Economía

Calviño prevé una caída del PIB del 9,2%, del paro del 19%, pero una salida en V asimétrica

  • Calviño contempla una caída del 9,2% del PIB y una recuperación del 6,8% en 2021
  • El Gobierno prevé que el déficit público suba hasta el 10,7%
  • Moncloa estima que la deuda pública alcance el 115,5%

La vicepresidenta económica ha dado a conocer el plan de estabilidad y el plan nacional de reformas enviado este jueves por la noche a la Unión Europea. Nadia Calviño ha avanzado que el impacto de la pandemia del coronavirus va a tener tener su reflejo en el PIB, con una caída de hasta el 9,2%. Así mismo, ha dicho que la salida de la crisis económica será en V asimétrica, y será en el año 2021 cuando España experimente un fuerte crecimiento, con una previsión de mejora del 6,8% del PIB. Consulte aquí las previsiones del Gobierno

A pesar de una rueda de prensa prolija en cifras de previsiones sobre la evolución de la economía -detalladas a continuación- muchas son las respuesta que la titular de Hacienda y la titular de Economía no aclararon. La principal: el horizonte de recuperación, ya que ninguna quiso hacer referencia o descartar la posibilidad de un rescate de la economía española ante el desplome del empleo y la actividad económica. En este sentido, Montero enfrió la posibilidad de introducir impuestos específicos a las rentas altas y grandes empresas a causa del COVID-19 si bien fió una eventual subida tributaria a la mesa de reconstrucción con el resto de partidos políticos. Lo que sí confirmó la ministra de Hacienda es la intención de, a partir del segundo trimestre, impulsar las figuras tributarias que ya estaban encima de la mesa como la tasa Google, una tasa a transacciones financieras y los conocidos como impuestos verdes, parte del plan de transición ecológica de la economía.

Por su parte, la titular de Hacienda, María Jesús Montero se refirió a una caída de los ingresos de 25.700 millones de euros hasta el 41,2% del PIB, además de un aumento del gasto público de 10 puntos porcentuales de PIB, hasta el 51,5% del PIB.

El plan y las consecuencias

El Gobierno de España prevé que el déficit público suba del 2,82% en el que cerró 2019 hasta el 10,7% en 2020, y que la deuda pública alcance el 115,5%, frente al 95,5% a cierre del pasado ejercicio, como consecuencia del impacto económico de la crisis del coronavirus.

Así se refleja en el cuadro macroeconómico del plan presupuestario remitido este jueves por el Ejecutivo a la Comisión Europea que, marcado por la crisis generada por la pandemia de Covid-19, "ha cambiado por completo" las previsiones económicas, según señalaron en rueda de prensa la vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, y la portavoz y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

El Gobierno prevé que el paro aumente hasta el 19% en 2020, y baje al 17,2 en 2021

Este cuadro macroeconómico contempla una caída del 9,2% del PIB de España en 2020 y una recuperación del 6,8% en 2021, mientras que en lo que respecta a la tasa de paro prevé que aumente desde el 14,1% en el que cerró 2019 al 19% en 2020 y que en 2021 baje al 17,2%.

Así, la ministra de Hacienda detalló que la previsión es que el gasto público alcance el 51,5% del PIB, frente al 41,9% de 2019, y que los ingresos caigan un 5,3% respecto al pasado ejercicio. Sobre este segundo dato, Montero explicó que los ingresos pasarán de representar el 39,1% del PIB en 2019 a un 41,2% en 2020, pero que esto se debe a la gran contracción del PIB, ya que los ingresos caerán.

"Va a impactar de lleno en la evolución de las cuentas públicas"

Durante la presentación de las previsiones fiscales, Montero afirmó que se trata de una "crisis inédita" que "va a impactar de lleno en la evolución de las cuentas públicas". "Nos enfrentamos a una realidad complicada, sin precedentes", señaló, para acto seguido indicar que se trata de unas "previsiones prudentes que no ocultan la difícil situación a la que nos enfrentamos".

Así, apuntó a una importante caída de los ingresos por el retroceso del consumo y la actividad y un gran aumento del gasto público por la necesidad, resaltó, de hacer frente a la crisis sanitaria y también por la decisión del Gobierno de "proteger a las familias, trabajadores, pymes y autónomos" y el "compromiso" de "no dejar a nadie atrás" en esta crisis.

Estas estimaciones dejan desfasados los objetivos de estabilidad que habían quedado aprobados por Congreso y Senado a principios de marzo y que fijaban unos objetivos de déficit del 1,8% para 2020, 1,5% en 2021, 1,2% para 2022 y 0,9% en 2023.

En lo que respecta a la deuda, los objetivos fijados a principios de marzo son del 94,6% sobre PIB para 2020, 93,4% en 2021, 91,7% en 2022 y 89,8% en 2023. Parte de esta senda se debe a que la inversión este año se desplomará un 25,5%, pero se recuperará con un crecimiento del 11,6% el próximo año; al tiempo que tanto las exportaciones como las importaciones retrocederán en 2020, con una caída del 27,1% y del 31%, respectivamente. En cambio, en 2021 las exportaciones crecerán un 11,6% y las importaciones, un 9,3%.

Calviño indicó que se trata de unas previsiones "avaladas" por la AIReF y han tenido en cuenta la "brusca contracción" del PIB mundial y el de la zona euro, de acuerdo con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI). "La economía española estaba creciendo por encima de la media de la zona euro (...), pero el shock inesperado de la pandemia ha supuesto un fin abrupto a este positivo crecimiento y el escenario ha cambiado por completo", reiteró Calviño.

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