Construcción Inmobiliario

ACS, Ferrovial y OHL se topan con la rebaja del Plan Biden y el alza de los salarios

  • Estados Unidos reduce la inversión en infraestructuras a 1,2 billones de dólares
  • Los costes laborales han escalado en los últimos meses en el mercado estadounidense
Florentino Pérez, presidente de ACS

Malas noticias al otro lado del Atlántico para los grupos de infraestructuras españoles. La sustancial rebaja del plan de inversión en infraestructuras de Estados Unidos anunciada este jueves por su presidente, Joe Biden, y la prominente escalada de los costes laborales en el país de los últimos meses impactan de lleno en las estrategias de crecimiento en el mercado estadounidense de compañías como ACS, Ferrovial, OHL, Acciona, Sacyr o FCC.

Según explican altos directivos de algunos de estos grupos, en un contexto de inflación alcista, desde hace varios meses están observando un incremento de los costes laborales, sobre todo a la hora de incorporar nuevo personal. Una realidad que se hace más notoria aún en aquellos puestos de trabajo que requieren una especialización y experiencia mayor, caso, mencionan, de los jefes de obra. Esta problemática se añade, asimismo, a la escalada de los precios de las materias primas que ya están afectando a los contratos de las compañías en Estados Unidos y en muchos otros de sus mercados, incluido el de España.

ACS, Ferrovial y OHL tienen en Estados Unidos su primer mercado a nivel global

ACS, Ferrovial y OHL tienen en Estados Unidos su primer mercado a nivel global, con presencia extendida por todo el país. Y su apuesta por el país es decidida, máxime ante las ingentes oportunidades que se vislumbran para los próximos años. Lo mismo les ocurre a Acciona, Sacyr y FCC, que paulatinamente están dando pasos para asentarse como actores relevantes en el mercado estadounidense.

Las firmas de construcción se han encontrado, sin embargo, con un revés en sus aspiraciones en Estados Unidos después de que este jueves Biden anunciara que el plan de inversión American Jobs alcanzará finalmente los 1,2 billones de dólares (un billón de euros al cambio actual), y no los más de 2 billones de dólares (1,7 billones de euros) que pretendía. Una rebaja sustanciada en las negociaciones de los últimos meses entre demócretas y republicanos, con cesiones por parte de ambos bandos.

"El proyecto de ley bipartidista, aupado por una decena de legisladores, incluye 579.000 millones de dólares en gasto adicional en carreteras, puentes y otros proyectos de infraestructura tradicionales", anunció Biden. De esta forma la factura total ascenderá a 1,2 billones de dólares, la mitad de lo inicialmente previsto.

"Un grupo de senadores -cinco demócratas y cinco republicanos- se ha reunido y ha forjado un acuerdo de infraestructuras que creará millones de puestos de trabajo estadounidenses", anunció Biden.

Del volumen total, el plan contempla destinar 312.000 millones de dólares (261.000 millones de euros) a transporte, de los que 109.000 millones de dólares (más de 91.000 millones de euros) corresponderán a carreteras, puentes y otras áreas importantes; 66.000 millones de dólares (55.000 millones de euros) en proyectos ferroviarios tanto de pasajeros como de mercancías; y 49.000 millones de dólares (41.000 millones de euros) en transporte público.

Además, el plan recoge 266.000 millones de dólares (223.000 millones de euros) a infraestructuras no relacionadas con el transporte, donde se incluyen 73.000 millones de dólares (61.000 millones de euros) para energía, 65.000 millones de dólares para banda ancha (54.000 millones de euros) y 55.000 millones de dólares (46.000 millones de euros) para proyectos relacionados con el medioambiente y el agua.

Todas estas partidas suman, en conjunto 578.000 millones de dólares (484.000 millones de euros) de gasto adicional para llegar a 974.000 millones de dólares (815.000 millones de euros) en cinco años y 1,2 billones de dólares (un billón de euros) en ocho. Una cantidad muy relevante pero que enfría las expectativas para las empresas, tanto estadounidenses como internacionales, toda vez que la propuesta original de Biden contemplan superar los 2,2 billones de dólares (1,8 millones de euros).

El papel de las españolas

La inversión proyectada representa, en todo caso, el equivalente a cerca del Producto Interior Bruto (PIB) de España y los grupos de infraestructuras españolas se hallan en una posición privilegiada para tener un protagonismo destacado. Un punto de partida aventajado que se sustenta en su liderazgo a nivel mundial, sostenido, entre otros, por el posicionamiento predominante que tienen en el mercado estadounidense. No en vano, las ACS, Ferrovial, OHL, Sacyr, Acciona, FCC y compañía reforzaron en 2019 su dominio con una cuota en los ingresos por el negocio de infraestructuras en Estados Unidos en los que participan contratistas internacionales del 31,3%, siete décimas más que en 2018, despúes de registrar un alza de sus ventas del 15%, hasta los 22.366 millones de dólares (18.673 millones de euros).

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