Banca y finanzas

Santander suelta 'ladrillo': vende un edificio en Bilbao por 50 millones

  • La entidad financiera está en conversaciones con la gestora M&G
Edificio del Santander en la calle Gran Vía, 4, en Bilbao.

La Gran Vía de Bilbao se está posicionando como el foco de actividad inmobiliaria de la ciudad vizcaína, con dos grandes operaciones lideradas por distintas entidades financieras. La primera en cerrarse será previsiblemente la que está llevando a cabo Banco Santander, que negocia la desinversión de su edificio en el número 4 de este eje comercial.

Según han confirmado fuentes del sector a este periódico, la entidad se encuentra en conversaciones avanzadas con la firma británica M&G, que podría quedarse con el inmueble por algo más de 50 millones de euros.

Construido en 1950, fue inicialmente sede del Banco Hispano Americano y actualmente acoge las dependencias del Santander, que cuenta con una oficina en las plantas baja y entreplanta. El inmueble, de 9.647 metros cuadrados de superficie bruta alquilable (SBA) en siete plantas sobre rasante, seguirá probablemente ocupado por la entidad una vez cambie de manos.

Desinversión antes de la crisis

Santander llevó a cabo una importante desinversión de su cartera de inmuebles a las puertas de la crisis, entre 2007 y 2008. En esos dos años cerró la venta de una cartera de diez edificios, repartidos en distintas ciudades de España, a Pontegadea, ¬filial inmobiliaria del empresario Amancio Ortega¬, que pagó 418 millones de euros por este portfolio que sumaba 76.578 metros cuadrados.

Además, llegó a un acuerdo con el grupo asegurador y gestor de fondos británico Pearl que se quedó con 1.250 sucursales de la entidad por unos 2.000 millones de euros.

Finalmente, se desprendió también, a principios de 2008, de su ciudad financiera en Boadilla del Monte (Madrid) por 1.900 millones de euros, que acabó en manos de un consorcio liderado por la firma británica Propinves.

Justo enfrente del edificio que va a vender ahora en Bilbao se cocina la otra gran operación inmobiliaria de la ciudad, tal y como adelantó este periódico. Se trata de la torre de BBVA, en el número 1 de la Gran Vía, que ha salido a la venta por más de 100 millones.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Google+Google plus
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum6
Publicidad
Otras noticias
Contenido patrocinado

Usuario validado en elEconomista.es
kantabro75
A Favor
En Contra

La banca soltando lastre. Luego quieren hacernos creer que el mercado inmobiliario para arriba cuando están tratando de captar a los últimos incautos antes de que esto se desplome definitivamente.

Puntuación 7
#1
A Favor
En Contra

La resolución de Banco Popular el pasado mes de junio ha impulsado una amplia batalla judicial en la que los grandes accionistas que perdieron todo su dinero han abierto frentes en Madrid, Luxemburgo y Nueva York.

De fondo, sin embargo, se están librando una suerte de escaramuzas menores en el campo de la litigación de pequeños consumidores que reclaman su dinero por la vía civil. Un juzgado acaba de dictar la primera sentencia firme en contra de la venta de acciones de Popular a una empleada del banco, durante su última ampliación de capital, argumentando que la entidad ofrecía información irreal sobre su situación financiera que resultaba engañosa hasta para su propia plantilla.

Los hechos se centran en la compra de 1.963 títulos de Popular el 20 de junio de 2016 por parte de una empleada de la firma. Un año después, la desaparición del banco le hizo perder los 2.453,75 euros invertidos en la operación por lo que la afectada acabó demandando al banco el 29 de diciembre de 2017. Solicitaba la nulidad de la transacción alegando un vicio en el consentimientodebido a que adquirió los títulos basándose en una información facilitada por la entidad que considera irreal.

El Juzgado de Primera Instancia Número 4 de Oviedo ha acabado dándole la razón esta semana y condenando a Popular, hoy en manos de Banco Santander, a resarcir a la consumidora devolviéndole los 2.453,75 euros invertidos, más los intereses generados desde la compra y las costas del juicio.

MÁS INFORMACIÓN

La magistrada toma en consideración la doctrina del Tribunal de Justicia de la UE y la del TribunalSupremo en torno a las reclamaciones civiles por la salida a Bolsa de Bankia para decretar que aunque las acciones sean un producto financiero no complejo, conocido por la demandante, y con riesgos recogidos en el folleto de ampliación de capital de Popular, este no recogía una imagen fiel del estado real de la entidad.

“Lo que sí ha de cumplir la entidad bancaria que hace una oferta pública de acciones es el deber de proporcionar información clara”, recuerda el fallo, que recuerda que es el banco “quien tiene la carga de acreditar el cumplimiento del deber legal de información”.

La juez considera además “irrelevante el hecho de que la demandante hubiese sido empleada de Banco Popular, pues, ni se ha alegado ni se ha acreditado” que la misma “dispusiese de más información que la publicada por la entidad”.

La afectada presentó además un informe pericial al que la juez da credibilidad y que expone que la resolución del banco el pasado junio no fue producto de una situación “sobrevenida”, como sostiene Popular, sino que deviene del hecho de que la entidad venía ofreciendo unas cuentas irreales en los últimos años y evitando realizar los saneamientos exigibles por su pesada carga inmobiliaria.

Aunque Popular advirtió que aquella ampliación de capital, por 2.500 millones de euros, perseguía mejorar su solvencia, así como mejorar la cobertura de activos morosos y dudosos, “ofrece una imagen solvente y da esperanzas de una situación positiva a menos de un año vista”, una “perspectiva optimista”que “se traslada también al folleto” de emisión. Luego, subraya el fallo, Popular tuvo que corregir sus cuentas de 2016 en abril de 2017 reconociendo pérdidas superiores y acabó siendo resuelta por las autoridades europeas en junio.

La juez avala el análisis de que si Popular hubiera aplicado debidamente las coberturas de activos tóxicos en los años anteriores, en los que se produjo “un crecimiento desproporcionado de los activos improductivos”, su balance habría sido otro. Una percepción que se demostraría, asume, por las actuaciones de Banco Santander tras la adquisición del negocio de Popular por un euro simbólico, que frente a la “sobrevaloración de los activos” de la administración anterior vendió a Blackstone la cartera de ladrillo de Popular con un descuento medio del 64% sobre el valor en libros (del 86% en el caso de los solares).

“De lo anterior cabe concluir que la imagen de solvencia publicitada y divulgada no se correspondía con la situación económico financiera real”, concluye la sentencia que al afectar a una cuantía menor a 3.000 euros es firme automáticamente y no puede ser recurrida.

“Banco Popular publicitaba una imagen económica que no era real, con el objetivo de atraer la inversión. De haberse conocido la difícil situación real en la que se encontraba el banco, y que desembocó, sólo un año después, en su intervención y venta por un euro a otra entidad, no se habrían adquirido las acciones, ni por mi cliente, ni por nadie en su sano juicio”, expone Manuel Noval Pato, abogado del pleito y que lleva la defensa jurídica de los socios de Acoreo Consumidores Reunidos de Asturias.

El fallo abre la puerta a que miles de pequeños afectados reclamen su dinero basándose en este argumentario, y se suma a otros que en las últimas semanas vienen declarando incierta la información económica facilitada por Popular en su última ampliación de capital.

Puntuación 4
#2
A Favor
En Contra

Popular. König utiliza la chapuza Deloitte para valorar el 'Popu' en un euro

La presidenta de la JUR teme que los tribunales echen abajo todo el proceso.

Elke König está empeñada en justificar lo injustificable: la pasmosa 'auditoría' de Deloitte.

La presidenta de la Junta Única de Resolución (JUR), Elke König, quiere imponer a toda costa el sistema de resolución bancaria utilizado en el Popular. Un sistema que justifica alegando que perdieron los accionistas y los bonistas, no lo depositantes, ni tampoco -faltaría más- los contribuyentes. “Desde este ángulo creo que (la resolución) fue un éxito”, ha señalado en una entrevista publicada este martes en Expansión.

Todo eso está muy bien -que pierdan los accionistas- si no fuera por un pequeño matiz: la JUR valoró los activos del Popular como los de un banco en liquidación, pero al final, amparándose en un informe que Deloitte elaboró en pocas horas, no lo liquidó sino que se lo vendió al Santander por un euro. Esa es la clave, porque cuando un banco está en liquidación sus activos pasan a valer, automáticamente, entre un 47% y un 67% menos.

El problema, como hemos señalado antes, es que finalmente no se liquidó el banco -como sí hicieron las autoridades norteamericanas con Lehman Brothers-, sino que se vendió al Santander por un euro, momento en el que los activos recuperaron su valoración previa a la intervención de la JUR. Por ejemplo, sólo dos meses después, el Santander vendió el 51% del ladrillo del Popular a Blackstone por 5.000 millones de euros.

En la entrevista, König admite que el problema del Popular fue de liquidez y no de solvencia. Entonces, ¿por qué no le dio más liquidez? La presidenta de la JUR explica que “no había tiempo para llevar a cabo escenarios alternativos durante ese martes por la noche. Porque, además, España no tiene una herramienta de moratoria a los depósitos, que en Alemania, por ejemplo, sí se tiene”. Pero oiga, ¿no estábamos hablando de un sistema único de resolución?

Por cierto, König señala que tuvieron suerte de que el Popular hubiera buscado comprador con anterioridad. Efectivamente lo hizo, y recibió varias ofertas. Por ejemplo, en noviembre de 2016, el BBVA estaba dispuesto a comprarlo por 5.500 millones, y el propio Santander hizo una oferta de entre 4.200 y 7.000 millones, tal y como adelantó Hispanidad.

König recuerda que está pendiente un segundo informe, conocido como Valoración 3, que compare la solución adoptada con otras opciones. “No quiero anticiparme al resultado del informe de resolución de Deloitte. Pero mi intuición dice que el heco de que encontráramos un comprador que determinó un valor para el el banco y que estaba dispuesto a quedarse e integrar la entidad supone, por lógica, dar una mejor valoración que el que habría en una liquidación del Popular”. ¿Comprender? No quiere anticiparse a Deloitte pero…

En cualquier caso, ¿fue la mejor opción para los dueños del Popular, esto es, para los accionistas, aunque tuvieran que ser ellos los paganos de la situación?

La presidenta de la JUR está preocupada y admite que ha subestimado “el ruido que rodea el caso”. Lo que más le inquieta son las tres querellas presentadas en Estados Unidos por los fondos Pimco y Anchorage, y por el mexicano Antonio del Valle. Por eso está empeñada en justificar la primera, y hasta el momento la única, resolución de la JUR. Teme que los tribunales echen abajo todo el proceso. Y por si acaso, el Santander ha advertido al juez norteamericano de que se arriesga a una avalan ha de demandas, tal y como publica Expansión. Además, el banco que preside Ana Botín, alega que es un proceso "intrusivo y eminentemente europeo".

Puntuación 1
#3
Pep
A Favor
En Contra

Qué tontos! Con todo lo que van a subir!

Puntuación 3
#4
Tamanraset
A Favor
En Contra

De todos es conocido el papel del exceso de ladrillo en los bancos durante la última crisis. Parece que se han aprendido cosas positivas.

Puntuación 1
#5
Dulcinea de El Toboso
A Favor
En Contra

Toda empresa, sea del sector que sea, debe centrarse en sacar el máximo provecho posible a sus activos, y desde luego, desembarazarse de aquellos de escasa o nula rentabilidad.

Puntuación 0
#6