Motor ecológico

Segunda vida para las baterías de los coches eléctricos de Renault: una motora de cero emisiones

  • La motora desarrolla un potencia máxima de 20 kW
Motora eléctrica movida con batería usadas de Renault en el Sena.

Los coches no son los únicos vehículos que contaminan en las ciudades. En París, el rio Sena lo surcan diariamente decenas de barcos movidos con combustibles derivados del petróleo. No es la única ciudad. Como respuesta, Seine Alliance presenta el Black Swan, el primer barco eléctrico específico para cruceros privados y profesionales por el Sena, equipado con baterías de "segunda vida". 

La idea de Seine Alliance y sus socios -Grupo Renault y Green-Vision- es poder demostrar la eficacia de un modelo basado en el principio de la economía circular para reproducirlo y crear sinergias entre los distintos actores de la movilidad.

El Black Swan, barco cero emisiones, está concebido para cruceros familiares de aproximadamente dos horas y con una capacidad para acoger hasta ocho pasajeros. Se propulsa con dos motores eléctricos y no dispone ni de grupo electrógeno ni de motor térmico de apoyo.

Batería de un Renault Zoe.

Por lo tanto, no emite ningún gas de escape y navega sin hacer ruido. Se trata de un proceso de transformación voluntario para reducir el impacto ambiental de las actividades fluviales. Estos dos motores eléctricos del Black Swan son totalmente independientes y autónomas, una redundancia que permite navegar de forma totalmente segura.

Segundo uso

Al término de su "primera vida" en el automóvil, baterías de ion-litio procedentes de vehículos eléctricos Renault han sido extraídas y reacondicionadas para su nuevo uso. Se alojan bajo las banquetas laterales del barco en cuatro compartimientos de acero inoxidable especialmente diseñados para garantizar la estanquidad y seguridad del funcionamiento. De este modo, se evita el consumo de energía y de materias primas necesario para la construcción de baterías nuevas.

Cada propulsor está unido a dos compartimientos para baterías que desarrollan una potencia nominal de 10kW (20kW en potencia máxima.

Cada propulsor está unido a dos compartimientos para baterías que desarrollan una potencia nominal de 10 kW (20 kW en potencia máxima), permitiendo al barco alcanzar las velocidades de crucero habituales (la velocidad por el Sena en París está limitada). El peso total de las baterías es de 278 kg, inferior al peso del depósito de gasolina que equipaba al barco en su versión térmica.

Configuración del barco.

El casco reciclado, un diseño atemporal del constructor italiano Tullio Abbate, conserva su línea dinámica. No hay motores fueraborda ni motores in-bord. La propulsión, y también el giro, se efectúan gracias a unas góndolas direccionales sumergidas (pods). La optimización técnica permite no recargar la línea del barco, optimizar la ergonomía de la bañera para facilitar la circulación y garantizar un confort máximo para los pasajeros que navegan en silencio. Dichos pasajeros pueden disfrutar de cruceros de una duración de dos horas, para un tiempo de carga de dos a tres horas.

"París, ciudad organizadora de la COP 21 en 2015 y de los JJOO en 2024, debe aportar soluciones innovadoras para el medioambiente. El Sena ya se distingue de forma ejemplar en términos de prestaciones energéticas en el sector de los transportes. Nuestra compañía materializa, una vez más, un proyecto de barco eléctrico con el objetivo de sensibilizar a todos los usuarios del río", indica Didier SPADE, presidente y director general de Seine Alliance.

"Estamos orgullosos de contribuir al proyecto Black Swan junto con Seine Alliance y Green-Vision. Este proceso demuestra, una vez más, que utilizadas como unidades de almacenamiento de energía en una segunda vida, las baterías de nuestros vehículos eléctricos son una palanca esencial para la aceleración de la transición energética", explica Gilles Normand, director del vehículo eléctrico del Grupo Renault.

Un barco inspirador

La presentación técnica del Black Swan tuvo lugar el lunes 4 de noviembre y los profesionales del mundo fluvial reunidos en el Puerto de Grenelle en París. Se pretende que sirva de inspiración para los cerca de 150 barcos profesionales censados en el canal de París. En el primer trimestre de 2020 se realizarán demostraciones para la prensa. Este mismo periodo será el de la entrada en servicio del Black Swan tras recibir las autorizaciones administrativas necesarias.

Seine Alliance iniciará entonces las obras de acondicionamiento de un nuevo barco análogo, antes de proseguir con otros barcos hasta alcanzar su objetivo de 2024 que consiste en disponer de una flota totalmente eléctrica.

Renault Zoe recargando.

El Black Swan prefigura de hecho una nueva generación de barcos que dan muestras de ejemplaridad en términos de creatividad, de neutralidad en carbono y de funcionalidad, sin sacrificar la elegancia, señalan desde Renault. La sinergia desarrollada con el Grupo Renault y Green-Vision debe permitir la utilización inteligente de una producción reacondicionada que se inscribe en un auténtico proceso de desarrollo sostenible.

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