Economía

¿Dinero en efectivo sí o no? Las CCAA no se ponen de acuerdo a la hora de recomendar su uso

  • La mayoría de CCAA ha evitado desaconsejar el uso del dinero en efectivo
  • Extremadura o Andalucía si aconsejan reducir su uso en algunos ámbitos
Foto de archivo

El inicio de la "nueva normalidad" ha supuesto también la vuelta a la normalidad en los pagos. Desde el pasado día 21 de junio, las comunidades autónomas son las responsables de establecer las normas, restricciones y medidas de prevención para hacer frente a la crisis sanitaria. No obstante, el PSOE ha registrado una propuesta en el Congreso para eliminar el efectivo de forma gradual.

En lo que respecta a los medios de pago, la gran mayoría de las comunidades ha evitado desaconsejar el uso del dinero en efectivo, aunque en algunas se continúa fomentando el pago con tarjeta como el principal método para los pagos sin contacto. Una recomendación que puede llevar a interpretaciones erróneas ya que, en este sentido, es importante remarcar que es igualmente posible realizar pagos sin contacto con efectivo si se realizan, por ejemplo, mediante la disposición de bandejas en las que depositar el dinero y con la correcta desinfección posterior como sucede con los TPV.

De toda la geografía española, solamente cinco comunidades autónomas (Extremadura, Islas Baleares, La Rioja, Cantabria y Andalucía – refiriéndose tan solo a espectáculos taurinos -) establecen recomendaciones para evitar (en la medida de lo posible) el uso del dinero en efectivo como instrumento de pago. Unas directrices que se contradicen con los estudios desarrollados en las últimas semanas tanto desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) como desde el Banco Central Europeo (BCE). La autoridad sanitaria ha hecho públicas sus investigaciones en las que concluye que no hay evidencia científica de contagio de Covid-19 a través del contacto con objetos.

Por su parte, la institución bancaria ha declarado que, de sus trabajos con los principales laboratorios europeos, se observa que los billetes no representan un riesgo de infección particularmente significativo en comparación con otras superficies con las que estamos en contacto en nuestro día a día. Por tanto, y según recomienda la OMS, lo relevante sigue siendo mantener unas adecuadas medidas de higiene personal, independientemente del método de pago utilizado.

Por todo ello, se anima a las 5 comunidades autónomas que limitan de algún modo los pagos en efectivo a reconsiderar su posición dado el impacto negativo que estas restricciones causan en el comercio de proximidad y en los colectivos más vulnerables. Conviene recordar también al resto de comunidades que el dinero en efectivo es un método de pago seguro, con una porosidad mayor que la del plástico de las tarjetas y, por tanto, con un riesgo para la transmisión incluso menor. Los riesgos de limitar el uso del efectivo.

El efectivo es un medio de pago universal e inclusivo que favorece la confianza de un gran número de ciudadanos tal y como confirman los datos del Barómetro sobre Hábitos y Percepción de los Ciudadanos respecto al Pago en Efectivo que señalan que un 74% de los españoles opta por el efectivo para hacer frente a sus gastos diarios, principalmente en tiendas pequeñas o de barrio, y hostelería.

Limitar su uso tiene importantes consecuencias que han de tenerse en cuenta:

-Ralentiza la recuperación del comercio de proximidad: la limitación del uso de efectivo impacta de forma directa en la competitividad de los pequeños, que en una situación ya de por sí especialmente crítica se verían obligados a realizar inversiones adicionales en plataformas de pago. En este sentido conviene recordar que pagar y cobrar con tarjeta de débito tiene de media un coste 2,8 veces mayor para los consumidores y los comercios de todo el mundo que hacerlo en metálico.

-Impacta en los colectivos más desfavorecidos: en España existen 3,3 millones de parados y 12,3 millones de personas en riesgo de pobreza y exclusión social; tal y como se ha manifestado desde el Observatorio Sectorial de la Seguridad Privada, limitar su uso impacta de forma muy directa en los colectivos más desfavorecidos de la sociedad con un bajo nivel de bancarización, que dependerían para los actos de su economía doméstica de la decisión de las entidades bancarias o de los grandes proveedores de Internet.

-Afecta a los pensionistas: afecta muy directamente a los más de 9 millones de pensionistas, de los que más de 2 millones no viven acompañados, y que desde siempre realizan sus pagos y operaciones comerciales de forma muy mayoritaria mediante dinero físico. Supone, igualmente, una dificultad para la población más joven aun sin bancarizar y, por tanto, sin acceso a las tarjetas bancarias.

-Coarta la libertad: condiciona la libertad de aquellos ciudadanos que no quieren asumir los costes adicionales que implica tener y mantener una tarjeta bancaria, de quienes atribuyen una especial relevancia a su privacidad o de quienes controlan de forma más eficiente su economía familiar mediante el uso del efectivo. Eliminar el efectivo supone más coste y menos control del gasto para las familias, más monitorización de su vida y tener más deudas con los bancos.

En definitiva, dificultar el uso del efectivo significa optar por la progresiva eliminación del único medio de pago público y acelerar la completa privatización de este ámbito de actividad. Además, la dispersión de criterios existente en todo el territorio nacional genera confusión entre la ciudadanía y dificulta el correcto funcionamiento de los flujos económicos.

comentariosforum8WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
forum Comentarios 8
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.

Usuario validado en elEconomista.es
verymuchverymuch
A Favor
En Contra

Al eliminarlo, nos impiden "rescatar" nuestro dinero del banco en caso de que este haga malas prácticas o nos enteremos de que está en riesgo de quiebra, además de que si imponen tipos negativos en las cuentas y depósitos no tenemos escapatoria: o lo gastamos o va disminuyendo debido a esos tipos negativos, además del problema de la privacidad.

Usan la excusa del terrorismo y el blanqueo o ahora lo de la epidemia, pero la verdadera razón es tenernos aún más controlados y forzarnos a gastar.

Puntuación 32
#1
Bko
A Favor
En Contra

Dinero efectivo es el único dinero anónimo (hay libertad según la constitución), la pena es que aquí son euros, valor de monopoli, si cambias hoy tus euros a dólares te compras la mitad de vivienda en EEUU que hace un año, es normal que los jóvenes no se independicen. Ni sueldo, ni emigración, sólo trabajo y accidentes laborales.

Puntuación 12
#2
JUAN
A Favor
En Contra

Yo en efectivo siempre, asi se gasta menos.

Puntuación 21
#3
Nicaso
A Favor
En Contra

La pretensión es clara, controlar al individuo económicamente y privarle del casi único reducto de libertad que le queda. Además, el uso del dinero en efectivo como instrumento de pago dudo que lo puedan quitar legalmente. Las transacciones eletrónicas no dejan de ser apuntes contables y quien le dice a usted que no se la puedan jugar. La seguridad no está clara asi que algún día se puede llevar la sorpresa de que su dinero voló. Mucho interés hay politicamente en tarjetearnos a todos por lo que algo, y no precisamente bueno, se traen entre manos para engatillarnos más. Yo, por si acaso, paso.

Puntuación 18
#4
LAS VERDADES DUELEN
A Favor
En Contra

El dinero hay que tocarlo. Debería ser siempre en formato físico (en monedas y en billetes).

No me gusta el dinero virtual, el que no se ve. ¿De qué me sirve saber que tengo un saldo de 100 euros en mi cuenta corriente, si no puedo tocar, con mis propias manos, esos 100 euros?

Pasa lo mismo con la música. Yo quiero tener el CD original. No me gusta que me digan que puedo escuchar mi música favorita en Spotify. La música no solo se debe escuchar y bailar, sino que se tiene que tocar en formato CD (o disco de vinilo, o cinta de casete).

Nunca me imaginé que la sociedad acabaría siendo tan antimaterialista.

Puntuación 19
#5
Usuario validado en Google+
Carlos Garcí­a Ruiz
A Favor
En Contra

Aparte de bichos.... eso lo dirán los científicos.

Lo que esta claro que la desaparición del dinero físico acaba con la economía sumergida...y eso es bueno para todos, si todos cotizamos, tocaremos a menos.

Puntuación -11
#6
Silverado
A Favor
En Contra

O bien podemos pagar con plata, es antibacteriana y además nos cargamos es sistema Fiat, dos por uno.

Puntuación 4
#7
problema informático
A Favor
En Contra

El diario economista tiene un problema informático, por eso nos salen a todos las interrogaciones al escribir.

Puntuación 1
#8