Cataluña

Mango invertirá 35 millones en la ampliación de su centro logístico mundial de Barcelona

  • Prevé sumar 90.000 metros cuadrados en Lliçà d'Amunt para 2023
  • El centro de distribución incorporará el envío al cliente final de venta online
  • La firma de moda espera volver a beneficios después de tres años en rojo
Centro logístico de Mango en Lliçà d'Amunt (Barcelona). Luis Moreno

Mango invertirá 35 millones de euros en la ampliación de su centro logístico de Lliçà d'Amunt (Barcelona), desde donde distribuye a sus tiendas propias y franquiciadas de todo el mundo, con el objetivo de sumar 90.000 metros cuadrados plenamente operativos en 2023.

Las instalaciones de Lliçà, que ahora cuentan con 190.000 metros cuadrados y han supuesto una inversión de 230 millones hasta el momento, empezaron a funcionar en 2016 con prendas de colgado, y en junio de 2017 se sumaron las prendas de doblado.

Ahora que funciona a pleno rendimiento, triplica la capacidad de gestión de artículos anterior

Ahora que funciona a pleno rendimiento, triplica la capacidad de gestión de artículos que tenía Mango anteriormente, y ha supuesto una reducción de costes del 25%, según el director de Cadena de Suministro de la empresa, Antonio Pascual.

Hasta este centro logístico de Lliçà llegan los productos que elaboran las 1.200 fábricas proveedoras de Mango, y tras una media de cinco semanas en el almacén, son enviados a las más de 2.100 tiendas que tiene la marca en más de 110 países.

El tiempo de preparación de un envío –que agrupa pedidos de una misma zona- es de tres o cuatro horas, dada la elevada automatización del proceso, aunque también trabajan 600 personas en las instalaciones, de las que cada día salen unas 25.000 cajas en 70 camiones.

Venta online

El centro de Lliçà también provee al almacén central de venta online de la compañía en Palau-solità i Plegamans (Barcelona), así como a los ocho centros satélite de distribución online repartidos por el mundo, y también prepara los pedidos online que se recogen en las tiendas.

Con la ampliación de 2023, también podrá servir directamente a cliente final pedidos de venta electrónica, para reforzar, que no sustituir, a los almacenes de e-commerce actuales. De hecho, también está en estudio construir un nuevo centro satélite en Reino Unido por el Brexit.

Hay que tener en cuenta que el 20% de las ventas de Mango en 2018 procedieron del comercio electrónico, y el objetivo de la firma de moda fundada en 1984 por Isak Andic es llegar al 30% a finales de 2020.

Aumento de capacidad

Actualmente, el centro de Lliçà gestiona 130 millones de artículos al año correspondientes a unas 100.000 referencias, entre moda, calzado y complementos, de las cuatro líneas de la marca: mujer, hombre, infantil y Violeta by Mango, lo que supone dos tercios de la capacidad actual del centro logístico, uno de los más grandes de Europa. Con la ampliación, podrá llegar a mover 300 millones de artículos anuales, según Pascual.

El director general de Mango, Toni Ruiz, ha destacado en rueda de prensa de presentación del centro logístico que, con estas instalaciones, la marca ha ganado eficiencia y agilidad y está preparada para sus planes de crecimiento futuro.

Optimismo para 2019

Sobre las previsiones de negocio para este año, pese a señalar que faltan las cinco semanas del año con más facturación –por el Black Friday y la campaña de Navidad-, Ruiz se ha mostrado optimista respecto a poder aumentar la facturación de 2018, que fue de 2.233 millones de euros, y poder volver a beneficios después de tres años de pérdidas.

También confía en seguir reduciendo la deuda este 2019, y ha apuntado que, si no acometiesen nuevos proyectos –aunque ha reconocido que tienen varios sobre la mesa-, en dos años la tesorería superaría a la deuda neta.

En 2016, Mango tenía una deuda financiera neta de 617 millones, que equivalía a 8 veces el ebitda, que se situaba entonces en 77 millones. En junio de este año, Ruiz explicó que la deuda neta era ahora de 315 millones, lo que equivale a 2,5 veces el ebitda.

Planes de futuro

Mango prevé abrir entre 30.000 y 40.000 metros cuadrados de superficie comercial en 2020, aunque también contempla cierres por casi la mitad de esta superficie, dentro de su estrategia de cerrar las tiendas más pequeñas y abrir grandes locales. "Seguiremos creciendo en Europa y en el resto del mundo", ha indicado Ruiz.

La compañía también está en proceso de incorporar la tecnología RFID en sus tiendas, que permite saber dónde está cada artículo en cada momento y mejorar la gestión de las existencias.

Ahora está en prueba en cuatro establecimientos y se prevén sumar una veintena antes de fin de año, para llegar a toda la red de tiendas en dos o tres años, ha explicado Pascual. Ruiz reconoce que han incorporado esta tecnología más tarde que otros competidores, pero que su implantación supondrá "un cambio espectacular".

Mango también trabaja en mejoras medioambientales, como materiales sustitutos del plástico para envolver las prendas, y potenciar que las tiendas sean puntos de devolución para pedidos online, así como puntos de recogida de ropa usada.

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