. Los agentes de aduanas informan de que están abrumados por las peticiones de ayuda de los comerciantes, que se enfrentan a una nueva normativa.

"Hemos dicho a nuestros clientes que lo mejor que pueden hacer ahora es abastecerse, almacenar, y están trayendo todo lo que pueden", indica a Reuters Jon Swallow, director de Jordon Freight, en referencia a la dinámica de las últimas dos semanas.

"La consecuencia de esto es que simplemente no hay suficiente capacidad y los precios se están disparando". Swallow explica que el aumento de la demanda ha hecho subir los precios en alrededor de un 20% en las últimas semanas y que es probable que en diciembre repunten aún más.

Se dispara el precio de los transportes

Tony Shally, de la empresa Espace Europe, apunta que el coste de los viajes entre Polonia e Inglaterra y entre Francia e Inglaterra ha aumentado más de un 10%.

Esta frenética actividad refleja la necesidad de prepararse para la salida, por parte de Reino Unido, del mayor bloque comercial del mundo. El Brexit implica que las mercancías que entren en la Unión Europea después del 31 de diciembre necesitarán declaraciones de aduana y seguridad, así como controles fronterizos.

Las empresas ya habían comenzado a almacenar mercancías en fases previas del Brexit, pero ahora, tras el impacto de la pandemia, muchas de ellas están en una posición financiera más débil.

Además de la urgencia por introducir mercancías antes del 1 de enero, muchas empresas tienen que prepararse para tramitar por primera vez declaraciones de aduana, lo que supone una enorme presión para el pequeño sector aduanero.

Sam Harris, gerente de operaciones de Freight UK, explica que sólo contestar las llamadas telefónicas de los nuevos clientes se ha convertido en un trabajo a tiempo completo. "La mayoría no sabe nada de aduanas", resume. "Todo el mundo está entrando en pánico".

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