Distribución

La cárnica denunciada por la venta de jamón polaco, en preconcurso con una deuda de 200 millones

  • La cárnica plantea a los acreedores una quita del 50%
  • La catalana Vall Companys tomó la gestión el pasado mes de abril

Comapa, el proveedor de jamones de Carrefour, que ha sido denunciada por la venta de jamón polaco como si fuera español y que está siendo investigada por la venta de jamón presuntamente en mal estado, ha presentado preconcurso de acreedores con una deuda de unos 200 millones de euros, según las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, correspondientes al año 2017. De acuerdo con las fuentes consultadas por este periódico, Comapa estaría planteando a sus acreedores una quita de alrededor del 50 por ciento de la deuda, sin que se hubiera llegado a ningún tipo de acuerdo.

La compañía afronta una deuda bancaria a corto plazo de 87 millones de euros, a los que hay que sumar otros 8 millones más a largo plazo. A esa cantidad, no obstante, hay que añadir compromisos de pago con acreedores comerciales por un importe de otros 101 millones más.

El diario Economía Digital ha adelantado hoy que la solicitud del preconcurso, que permite a Comapa contar con cuatro meses de plazo para llegar a un acuerdo antes de declararse insolvente, se presentó el pasado 20 de mayo ante los juzgados de lo mercantil ante la imposibilidad de afrontar los pagos pendientes.

Comapa está controlada desde finales del pasado mes de abril por la cárnica catalánVall Companys, que tiene el 29,83 por ciento del capital, y que asumió entonces la gestión con la intención de poner en marcha la creación de un nuevo gigante del sector.

Vall Companys tenía la intención en una primera fase de llevar a cabo una integración de los procesos productivos, sustituyendo por ejemplo la carne que Comapa estaba importando hasta ahora de Polonia por el porcino español del Grupo Vall. El objetivo final es una integración de ambos grupos, que permitiría la creación de la mayor empresa de alimentación de España, con una facturación de más de 2.200 millones de euros, según las cifras del último ejercicio.

Carta a proveedores

Enrique Gil, director del área de porcino de Vall Companys y desde abril consejero delegado también de Comapa, remitió una carta a los depositarios -las empresas proveedoras que almacenan la carne- en la que explicaba las decisiones adoptadas por la junta de accionistas el pasado 11 de abril. En el escrito, Gil asegura que "ha adoptado un relevo en la gestión, que se ha traducido en cambios en el consejo (...), causando baja en los órganos de administración y dirección los señores Jaime y David Álvarez". Éste último, de hecho, ejercía como consejero delegado.

Los Álvarez siguen siendo, sin embargo, accionistas de Comapa a través de Fleku Treinta, que tiene el 10,78 por ciento. El 42,61 por ciento está en manos de la sociedad Les Pedreres, representada por Blai Parés, presidente no ejecutivo hasta ahora de la cárnica madrileña y el 10,77 por ciento restante, al margen de la participación de Vall Companys, es propiedad de Inmo Habitat Inversión, una firma controlada por la sociedad suiza Conver Holding.

Prácticas comerciales

Comapa ha sido protagonista en los últimos años a raíz de unas prácticas comerciales muy agresivas, que le han llevado, por ejemplo, a vender en Carrefour jamones polacos bajo la marca Sierra Alpujarra, como si fueran en realidad de Granada, a un precio de hasta 25 euros la unidad.

Su presidente, Blai Parés, está imputado además en un juzgado de Fregenal de la Sierra (Badajoz) por la supuesta venta de jamones en mal estado tras una investigación llevada a cabo el año pasado por la Guardia Civil. Fuentes oficiales de Comapa aseguran ahora que "la voluntad del nuevo equipo directivo y de los nuevos miembros del consejo de adminitración es implementar estándares comerciales sostenibles de acuerdo con los retos del sector".

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comentariosforum4

Usuario validado en elEconomista.es
Diabolo
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A ver si podemos cerrar toda esta mi.er da de empresas.

Puntuación 18
#1
Usuario validado en elEconomista.es
profundo sur
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esto viene ocurriendo desde hace mucho tiempo, jamones frescos del Este de Europa que se salan y curan en bodegas españolas y luego se venden como jamón serrano o curado

todo lo que no sea jamón de pata negra cebo o recebo te puedes encontrar esto

habría que obligar que se etiquete expresamente la procedencia de la pata, si es jamón blanco español o de fuera, aunque la verdad en el jamón de bodega o curado da igual que la pata venga de España o Polonia, son cerdos blancos y tanto da, la auténtica diferencia está a otro nivel, en el pata negra y dentro del pata negra el criado con bellota o mezcla, en resumen que un buen jamón hay que pagarlo y soltar de 100 € para arriba

Puntuación 10
#2
luisa
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Yo soy cliente de Carrefour y vi expuestos estos jamones. La verdad es que me costaba trabajo entender tan bajo precio(25 €). Mañana podemos encontrarnos con que los yogures o la leche, de alguna marca expuesta, puede estar contaminada o adulterada por algún procedimiento. ¿Carrefour no tiene parte de culpa?.

Por no seguir diciendo que la inspección sanitaria en España es una pu.a mi.rda.

Puntuación 0
#3
¿Solo en jamones?.
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La culpa no la tienen los productores ni distribuidores. La culpa es de aquellos "funcionarios e instituciones", que deben vigilar para que esas cosas no ocurran y, de la cantidad de consumidores zombis que se lanzan a un consumo dislocado abducidos por publicidad engañosa y mal intencionada, (estafas).

Nada nuevo de que sorprenderse.

Puntuación 1
#4