Motor

Quién es quién en el 'carsharing' en España

  • Madrid es la única ciudad con oferta de servicios por minutos
  • Barcelona valora una normativa para abrir sus calles a un servicio por minutos

El coche compartido es un fenómeno en todas las grandes ciudades que, sin embargo, no llega a cuajar en España. De momento, el alquiler por minutos, la modalidad freefloting, se limita a Madrid donde compiten cuatro compañías. En Barcelona y Valencia, las otras dos ciudades españolas que pueden aspirar a este servicio por volumen de población, son un páramo desierto, después de que Avancar haya abandonado Barcelona a principios de año. |Emov, Zity, Car2go, Wible.... ¿qué empresa conviene elegir en Madrid?

Aunque las cosas van a cambiar. Fuentes del Ayuntamiento de la Ciudad Condal confirman a Ecomotor que están estudiando una normativa que abrirá la puerta a unas empresas que han desistido de entrar en un mercado con muchas trabas burocráticas. Un problema que también ha limitado el carsharing en Valencia, aunque una empresa, Cargreen, ha empezado a trabajar en pruebas con el beneplácito del consistorio.

No obstante, en Madrid, donde las empresas operan con unidades eléctricas, el negocio está lejos de ser rentable, lo que puede limitar la oferta en estas dos grandes capitales. De momento, las cuatro operadoras en Madrid están ligadas a fabricantes de coches, que ven en el carsharing una potente herramienta de marketing para difundir las bondades de sus coches eléctricos en los entornos urbanos. A las cuatro oferta se podría sumar la de Skoda que ha anunciado si interés por el negocio del coche compartido con Madrid y Barcelona como ciudades de interés.

Lo que sí es rentable es la modalidad de alquiler por horas y días, el round-trip, con menos unidades y con costes de logística nulos, pues los coches se cogen y devuelven en el mismo aparcamiento.

'Freefloating' (por minutos)

Car2go (Madrid): La primera freefloating en instalarse en Madrid (noviembre 2015) nace de la mano de Mercedes con Smart Fortwo y Forfour, de los que cuenta en Madrid con 850. Pero a principios de este año se ha fusionado con DriveNow de BMW, dando lugar a Share Now que opera en 30 ciudades europeas. Un proceso dentro de una política conjunta de ambas empresas alemanas para generar sinergias en la movilidad urbana alternativa, con la creación de una sociedad conjunta a partes iguales.

Car2go.

eMov (Madrid): El Grupo PSA fue el segundo en llegar a la capital (diciembre 2016) al servicio de freefloting, con 600 Citroën C-Zero, algo superior en tamaño al modelo que entonces explotaba su competidor de Daimler. La empresa, con presencia también en Lisboa, es parte de su estrategia de movilidad articulada a través de la empresa Free2Move.

E-mov en Madrid.

Zity (Madrid): A principios de 2018 inició su alquiler por minutos la empresa fundada por Ferrovial y Renault, aumentando el radio de acción frente a las dos empresas que operaban en ese momento. En la actualidad, cuenta con 658 Renault Zoe, con los que presta el servicio.

Vehículo de Zity.

Wible (Madrid): La coreana Kia lanza Wible junto con Repsol, dando un paso adelante, en una mezcla de servicio freefloting y round-trip. Permite el alquiler por minutos, horas e incluso días, para lo cual cuenta con 500 vehículos más grandes, Niro, en su modalidad de híbrido enchufable, con una autonomía eléctrica que permite etiqueta cero. El coche se aparca en cualquiera de los aparcamientos que están concertados.

Wible.

'Round-trip' (por horas y días)

Respiro (Madrid): Seat ha apostado por la fórmula round-trip (horas y días) con su marca Respiro, a un coste de 2 euros por hora o 20 euros el día, siempre con gasolina y seguro incluidos. Cuenta con utilitarios (Mii), turismos (León), monovolúmenes y furgonetas, que se aparcan en 100 parkings repartidos por Madrid.

Vehículos de Respiro delante de un concesionario Seat.

Ubeeqo (Madrid/Barcelona): También en round-trip, es propiedad del grupo Europcar Mobility, la empresa de alquiler más grande de España. Con presencia en Madrid y Barcelona, su flota está compuesta por distintos modelos y marcas, al no ser de un fabricante de coches.

Coche de Ubeeqo.

Wishlife (Noroeste de Madrid). La empresa cubre los municipios del Noroests de Madrid (Majadahonda, Pozuelo, Boadilla del Monte y Las Rozas), aunque también se puede utilizar dentro de la M-30 madrileña. Es un sistema mixto entre freefloting y round-trip, pues la facturación es por kilómetros, no por tiempo. Además, se puede contratar el coche en el aeropuerto de Madrid donde hay que devolverlo.

Whislife.

Like Carsharing (Barcelona): También round-trip, es una start-up que ha arracando hace unos meses en Barcelona y aspira a dar también un servicio freefloating.

Like Carsharing.

Drivy (Madrid/Barcelona): Round-trip por días, cuyos coches son prestados por particulares que los ceden para el alquiler.

Baldajos (Asturias). El grupo, que ha invertido 1,2 millones de euros, instalará a comienzos del próximo año los primeros coches de alquiler por horas o, incluso minutos, que estarán aparcados por las ciudades asturianas Oviedo, Gijón, Avilés, Llanera y en el Aeropuerto de Asturias. En total, serán 60 coches eléctricos de cuatro plazas.

Ibilkarri (Bilbao). Los usuarios tienen acceso a un vehículo 24 horas al día, 7 días a la semana pagando por kilómetros y horas de uso, sin tener que abonar el combustible.

Clickcar (Bilbao). Los coches están ubicados en los aparcamientos de rotación de Bilbao, aunque la previsión es ir ampliando las ubicaciones. Los viajes se facturarán desglosando los kilómetros recorridos y las horas de uso del vehículo.

Cargreen (Valencia). El Ayuntamiento valenciano ha abierto la puerta a una prueba piloto con esta compañía para determinar qué tipo de carsharing conviene a la ciudad.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.