Canarias

Las históricas quiebras económicas de Canarias

  • De los ataques de piratas, fracasos con la caña, cochinilla y tabaco al COVID-19
Imagen: eE.
Las Palmas de Gran Canaria

Las islas Canarias atraviesan un proceso de incertidumbre por la suspensión de vuelos y negocios del turismo derivados del coronavirus.

La Semana Santa será el termómetro del futuro inmediato de la economía de las islas, que el pasado mes de septiembre sintieron el temblor en sus cimientos por la quiebra de Thomas Cook, que controlaba el 8% del PIB de las islas. No es que haya casos de COVID-19 masivos en las islas. Es que puede que no haya aerolíneas para traer turistas y tampoco demanda en mercados como Alemania o Reino Unido.

El presidente de la patronal hotelera Ashotel, Jorge Marichal, ha admitido que hay cancelaciones "significativas" de reservas de vacaciones en Tenerife a raíz de los casos de coronavirus, aunque pronostica que la situación se normalizará en cuanto pasen los días. El presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas (FEHT), José María Mañaricúa, ha confiado en que el clima cálido de Canarias ayude a una menor afección del coronavirus, que incide en toda la economía y, en especial, en el sector turístico.

El sector turístico supuso el 35% del PIB canario en 2018 y generó el 40,4%, al tiempo que la inversión del empresario en el sector ha aumentado en un 9 % en los dos últimos años, según el Estudio Impacto Económico del Turismo Impactur Canarias 2018. La actividad turística directa e indirecta de Canarias generó en el año 2018 un total de 16.099 millones de euros y 343.899 puestos de trabajo, el 40,4 % del empleo del archipiélago. La crisis del turismo afecta a múltiples negocios y empleos de la islas. Una desconexión del turismo de Canarias puede llevar a la islas a la quiebra. Y eso que actualmente la tasa de desempleo es del 20%. Por cada 100 euros de valor económico del turismo, de efectos directos, se generan 50,7 euros en toda una serie de sectores directamente vinculados y dependientes. Por cada 100 puestos generados de manera directa se generan otros 38,7 en otros sectores que dependen de forma exclusiva del turismo.

Por cada 100 euros de valor económico del turismo, de efectos directos, se generan 50,7 euros en otros sectores

Canarias ha estado a lo largo de su historia vinculada a monocultivos. Ataques de piratas como Jean Fleury, en 1522; François Le Clerc en 1553; Durand de Villegaignon en 1554, 1570, 1571, 1593, 1595, 1580, 1599, 1743, 1706, 1718 o 1762 generó un clima de inestabilidad brutal en la islas. Las exportaciones de las islas se debilitaron en sectores como la caña, el tabaco o la caña. "No faltaron, en cualquier caso, voces que se alzaron a favor de la opción tabaquera en exclusiva, desaconsejando la vía del azúcar que, en los años de 1884-1885, estaba sufriendo una crisis mundial con caídas de precios equivalentes a un 50%. Se trataba de optar por una actividad que requería menores capitales  y, sobre todo, dependía más del factor humano, en el sentido de que era un artículo más manuable, que aguantaría mejor la competencia externa", apunta Santiago de Luxán Meléndez, profesor de la Universidad de Las Palmas (ULPGC).

A juicio de Luxán, hay cinco razones por las que la agricultura quebró: "el carácter minifundista de las explotaciones agrarias, la lucha de los fabricantes del tabaco a favor de la rama foránea, la política contradictoria del gobierno central con respecto a los envíos al mercado peninsular de tabaco canario, las vicisitudes de las guerras de independencia de Cuba, y, finalmente, el triunfo, como decíamos, de la trilogía canaria, fundamentada a su vez en el desarrollo de la actividad portuaria".

La cochinilla inicia su desaparición porque aparece un sustituto artificial y se desplomó el precio en Londres. A partir de 1868, Canarias empieza a prospeccionar sobre el tabaco tras la experiencia fracasada de 1827. Tras la llegada de los Puertos Francos en 1852 se autoriza el cultivo libre en la islas hasta que la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria insta a estudiar su producción. Desde 1880 Canarias comienza a producir tabaco, azúcar, plátanos y tomates. El empleo viene ayudado por las inversiones en carreteras aunque en Tenerife se creía que la cochinilla tenía futuro.

El fracaso de la producción vinícola en Canarias

Pero hubo más cosas que no llegaron a cuajar como se esperaba. El especialista en la historia del turismo en Canarias, Nicolás González Lemus, recuerda que "se insistía en la producción de vinos. "Todavía en 1889 se continúa insistiendo en productos agrarios familiares a los agricultores isleños como el cultivo de la naranja valenciana para competir en los mercados franceses e ingleses con la producida en la España peninsular y en el norte de África, particularmente en las tierras situadas en las faldas del Atlas y en la vega de Tetuán.

Después de haber buscado con ansia un cultivo que reemplazase al nopal; hoy que se ha desterrado la planta del tabaco de nuestros campos y que la caña de azúcar apenas presenta ventajas, creemos conveniente exponer a nuestro agricultor las ventajas que ofrece el cultivo de los naranjos... siempre y cuando se haga con cuidado y el estudio que se merece, si aspiramos a que en parte pueda devolver a nuestra decaída agricultura la animación y vida que actualmente le falta, salvando al agricultor de la ruina que inevitablemente le amenaza, de continuar con los brazos cruzados, sin tomar una determinación salvadora".

Las papas y la cebollas fueron otros productos agrarios que las islas exportó sin buen resultado

Así, la naranja se cultivó en Telde, Valle de La Orotava y en Granadilla. La casa comercial Miller en Las Palmas de Gran Canaria empezó a mandarlas en barco al Reino Unido con el barco Vigsnaes desde el Puerto de la Cruz a partir de 1897. Pero los narajeros comenzaron a pudrirse por una enfermedad procedente de América. Las papas y la cebollas fueron otros productos agrarios que las islas exportó pero sin buen resultado.

Lemus explica que "es verdad que algunos propietarios apostaron por los nuevos cultivos. Pero fueron muy pocos en comparación con la atención que prestaron los británicos, como veremos más adelante. El fracaso de la cochinilla, la frustración que se padeció con los cultivos alternativos (tabaco, caña de azúcar y vino) y con el tándem papas y cebollas originaron serias dificultades comerciales y monetarias que, a su vez, provocaron desánimo y desencanto, además de una cierta desconfianza y falta de iniciativa inversionista". Es a partir de 1880 cuando Canarias se comienza a volcar en el turismo, plátanos y tomates. Los tres productos siguen dependiendo de ayudas de Estado y de la protección arancelaria de la UE.

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