Motor

Ford plantea ajustes de producción en Valencia por la escasez de componentes electrónicos

  • Elimina tres jornadas de trabajo en su planta de motores
  • También está analizando el impacto para las líneas de montaje de coches

Los problemas con el suministro de componentes electrónicos procedentes de China también han llegado a la factoría de Ford en Almussafes (Valencia) y empiezan a tener consecuencias en su producción. Una situación que llevó a Seat a recurrir a un Erte hace unos días.

La dirección de la factoría de momento ha anunciado al comité de empresa que suspende la producción de motores los próximos tres sábados de enero, debido a incidencias en el suministro de componentes de un proveedor a nivel mundial.

Aunque la empresa no ha concretado de que piezas se trata, desde los representantes de los trabajadores se da por hecho que se trata de componentes electrónicos que están llevando a buena parte de los fabricantes a reducir su ritmo de producción.

Aunque esta decisión de momento sólo afecta a motores, que había programado esos sábados extra para hacer frente al parón previsto en marzo para adaptar sus líneas a un nuevo motor, la compañía ya ha anunciado que esos problemas también tendrán efectos en la producción de vehículos planificada.

Según ha informado al comité de empresa, la dirección está analizando el impacto de estas incidencias sobre las operaciones de vehículos, la principal actividad de la fábrica. Una vez analizado su impacto, la planta convocará a la comisión consultiva, ya que, según el presidente del Comité de Empresas, Carlos Faubel, las incidencias en el suministro de componentes también tendrán repercusiones en la producción de vehículos.

Según Faubel, los componentes afectados proceden de China, con lo que conlleva de tiempo de transporte solucionar los problemas. "Nos tememos que seguramente la producción de vehículos también se vea afectada, como ya ha sucedido en alguna otra ocasión cuando se ha roto la cadena de suministro como sucedió con el tsunami en Japón", explicó el presidente del comité de empresa.

Efecto dominó

La restricción a nivel mundial del suministro de semiconductores, un componente clave de los chips integrados en los circuitos electrónicos de determinados vehículos, es consecuencia de la crisis por el coronavirus. El parón a principios del año pasado en la industria de la automoción llevó a los principales fabricantes de semiconductores a reasignar producción a otros sectores, como la electrónica de consumo.

Se da la circunstancia que Ford aún mantiene un expediente de regulación de empleo hasta finales de este mes en sus líneas de montaje, del que aún faltan por llevarse a cabo tres días, después de que el fabricante ampliara el calendario del último ERTE vigente en la factoría en noviembre.

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