Economía

Los directivos piden a Moncloa más protagonismo de la empresa ante el reparto de las ayudas europeas

  • Piden a Sánchez que escuche a los empresarios antes del reparto
  • El 77% cree que el mayor obstáculo es la fragmentación política
  • Las grandes reformas: Educación, mercado laboral y pensiones
Foto: Archivo.

Los expertos y directivos españoles destacan que las empresas no conocen todavía el alcance de las ayudas europeas del fondo de reconstrucción ante la crisis del coronavirus. A su juicio, es "crucial" aumentar la cooperación entre el Gobierno y los empresarios para conseguir un reparto eficiente de los fondos europeos.

Los directivos consideran que será fundamental la colaboración entre la Administración y las empresas para que nuestro país sea capaz de sacar el máximo provecho de las ayudas para la reconstrucción aprobadas por la Unión Europea. Esta es una de las principales conclusiones de la encuesta sobre El Fondo Europeo de Recuperación, realizada por PwC entre un colectivo de empresarios, directivos y expertos de universidades y centros de investigación económica. Concretamente, el 44,2% de los encuestados cree que sería necesaria la creación un grupo de trabajo, coordinado por la Presidencia de Gobierno, que se ocupe de preparar los proyectos en estrecha colaboración con las empresas españolas y con las comunidades autónomas.

No obstante, los expertos, directivos y empresarios que han participado en el informe no las tienen todas consigo y temen que la falta de información no permita a nuestras empresas sacar el máximo provecho de los fondos. Sólo el 9,6% de los encuestados asegura que el sector privado es plenamente consciente de su existencia y de cuáles son los procedimientos para poder acceder a los mismos, y un 37,5% cree que hay un enorme desconocimiento por parte de las empresas sobre cómo plantear propuestas viables y de qué tipo de proyectos serán financiados por el programa de recuperación.

En este sentido, la reciente creación de una Oficina Técnica de Apoyo para Proyectos Europeos por parte de la CEOE y de PwC para dar apoyo técnico a las compañías y aprovechar de la manera más eficaz los recursos procedentes del Fondo Europeo de Recuperación podría mitigar este riesgo.

El 61,3% de los encuestados se muestra contrario a que estas ayudas no tuvieran condicionalidad

Los encuestados señalan tres obstáculos que podrían impedir absorber los fondos europeos y lograr la transformación de la economía. El primero de ellos, según el 77,1% de los entrevistados, es la fragmentación y la polarización política, que reduce el escrutinio y el peso de los argumentos técnicos. El segundo, para el 54,3% de los expertos, se centra en el hecho de contar con una Administración Pública poco ágil y excesivamente burocratizada. Y el tercero -según el 41,9%-tiene que ver con la actual estructura territorial del Estado y con los problemas de coordinación entre el Gobierno central, las distintas comunidades autónomas y los ayuntamientos.

Los fondos europeos tienen como grandes objetivos la transformación digital, verde e inclusiva, y la intención es que sean estos proyectos los que aglutinen un mayor apoyo económico.

¿Responden a la necesidad de España?

Sin embargo, cuando se les pregunta a los directivos y empresarios sobre si estas prioridades responden a las necesidades de la economía española, no hay una opinión claramente definida, aunque la mayoría (40%) considera que estos objetivos son lo suficientemente genéricos como para poder incluir bajo cada uno de ellos las grandes inversiones que necesita el país. Otro 38,7% cree, sin embargo, que estos ejes no coinciden con las prioridades de España.

Sobre cuáles consideran los encuestados que deberían ser las grandes reformas estructurales que necesita España, la opinión de los expertos, empresarios y directivos es más evidente. Si se pudieran pactar cinco grandes reformas ambiciosas para nuestra economía, los encuestados apuestan, en este orden de prioridad, por la educación (68,6%), el mercado laboral (50,4%), la Administración Pública (48,6%), las pensiones (47,6%) y por una reorganización de la fiscalidad (40%).

Los expertos y directivos también se pronuncian sobre el grado de condicionalidad que, finalmente, irá asociado a la utilización del Fondo de Reconstrucción. El 61,3% de los encuestados se muestra contrario a que estas ayudas no tuvieran condicionalidad y se incorporaran a los presupuestos nacionales sin mayor control posterior, y el 41,5% asegura que deben estar sujetos a una estricta condicionalidad, similar a la de los programas de rescate que se produjeron, entre 2010 y 2013, para evitar el riesgo de que no se utilicen correctamente.

En general, existe una falta de certidumbre entre los entrevistados sobre si España conseguirá aprovechar los fondos europeos para transformar la economía y ponerla en una mejor posición para competir, ganar convergencia económica con los países del norte de Europa y tener más influencia en la Unión Europea. Cuando se les interroga sobre cómo creen que verán el impacto de estos fondos en 2030, la mayoría prefiere no pronunciarse sobre este asunto.

La encuesta, realizada entre el 2 y el 23 del pasado julio, incluye dos tipos de preguntas. Unas relativas a las implicaciones del Fondo de Recuperación para España y, otras, más centradas en la respuesta europea a la pandemia. En este último sentido, el 53% de los expertos, directivos y empresarios coincide en que la respuesta de la UE ha estado a la altura del desafío que está suponiendo la pandemia, sólo un 11% estima que no ha sido así -y que la UE corre un serio riesgo de desintegración y de ruptura del euro en el medio plazo-, y un 40,3% asegura que aún es pronto para valorarla en su plenitud.

Rechazan subir impuestos

Los encuestados también se manifiestan sobre cuáles deberían ser las medidas de estímulo por las que debe apostar el Gobierno español. El 43% cree que debería incrementarse el gasto público y acompañar este aumento con bajadas de impuestos en lo que queda de año para aliviar el impacto de la pandemia.   La UE ha suspendido temporalmente, como respuesta a la pandemia, las normas del Pacto de Estabilidad y Crecimiento sobre el control de déficit y la deuda.

Una normativa que, para el 56,1% de los encuestados, debe reactivarse en cuanto dejemos la epidemia atrás, para poder equilibrar las cuentas públicas y reducir la deuda. En este sentido, el 54,3% de los expertos y directivos son conscientes de que, en el medio plazo, será necesario subir la recaudación impositiva, pero creen que para ello no hay que subir los tipos y bastaría con reducir las deducciones y luchar contra la economía sumergida. Sobre dotar al BCE de un mayor margen de actuación no se ponen de acuerdo.

comentariosicon-menu1WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
arrow-comments

Comentarios 1

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

La Comisión Europea es inútil.
A Favor
En Contra

Lo que tenéis que pedir es que haya en Madrid una Oficina de la Comisión que sirva para algo, la que hay lleva 34 años no sirviendo para nada; la única oficina de la UE que ha sido útil ha sido la del BEI sobre todo en los años post adhesión; si la Comisión sirviera para algo, tendrían los empresarios el punto de contacto para trabajar.

Puntuación 0
#1