Cataluña

El sector servicios pronostica una lenta y difícil recuperación de la actividad en Barcelona

  • Hoteles, comercios y establecimientos de restauración advierten que muchos negocios desaparecerán
La desescalada ha permitido la apertura de las terrazas en Barcelona. Imagen: Luis Moreno
Barcelona

Tras dos meses de estado de alarma y áun con un relativo confinamiento, parece que todos los sectores empiezan a trabajar con la esperanza de recuperar la llamada 'nueva normalidad' lo más rápido posible.

No obstante, no todos lo conseguirán pronto, porque dependen de las condiciones que deje el Covid-19 y de cómo evolucione la pandemia. Entre los sectores más afectados, hay tres muy importantes por su contribución económica y nivel de empleo: el comercio, la restauración y el negocio hotelero.

Las previsiones de la Cambra de Comerç de Barcelona apuntan a que el comercio y la hostelería, que representan el 23% del PIB catalán, pueden caer este año en torno a un 20%. Con estas perspectivas a corto plazo y después de que la Ciudad Condal alcanzara la primera fase de la desescalada bajo ciertas condiciones, ya hay establecimientos de los tres sectores que pueden abrir, aunque lo hacen con prudencia y con todas las medidas de seguridad.

El contexto actual dista mucho de ser ideal. "Nos encontramos aún con un sector mayoritariamente cerrado", lamenta Roger Pallarols, presidente del Gremio de Restauración de Barcelona, que no ve todavía motivos para el optimismo. "Tendremos que esperar a la fase 2 para tener una apertura generalizada de establecimientos. De momento, han abierto sus terrazas. Aunque Pallarols recuerda que Barcelona tiene un parque de terrazas pobre, con un 72% de los locales con cuatro mesas o menos. "Con la reducción de espacio marcado por la fase 1 no se consiguen unos ingresos mínimos para abrir", añade.

Según cifras aportadas por el Gremio de Restauración, durante la fase 1 solo pretenden abrir uno de cada tres locales con terraza, lo que provoca que apenas reanude la actividad el 20% del sector, detalla Pallarols, que apunta que solo 107 locales de Barcelona, de casi 6.000, cuentan con terrazas de 12 mesas o más.

Pallarols cree que la recuperación será lenta. "La temporada de verano no se salvará. Es positivo el mensaje de Sánchez de invitar a venir a los turistas, pero la crisis va más allá. Dependemos mucho del consumo exterior. Creemos que las cifras no serán las correctas hasta la Semana Santa de 2021", dice.

Aunque el presidente del gremio confirma, esperanzado, cifra en uno de cada cuatro locales, un 25%, los que no abrirán nunca más y siempre que Barcelona otorgue la mayoría de licencias pedidas para extender las terrazas, y a que el Gobierno resuelva el problema de los Erte o los alquileres. Pallarols considera que "no puede ser que el Estado obligue en mayo a asumir parte de las cuotas de la Seguridad Social".

Peor es el escenario del sector hotelero. "Estamos mal. Hemos podido empezar a abrir hoteles, pero estas semanas solo abrirán unos 40 de los aproximadamente 430 de Barcelona. Hasta que no haya movilidad total en España y las fronteras abran en julio no habrá la posibilidad de alojar gente", admite Manel Casals, director general del Gremio de Hoteles de Barcelona.

La coyuntura actual de la actividad hotelera es de incertidumbre total. "Damos por perdida la campaña de verano. Nuestro punto de mira es otoño con la esperanza de tenerlo todo abierto a finales de año", expone. El viajero deberá recuperar primero la confianza y saber que, cuando venga disfrute de las mismas experiencias que hubiese encontrado antes del Covid-19.

La total normalidad no se espera hasta bien entrado el otoño, y si llega el turismo esperado

El gremio agradece las medidas de apoyo tomadas desde las distintas administraciones, pero reclama "la extensión de los Erte por fuerza mayor" y reclama "ayudas en el marco de los alquileres y las hipotecas y un plan de rescate para el sector". En cuanto al Consistorio barcelonés, insiste en la condonación de los pagos del IAE y el IBI.

En cuanto a cierres, sus previsiones parecen más optimistas, aunque "habrá alguna compañía que no podrá afrontar la situación".

Sin un tercio del comercio

Tampoco es alagüeña la situación de los comercios. "La gran mayoría del retail sigue cerrado y los ejes comerciales también. Estamos en un nivel de actividad bajísimo en todo lo que es el comercio de centro ciudad", explica Gabriel Jené, presidente de Barcelona Oberta.

Jené se muestra contundente respecto a las medidas que necesita el sector: "No se puede solucionar todo con deuda. Endeudarse no es la solución porque es perpetuar la situación de crisis de muchas empresas. La única medida que ha dado el Estado es laboral, con los Erte, pero es insuficiente".

¿Cuál es, entonces, la solución? Jené optaría por "un paquete de medidas reales de ayuda a sectores en peligro de extinción y que antes del coronavirus eran eficientes". Y lanza una cifra demoledora. "Hicimos una encuesta y salía que el 35% de los establecimientos valoraban la posibilidad de no abrir. La situación es muy dramática y pienso que el gobierno no es consciente de ello", lamenta.

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