Economía

El BCE se queda sin 'balas' y pide el relevo a la política fiscal a través del gasto y los impuestos

  • El BCE pide ayuda a los países que tienen más margen para gastar

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), se ha despedido a lo grande. El 'jefe' del BCE ha anunciado una extensa batería de medidas monetarias y ha pedido con firmeza a los países que utilicen la política fiscal de forma contracíclica. El ciclo expansivo que dio comienzo a mediados de 2013 se está desinflando en la zona euro y un mayor gasto público o una rebaja de impuestos (ahora que los tipos de interés están hundidos) puede ayudar a contrarrestar esta desaceleración.

Para superar esta tendencia a la baja del crecimiento económico, Draghi ha vuelto a reclamar a los países que cuentan con espacio fiscal (Alemania, Países Bajos o Austria) que implementen políticas fiscales expansivas para impulsar la actividad económica en la zona euro. La política monetaria ha agotado casi todas sus balas y necesita el complemento fiscal que es competencia de los gobiernos. Sin embargo, Draghi no ha querido dirigirse a países concretos sentenciando que "en el BCE somos extremadamente humildes haciendo recomendaciones a los gobiernos".

El BCE siempre hace alusión a la política fiscal, pero no concreta a la hora de apostar por un incremento del gasto público, una bajada de impuestos o una combinación de ambas medidas expansivas.

En España, el sindicato UGT se ha hecho eco de este llamamiento del BCE y apuestan por un incremento del gasto pública vía inversiones. Desde el sindicato han advertido este jueves de que la política de estímulos adoptada por el Banco Central Europeo (BCE) "ha llegado a su límite de actuación", pues no está sirviendo para impulsar las economías europeas, por lo que ha demandado más medidas expansivas.

Aunque el sindicato considera que la política monetaria del BCE salvó a Europa en años anteriores de caer en la recesión y de sufrir enormes tensiones financieras, ésta ya no basta para reactivar la economía de la zona.

"Lo aprobado hoy da muestra de que, para el BCE, la situación de la economía europea es grave y que tiene visos de continuar a medio plazo. No obstante, hace tiempo que es evidente que estas medidas no están sirviendo para impulsar las economías europeas, que no sólo no despegan, sino que cada vez se encuentran más cerca de la recesión", argumenta UGT.

Un nuevo estímulo para la economía

Por ello, frente a la posibilidad de un Brexit sin acuerdo y ante la guerra comercial entre Estados Unidos y China, el sindicato aboga por dar más relevancia a la política fiscal para empujar la economía europea.

En este sentido, apuesta por que Europa ponga en marcha un "ambicioso" programa de inversiones, de mayor calado que los realizados hasta ahora; que se establezca una prestación por desempleo común, y que se promueva un cambio de las reglas fiscales europeas para acometer políticas fiscales expansivas, tanto a nivel comunitario como nacional, en caso de necesidad. Bajo las reglas actuales son muy pocos los países que tienen margen para gastar si se respeta al Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

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