Deporte y Negocio

El Gobierno aumenta un 5% el presupuesto del deporte español

  • Pasa de 194 millones de euros a 204 para el ejercicio de 2019
  • El presupuesto del CSD sube un 5,4% hasta los 195 millones
  • El de la AEPSD se mantiene en nueve millones, subida del 1,4%
María José Rienda, presidenta del CSD. Foto: EFE.

El Gobierno ha presentado los Presupuestos Generales del Estado para 2019. Unas cuentas que, a falta de recibir el pertinente apoyo parlamentario, aparecen desglosadas y, en lo referente a lo deportivo, suponen un aumento del 5% del presupuesto destinado a las políticas deportivas para un total de 204 millones de euros.

El Ministerio de Cultura y Deporte ha recibido un espaldarazo económico con el aumento del 9,7% (hasta los 953 millones de euros), y en base a esto, el CSD ha visto cómo su partida se ha elevado de 185 a 195 millones de euros, una subida del 5,4% respecto a 2018 y según recoge el Libro Amarillo.

Junto al CSD, el otro organismo que ejecuta la política gubernamental en materia deportiva, la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSD, dependiente del propio CSD) se mantiene con un presupuesto de 9 millones de euros de euros, una ligera subida del 1,4% frente al de 2018.

En total, un presupuesto combinado de 204 millones de euros frente a los 194 de 2018, lo que constituye un aumento del 5%. Esta cifra se destinará a "transferencias a federaciones deportivas y comités olímpicos y paralímpicos para el fomento del deporte de alto nivel en el ámbito nacional e internacional; el apoyo a los centros de alto rendimiento y las instalaciones deportivas de alta competición; las ayudas para desplazamientos de deportistas y la promoción de la participación de la mujer en el deporte".

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Google+Google plus
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
Publicidad
Otras noticias
Contenido patrocinado
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.