Motor

Al volante del Skoda Karoq 1.5 TSI 150 DSG: una compra inteligente

Hasta que el Skoda Kamiq diga lo contrario en la próxima edición del salón de Ginebra, el Skoda Karoq es el todocamino más pequeño que hoy se puede elegir en la gama de la firma checa. En realidad no es pequeño, es un C-SUV de 4,38 metros que rivaliza con modelos como el Nissan Qashqai, el Peugeot 3008 o el Honda HR-V. Es, por lo tanto, un modelo compacto que no solo tiene competidores entre las marcas generalistas ajenas, sino también dentro de su propia casa. Sin ir más lejos, el Seat Ateca, con el que comparte plataforma y aspiraciones.

Skoda entró a formar parte del grupo Volkswagen a principios de los años 90. Desde entonces, siempre ha desempeñado un papel muy concreto. Si Audi es la firma premium y aspiracional, Volkswagen la generalista venida a más con la que cualquiera se siente identificado y Seat la más deportiva y desenfadada, Skoda se ha posicionado desde el inicio como esa marca correcta y sobria, de equilibrada relación precio/versatilidad, capaz de ofrecer más por menos sin renunciar a las calidades y componentes propios del grupo VAG.

Pero más allá de eso -que no es poco- y de sus soluciones 'simply clever' no había mucho donde rascar. Su puesta en escena, salvo excepciones, nunca ha sido especialmente apasionante. Tampoco lo ha sido su tacto de conducción (dejando a un lado a los RS), más centrado en la corrección que en la emoción. No pasa nada, este ha sido siempre su lugar dentro de la compañía. Y lo sigue siendo. Sus cualidades complementan a las de las otras tres marcas.

La historia es que en esta nueva generación de modelos, Skoda parece haber dado un importante salto cualitativo, hasta el punto de que el Karoq puede resultar más interesante incluso que un Seat Ateca.

Volviendo al tema del diseño, si bien el exterior va en la línea de siempre, el interior es bien distinto. La zona de la consola, el túnel central o la instrumentación están mejor resueltos que en el Seat. La sensación a la vista y al tacto es superior. La disposición de todos elementos, la elección de materiales y la ergonomía parecen haberse cuidado hasta el punto de haber escalado hasta situarse al nivel de, por ejemplo, Volkswagen. Esa pantalla central bien integrada, ese cuadro de relojes digital (opcional), esos recubrimientos bien elegidos o esos asientos con costuras de contraste en el acabado Sportline hacen que uno se olvide de esa idea un tanto gris que en ocasiones ha acompañado a la marca.

Ese puntito extra que no tienen otros

Skoda destaca en habitabilidad y versatilidad. Lo hace siempre, y el Karoq no iba a ser una excepción. Toda la gama ofrece ese extra de espacio frente a sus rivales que hace que el usuario tenga la sensación de estar haciendo una compra más inteligente. Este SUV, aparte de un habitáculo amplio en sus dos filas de asientos, tiene uno de los mejores maleteros de su segmento. Con sus 521 litros, pasa por la derecha incluso a modelos de talla superior. No solo eso, también hay huecos portaobjetos de tamaño generoso por todo el interior, hay unas plazas traseras que admiten reclinación en sus respaldos y regulación longitudinal de sus banquetas (así el maletero crece hasta acercarse a los 600 litros), y siguen estando esas soluciones 'simply clever' que le hace a uno la vida más fácil.

Por si alguien no las conoce, aquí van unos cuantos ejemplos: los ganchos y la linterna del maletero, la rasqueta de hielo ubicada en la tapa del depósito de combustible, el paraguas bajo el asiento del acompañante, las papeleras de las puertas, las tomas de corriente posteriores. En fin, hay una lista larga de elementos tan sencillos como útiles, que son ya una seña de identidad en la marca. En este ecosistema tan homogéneo que forman los SUV actuales, que a veces parecen copias unos de otros, no está de más que existan detalles como estos. La diferenciación y la originalidad siempre son puntos a favor.

Suavidad ante todo

Una vez a los mandos, empiezan a pasar los kilómetros y la primera sensación que deja el Karoq es la de un coche que tira a blando. En realidad el coche pisa bien, como aplomo y de forma certera, pero simplemente presta especial atención al confort de marcha. De hecho, todo en general va como la mantequilla en este Skoda: el tacto de la dirección, del cambio, de las botoneras y de los mandos satélites. Esto no es casual. Si bien algunas marcas se diferencian por su tacto duro y deportivo, los checos quieren ofrecer un vehículo amable para el conductor y los pasajeros, con un punto de suavidad muy marcado.

Por lo demás, es un SUV bien insonorizado, con una pisada noble y un rodar muy agradable en líneas generales. Todo ello lo complementa el motor de nuestra unidad de pruebas, el gasolina 1.5 TSI de 150 CV con desactivación de cilindros que le sienta bastante bien. Reconozco que en un primer momento el 1.5 turboalimentado me dejó un poco frío. Ya conocía la ficha técnica del coche y, teniendo en cuenta que el Karoq no es especialmente pesado, pensaba que esos 150 caballos cundirían más.

Este motor es suave, refinado y tiene muy buenas maneras. Da lo mejor de sí a bajo y medio régimen, pero luego, de mitad del cuentavueltas para arriba, tiene menos vida. En los primeros kilómetros recorridos tengo la sensación de que falta carácter bajo el pie derecho. Luego, una vez entendido que la patada ya no es igual que en los anteriores 1.4 TSI del grupo VAG (este 1.5 es la evolución), me doy cuenta de que la entrega de potencia es más dulce, pero que todo sigue en orden. En realidad, el Karoq se mueve más que bien con este motor. De los dos gasolina que hay en la gama actual, este puede ser el más recomendable para quien quiera rodar con desahogo y con cierta reserva de aceleración. De momento es el tope de potencia.

El TSI, por cierto, viene asociado en este caso al cambio DSG de siete velocidades. Poco tiene que ver esta transmisión automática de doble embrague con aquellas primeras cajas DSG por su funcionamiento, que ahora es mucho más certero. Es una buena opción, aunque existen otros cambios automáticos -incluso de convertidor de par- que son mejores por suavidad de respuesta, rapidez y sensaciones en general. Sin ir más lejos, el Steptronic de 8 velocidades de BMW. Es cualquier caso, como decía, es una apuesta acertada para el Karoq. Quien dude entre manual y automático, si puede, que vaya a por la segunda opción, que plantea más ventajas que inconvenientes. Eso sí, tiene un sobrecoste de 1.800 euros.

Otro tema importante es el consumo de combustible en este conjunto motor/cambio, que en la vida real queda lejos de esos 5,5 l/100 km oficiales. Mejor pensar en unos 7,5 – 8 litros reales en uso mixtas para evitar sorpresas. Algo más, incluso, si de conduce de forma despreocupada. En este sentido, quien busque ahorro en el día a día siempre puede tirar por la calle del diésel. 

Y tú, ¿te compras el coche de cara al vecindario?

Después de varios días conviviendo con este Skoda Karoq me ha quedado claro que puede ser un buen compañero de batallas para el día a día de todo aquel que busque un coche cómodo, habitable pero de dimensiones contenidas, con unos asientos situados en un punto elevado y un maletero capaz. A todo ello, que en realidad se le presupone a cualquier C-SUV, se le suma un diseño muy agradable y una relación calidad/precio/equipamiento/prestaciones realmente interesante.

Una vez visto esto, solo queda decir que, efectivamente, en el capó de este buen todocamino luce el logo de Skoda. Habrá quien piense que con él no puede vacilar lo suficiente en el garaje de su comunidad; en cambio, habrá otros clientes potenciales menos preocupados por la 'marquitis' y el qué dirán y se llevarán a casa uno de los productos más redondos del grupo Volkswagen.

Lo más destacable

- habitabilidad

- manejo táctil del sistema de infoentretenimiento

- precio

Lo mejorable

- falta riesgo en el diseño exterior

- tracción integral solo en diésel

- empuje del 1.5 TSI

Ficha técnica

Motor: turbodiésel, 4 cil, 1.498 cc

Potencia: 150 CV a 5.000 – 6.000 rpm

Par motor: 250 Nm a 1.500 – 3.500 rpm

Consumo mixto oficial: 5,5 l/100 km

Transmisión: automática, 7 velocidades

Maletero: 521 litros

Velocidad máxima: 203 km/h

Aceleración 0-100 km/h: 8,6 segundos

Precio: desde 26.100 euros

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En Contra

En todo el artículo se habla del motor 1.5 de gasolina y luego en la ficha técnica ponéis "Motor: turbodiésel, 4 cil, 1.498 cc"

En que quedamos??

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#1