Banca y finanzas

El Banco de España fija un colchón de capital anticíclico del 1% y la banca dotará 7.500 millones hasta 2026

Sede del BdE

La banca tendrá que llenar sus alforjas de capital aprovechando los resultados récord. El Banco de España ha decidido activar el llamado colchón anticíclico, que se construye en épocas de bonanza para encarar peores escenarios, y exigirá a las entidades un 1% de capital sobre sus exposiciones ubicadas en España. Ese esfuerzo equivalente a unos 7.500 millones de euros con el volumen de los balances a cierre de 2023.

Su puesta en marcha será gradual, de forma que el primer 0,5% deberán completarlo antes del 1 octubre de 2025. A finales del próximo año volverá a evaluar los indicadores y si se mantienen en la situación actual fijará el siguiente recargo del 0,5% para 2026, salvo que ese análisis aconseje modular, al alza o a la baja, dicho coeficiente.

El Banco de España, a diferencia de otros supervisores, habían decidido mantener esta hucha en el 0% hasta ahora. Y lo activará después de revisar su metodología, aprovechando la experiencia acumulada en la última década, pasando de un marco donde el colchón se activaba cuando detectaba riesgos elevados a otro donde ocurre si observa riesgos intermedios porque "los riesgos evolucionan de una manera muy inesperada".

Así lo indicó hoy el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, y el director general de Estabilidad Financiera, Regulación y Resolución, Ángel Estrada, durante un encuentro informativo para explicar una decisión que ahora se abrirá a consulta del sector, aunque ya cuenta para su aplicación con el dictamen necesario de la autoridad macroprudencial Amcesfi.

Esta situación de riesgos intermedios es la que identifica hoy para la economía española. Si en otro momento del ciclo observarse un riesgo superior o elevado, la hucha que exigiría podría llegar hasta el 2-2,5%, como la tienen establecida otros países, aunque dependería de diferentes variables, incluida la posibilidad de implementar otras herramientas. El organismo está capacitado para, por ejemplo, imponer restricciones en la concesión en situación de riesgo alto.

El gobernador explicó que la construcción del 1% de forma gradual permitirá que su construcción tenga un impacto "casi nulo" sobre la economía y el crédito. El faseado lo establece la propia regulación, que da un año para la construcción de la hucha desde que se decide fijar.

"En las circunstancias actuales y como lo vamos a hacer, de manera gradual, estamos dando hasta tres años a los bancos que podrán utilizar los beneficios de este año, los beneficios de 2025 y los beneficios de 2026" para su construcción, sin meter presión adicional en la concesión del crédito, indicó.

El colchón anticíclico, por su definición, se crea en momentos buenos del ciclo para garantizar el buen desempeño cuando la economía desacelera sin restringir el grifo del crédito. Su liberación se produciría cuando se materialicen los riesgos sistémicos cíclicos o se produzca el impacto de alguna perturbación con implicaciones adversas para el sistema bancario. Su liberación sería total y las entidades podrían disponer de esos recursos, sin necesidad de hacerlo de manera progresiva como será su construcción.

Liberación total si cristalizan los riesgos

En caso de darse ese escenario el Banco de España deberá trasladar de manera transparente al mercado y como guía para las entidades cual sería su expectativa para una activación posterior y nunca sería antes de que los riesgos sistémicos que aconsejan su disposición vuelva a la casilla de salida o escenario que aconsejó construir el buffer.

El supervisor monitoriza cada trimestre un panel de indicadores económicos, financieros y de riesgos bancarios desde que se creó esta herramienta en 2016 para evaluar si debe activarlo. Su nivel se calibra en múltiplos de 25 puntos básicos, en un rango que oscila entre el 0% en el que ha estado hasta ahora y el 2,5%, aunque excepcionalmente podría ser superior.

Hoy lo tienen en marcha países Bulgaria para sus bancos (1,5%), Croacia (al 0,5%), República Checa (2,5%), Dinamarca (2,5%), Francia (0,5%), Alemania (0,75%), Irlanda (0,5%), Países Bajos (1%), Noruega (2,5%), Suecia (2%) y Australia (1%).

Hernández de Cos expuso que su aplicación se produce al comprobar que "el efecto macroeconómico de su activación es prácticamente nulo" y los beneficios serán "muy positivos" si se declaran los riesgos; y porque la experiencia ha probado que "es muy difícil acertar en la medición de riesgos y anticiparse significa no equivocarse o equivocarse con menor claridad".

El mecanismo existente hasta ahora vinculaba su activación a que se diese, por ejemplo, una exuberancia del crédito frente al PIB, que está lejos de ocurrir hoy pero indicó que hoy sabemos que factores exógenos como una guerra o una pandemia pueden detonar un deterioro de la economía y los riesgos asociados.

"Nos permite hacerlo de manera gradual, lo que reduce también los potenciales costes de su activación", y esas huchas actuarían como un estabilizador automático de darse el escenario de riesgo para reconducir la situación. "La evidencia que tenemos es que el capital es importante para el crédito", agregó.

La banca dispone hoy de holgadas huchas de capital excedentario, muy superior a los umbrales mínimos que les exige el BCE en función de su perfil de riesgo. El Banco de España quiere que la nueva hucha sea adicional y no se utilice ese excedente para cubrir el colchón anticíclico, aunque admitió que existe el riesgo de que las entidades intenten hacerlo. "Estamos lanzando el mensaje de que legalmente no pueden utilizarlo hasta que nosotros lo liberemos", indicó.

La regulación no les impide compensar la hucha excedentaria con el nuevo colchón, pero los mercados financieros valoran que mantengan redes holgadas por si vienen mal dadas y eso les facilita un acceso mejor a la financiación.

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