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La educación financiera adquiere mayor importancia y oficialidad en España

  • El Plan de Educación Financiera contará con 900.000 euros anuales
  • También se desarrollará material pedagógico para educación primaria

"La experiencia muestra que la educación financiera se ha convertido en una competencia clave en la sociedad del siglo XXI debido a la presencia constante en nuestras vidas de las finanzas personales y a la estrecha relación que estas tienen con el bienestar personal y social. El hecho de contar con unos conocimientos adecuados en esta materia influirá en la realización responsable y consciente de elecciones informadas y repercutirá en último término en la propia libertad del individuo". Esta exposición, recogida en el Plan de Educación Financiera (PEF) 2022-2025 elaborado por el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores, pone de manifiesto cómo apostar por la educación financiera es una inversión de futuro para la sociedad.

Ambos organismos llevan desde 2008 trabajando para que la educación financiera se abra camino en España, país en el que continúa siendo una asignatura pendiente como ponen de manifiesto los datos. En este sentido, la encuesta realizada por AXA IM para determinar el nivel de conocimiento financiero del público general y que recoge que más de la mitad de los españoles tiene un nivel muy bajo de conocimientos financieros, es solo un ejemplo.

No obstante, parece que la educación financiera por fin comienza a adquirir un carácter de mayor importancia y oficialidad en España. Y es que el pasado mes de enero la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, y el presidente de la CNMV, Rodrigo Buenaventura, firmaron el Convenio para la promoción y desarrollo del Plan de Educación Financiera.

El objetivo es fomentar este tipo de educación con especial atención a los estudiantes en sus diferentes grados (primaria, secundaria, formación profesional y universitarios) y a las personas más vulnerables, para favorecer la inclusión financiera y prevenir el fraude financiero. Para desarrollar las medidas e iniciativas previstas, el plan contará con un presupuesto de 900.000 euros anuales y con el apoyo material y humano de los expertos de las tres instituciones.

"En los próximos años vamos a enfrentarnos a varios retos adicionales al incremento de la capacitación financiera de los ciudadanos. Estos retos ya están despuntando y afectarán al conjunto de la sociedad", recoge el PEF.

Por un lado, se está acelerando la digitalización en el ámbito financiero que, si bien amplia la variedad de servicios de cara a los consumidores, también aumenta la posibilidad de ser víctima de un fraude o de sufrir exclusión financiera ante la falta de conocimientos.

Por otro lado, la crisis derivada de la pandemia ha puesto a prueba la resistencia ante la adversidad de agentes y familias. De hecho, como pone de manifiesto el Observatorio del Ahorro Familiar, de Fundación Mutualidad de la Abogacía y Fundación IE, una de cada tres familias llegó a la pandemia con menos de 2.200 euros ahorrados y la mitad de los hogares contaba con menos de 9.000 euros.

Esta situación es consecuencia de la cultura del ahorro en España: en vez de acumular ahorro en los momentos de bonanza económica, los hogares españoles elevan su consumo, mientras que, ante circunstancias económicas adversas, elevan su tasa de ahorro. Este comportamiento exacerba más el ciclo económico, en vez de suavizarlo.

Por tanto, es necesario mitigar estos riesgos dotando a la población de las capacidades y los conocimientos necesarios para moverse en este entorno. "Esta estrategia resultará exitosa cuando realmente consiga cambiar hábitos en los ciudadanos, de modo que estos sean capaces de tomar decisiones financieras razonadas y adaptadas a sus circunstancias", señala el PEF.

Escolares como prioridad

Dentro de esta estrategia, los centros de enseñanza se han marcado como uno de los objetivos prioritarios. En las ediciones previas del PEF la acción entre los escolares se había concentrado en los alumnos de secundaria y bachillerato. Ahora, durante el periodo 2022-2025 se procederá a desarrollar materiales pedagógicos destinados a los alumnos de educación primaria.

De este modo, en educación primaria, se han identificado dos áreas de conocimiento: dinero y transacciones y planificación y gestión de las finanzas. Las competencias clave en estas áreas son comprender el importante papel que el dinero juega en la vida de una persona y gestionarlo adecuadamente.

En el caso de educación secundaria se han identificado cuatro áreas de conocimiento: dinero y transacciones, planificación y gestión de las finanzas, riesgo y beneficio y panorama financiero. Las competencias clave en estas áreas son: manejar y supervisar las transacciones, controlar y gestionar el dinero adecuadamente, planificar y utilizar los ingresos y otros recursos a corto y largo plazo para mejorar el bienestar financiero, gestionar los riesgos financieros y conocer y comprender el entorno financiero.

"Este esfuerzo por alcanzar a todos los estudiantes de cualquier ciclo académico debe alcanzar necesariamente a los alumnos de Formación Profesional", destaca el PEF. Por su parte, para los alumnos universitarios, se proseguirá la línea iniciada en la etapa anterior de fomentar la cultura financiera entre los estudiantes, especialmente entre aquellos procedentes de estudios no relacionados directa o indirectamente con la economía y las finanzas.

A este respecto, "como destacan números estudios internacionales y la propia Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, es esencial comenzar a forjar la competencia financiera a edades tempranas. De esta forma, los jóvenes comienzan a familiarizarse con los conceptos de ahorro y gasto, con la importancia de un endeudamiento responsable y, en definitiva, con el papel fundamental que las finanzas van a tener en su vida", resume el PEF.

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