Banca y finanzas

El pago con tarjeta acelera con el Covid y el efectivo baja 17 puntos desde 2019

  • El importe medio en 'cash' es de 22,6 euros, 15 menos que de forma electrónica

El pago en efectivo retrocedió sin remedio en los últimos dos años, desde la irrupción de la pandemia del Covid-19. Así lo atestiguan los datos del Banco de España que se hicieron públicos ayer y que muestran que entre 2019 y 2022 el volumen de operaciones de pago en comercios físicos que se hicieron en efectivo cayó más de 17 puntos, pasando del 83,2% al 65,6%, la mayor bajada de la historia.

Estos 17 puntos fueron suplidos, en su mayoría, por pagos con tarjeta -que pasan del 15,3% de las operaciones al 28,3%- pero también con pagos móviles, como los de aplicaciones bancarias, wallets, Paypal, Apple o Samsung Pay, entre otros, que empiezan a tener un porcentaje relevante de las operaciones. Del mismo modo, pese a que el porcentaje es menor, también crecen en esta encuesta otro tipo de métodos, como las tarjetas de puntos o fidelidad.

El artículo Uso del efectivo y de otros medios de pago: ¿Cómo está cambiando la forma en que pagamos? del Banco de España recoge que, en líneas generales, los pagos con efectivo se utilizan para compras de un importe inferior al de los pagos con tarjeta. En concreto, en el primer caso, el importe medio es de 22,6 euros frente a un importe medio de 38 euros con tarjeta. Como resultado, el valor de los pagos en efectivo en este tipo de establecimientos alcanza el 51% del total frente al 65% en 2019.

Si se observa el gráfico de evolución de las operaciones de compra en terminales de punto de venta con tarjeta, se puede apreciar un importante incremento -con una subida casi vertical- desde el inicio de la pandemia.

Diferencias por edades

Pero estas variaciones tan llamativas son completamente diferentes en función de los tramos de edad de los compradores. De acuerdo con los datos del propio BdE, las personas de entre 25 y 39 años son las que más pagos con tarjeta realizan en comercios físicos con un 33,7% de ellos. En cambio, si se tiene en cuenta el pago móvil, son aquellos situados entre 18 y 24 años los que han hecho uso en una mayor proporción de este tipo de servicios. Pero sea como fuere, con respecto a 2019, se observa una reducción del uso del efectivo en todos los grupos de edad.

En los últimos años, el uso de medios de pago digitales para las compras presenciales entre los mayores ha aumentado de forma semejante a lo observado en otros grupos de edad, señala el informe del BdE, "lo que implicaría que el proceso de digitalización no es ajeno a parte de este segmento de población", admite.

Con respecto a los pagos entre particulares, el 71% de ellos se realizan en efectivo, casi 20 puntos porcentuales menos que en 2019. En términos de valor, los pagos en efectivo suponen un 55% del total frente al 74% que representaban en 2019. Según el informe del regulador bancario, la disminución del número de pagos en efectivo estaría relacionada con una mayor facilidad para realizar este tipo de pagos de forma digital gracias, entre otras, a nuevas formas de pago, como Bizum. Así, se observa un aumento de los pagos con aplicaciones móviles y mediante transferencias bancarias, que alcanzan el 13% y el 8,5% de las operaciones, respectivamente.

Un 5,5% de los pagos de hipotecas y alquileres se hacen en efectivo

El uso del efectivo es "marginal" en los pagos recurrentes, tal y como se señala en el informe del Banco de España, si bien casi un 5,5% de los pagos de hipotecas y/o alquileres se realizan todavía con este medio de pago. Y es que este tipo de desembolsos se realizan de forma mayoritaria a través de domiciliaciones, a excepción de aquellos relacionados con el transporte, para los cuales el pago con tarjeta es el medio más habitual. Lo mismo ocurre con las suscripciones y los impuestos, para los que la tarjeta es el más utilizado. 
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