Deporte y Negocio

La empresa que pasó de elaborar cajas de tomate a fabricar los asientos del Bernabéu y el Camp Nou

  • Daplast comenzó hace 40 años con plásticos para la huerta almeriense
  • Tras la crisis del petróleo en 1979, tocó actualizarse con los estadios
  • Ahora da asiento desde el Circuito de Jerez hasta al Olímpico de Ámsterdam
Foto: Getty.

Pasar de fabricar cajas para la recogida de tomates y pepinos en la huerta almeriense a elaborar los asientos de los principales templos futbolísticos de LaLiga parece una evolución imposible, pero no lo es para una empresa familiar cordobesa que vio la oportunidad hace 40 años y hoy es una de las líderes mundiales.

La compañía se llama Daplast, y es responsable de los asientos del Santiago Bernabéu, Camp Nou, Mestalla, Benito Villamarín, Parque de los Príncipes de París, Olímpico de Ámsterdam, los circuitos de velocidad de Jerez y Montmeló o los pabellones de baloncesto Martín Carpena, Buesa Arena y Gran Canaria Arena.

¿Cómo se produce esta improbable transición de la industria agroalimentaria a la del deporte? El director general de Daplast, Rafael Pérez-Esparza, lo explica con una palabra: visión. Se refiere a su padre Rafael, el responsable de descubrir en el fútbol un nuevo mercado para esta compañía andaluza en los años ochenta.

"Mi padre fundó la empresa, que comenzó siendo una distribuidora de plásticos para agricultura. Siempre tuvo un espíritu muy de empresario, y probando cosas tuvo la visión de que en el fútbol iba a haber un nuevo mercado", explica el actual responsable de esta empresa familiar, que perdió a su fundador el año pasado.

La crisis del petróleo en 1979 obligó a una actualización para centrarse en los asientos de los estadios

Daplast (acrónimo de Distribuidora Andaluza de Plásticos) comenzó su andadura en 1973 fabricando estos envases de plástico, cuando el sector hortofrutícola cambió las cajas de madera y cartón por este material para reducir la deforestación, pero a partir de la crisis del petróleo de 1979, el sector comenzó a estancarse.

Fue entonces cuando Pérez Esparza padre comenzó a poner en marcha la fabricación de asientos para estadios como una actividad accesoria. El antiguo estadio El Arcángel de Córdoba (a 500 metros del actual Nuevo Arcángel) fue el primer recinto, también se hicieron algunos proyectos en Francia y Alemania, pero su primer gran examen fue el Circuito de Jerez, en el que realizaron su primer proyecto global en 1984, y que les llevó a poner en marcha un taller de confección metálica para elaborar la estructura de las tribunas.

"Hoy en día, la mayor parte de los asientos del circuito son los que se pusieron entonces. Ahí pasamos de ser transformadores de plástico a gestores de proyectos de asientos para recintos deportivos", explica el hijo del fundador, hoy director general.

La Tragedia de Hillsborough les 'benefició' conviritiéndoles en referentes globales

Pero su gran momento llegaría unos años después, en la década de los 90, cuando los problemas de violencia y seguridad en los estadios -en 1989 murieron 96 aficionados en Sheffield (Inglaterra) tras una avalancha en una grada, conocida como la Tragedia de Hillsborough-, hizo obligatoria la instalación de butacas en los estadios de primer nivel.

Fue la explosión del negocio de la compañía cordobesa: el Ramón Sánchez Pizjuán (Sevilla), Los Cármenes (Granada) y otros muchos trabajos llegaron en aquella época. "Nos convertimos en uno de los referentes", añade Pérez-Esparza. El Bernabéu y el Camp Nou llegaron después, a inicios del siglo XXI, cuando hicieron la reforma completa de ambos coliseos, primero el madridista (2002) y luego el azulgrana (2005). "No se hizo de golpe, sino en varias fases, sustituyendo los asientos fijos por plegables, que tienen más ventajas de seguridad y confort", explica.

Al mismo tiempo, la compañía cordobesa comenzó a exportar sus asientos fuera de las fronteras españolas (Europa, Sudamérica), un negocio que fue creciendo impulsado por la proyección que le dio haber equipado a los dos grandes españoles.

Siendo un sector con "mucha volatilidad", ya que las remodelaciones de estadios suelen ir por oleadas y son proyectos que tienen una vida media de décadas, Daplast asegura que los últimos años han sido "bastante buenos" en el mercado nacional.

"Los clubes están haciendo un esfuerzo importante en subir la categoría de sus recintos, LaLiga también empuja mucho porque la carta de presentación de la competición es la imagen del estadio, y parte importante de ello son nuestros asientos", apunta Pérez-Esparza.

En estos últimos años, de la fábrica cordobesa han salido los estadios que forman el espectacular mosaico del Benito Villamarín, en cuya grada principal se dibuja un jugador, la reciente reforma de Anoeta (Reale Seguros Stadium) en San Sebastián o la del Nuevo Zorrilla (Valladolid). También están reformando Balaídos (Vigo).

Daplast ha completado proyectos internacionales en Suiza, Francia, Hungría, Holanda, Kazajistán y Tailandia, y en cartera para los próximos años tiene, entre otros, la reforma de El Sadar de Osasuna (Pamplona), los estadios de Fez (Marruecos) y Luxemburgo o los asientos de una pista de hielo en Canadá. También tiene en cartera un buen número de pabellones polideportivos cubiertos.

Con una plantilla de 65 personas, cerrarán 2019 con una facturación de 9 millones de euros

Los asientos ya hace tiempo que hicieron olvidar a las cajas de hortalizas en la cuenta de resultados de la compañía: el 90% de sus ingresos proceden del deporte, y las cuentas de 2019 se cerrarán con 9 millones de euros de facturación, la mitad procedente del negocio internacional. En la empresa trabajan 65 personas.

De cara al futuro, la compañía cordobesa, dirigida por cuatro hijos del pionero Rafael (Rafael, Ana, María y Teresa) ha decidido transformar también su imagen y su nombre, para denominarse Insitual, una marca con la que quiere reflejar su especialización hacia el sector de los asientos.

En ese porvenir, aparecen de nuevo el Real Madrid y el Barcelona, inmersos en proyectos de renovación de sus estadios, sobre los que Rafael Pérez-Esparza no puede revelar nada, pero que no oculta que tienen contacto con ambos clubes, que siguen siendo sus clientes. "El entorno es muy competitivo", advierte el ejecutivo.

De Córdoba al mundo, la compañía que fue de las cajas de tomates a los asientos de los grandes coliseos deportivos sigue evolucionando en tecnología, uso de materiales reciclados, atención a recintos multiusos y confort, en estadios que cada vez demandan mayor personalización en sus asientos.

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