Banca y finanzas

Caja Rural de Teruel cierra el año 2021 con un beneficio de 4,3 millones de euros antes de impuestos

  • En 2022, la caja se marca el objetivo de seguir avanzando en el control de gastos generales y potenciar la actividad en pymes y sectores como el agroalimentario
  • La entidad mantiene su modelo de negocio con su red de oficinas y empleo
  • La cuota de la PAC en la provincia de Teruel supera el 50%, situándose como entidad líder
Celebración de la Asamblea General de Caja Rural de Teruel.
Zaragoza

La entidad ha celebrado su Asamblea General en la que se han aprobado las cuentas anuales y el informe de gestión correspondiente a 2021, ejercicio que la caja cierra en "positivo" dentro de un contexto marcado todavía por la pandemia por la covid-19. Una coyuntura en la que ha crecido en margen de intereses y el margen bruto, así como la inversión crediticia, y ha mejorado su posición en el negocio de seguros y fondos de inversión.

El año 2021 ha sido un año complejo para el tejido económico y empresarial por continuar el impacto de la pandemia por la covid-19. "Pensábamos que iba a ser más positivo que 2020, pero en 2021 el coronavirus ha seguido marcando la pauta diaria de la caja y de las empresas", afirma David Gutiérrez, director general de Caja Rural de Teruel, a elEconomista

La cooperativa de crédito cerró el año 2021 con una "valoración positiva" y con un "crecimiento moderado", teniendo en cuenta la coyuntura, pero "ha sido un ejercicio positivo". Caja Rural de Teruel obtuvo un beneficio de 4,3 millones de euros antes de impuestos frente a los 4,9 millones de 2020, mientras que el beneficio después de impuestos se ha situado en 3,8 millones en 2021 en comparación con los 4,3 millones del ejercicio anterior. Unas cifras de 2021 que vienen marcadas por las dotaciones y provisiones netas de 6,7 millones de euros, lo que supone un 73% más que en 2020.

"Podíamos haber declarado más beneficios, pero hemos preferido ser previsores" ante posibles escenarios y contingencias que pueden darse en 2022, ejercicio en el que empiezan a amortizarse las líneas Covid del ICO y "esto nos hace ser prudentes". La caja, aparte de las provisiones obligadas por contabilidad y norma, ha realizado de forma voluntaria una dotación de más de dos millones.

El balance de Caja Rural de Teruel de 2021 refleja el crecimiento del margen de intereses, que alcanzó los 16 millones de euros, el 0,5% más en comparación con 2020, así como el margen bruto que se elevó hasta los 28 millones de euros, creciendo el 8,31%. En cuanto la inversión crediticia rentable, la cooperativa de crédito ha experimentado un crecimiento neto del 1%. La solvencia de la caja se sitúa en el 20,87% (ratio CET1) en este ejercicio en el que la tasa de morosidad se ha reducido en 150 puntos básicos, siguiendo la tendencia positiva que comenzó en el ejercicio de 2019.

En 2021, la caja también ha aumentado los recursos fuera de balance en un 23%, mientras que los recursos dentro de balance -cuentas corrientes, libreta de ahorro y plazos fijos-, lo han hecho en un 4%. Los fondos propios se situaron en 144,4 millones de euros, con un incremento del 2% respecto a 2020.

En este ejercicio, destaca la evolución del patrimonio de fondos de inversión con un incremento del 37%. Un mercado en el que la entidad ha sido especialmente dinámica. "Tras el análisis que hicimos en 2020, nos dimos cuenta de que Teruel era claramente una provincia fondista y que teníamos un potencial enorme. Mejoramos la formación de nuestros empleados y, con el respaldo de Gescooperativo (gestiona un patrimonio de más de 6.000 millones) y la gama de productos, hemos crecido en volumen gestionado".

El mercado de seguros también ha sido clave para la cooperativa de crédito, registrando un crecimiento del 53% en primas de nueva promoción. Además, se ha potenciado las ramas de Salud, Hogar, Auto y Responsabilidad Civil.

Sectores estratégicos

La actividad de Caja Rural de Teruel también destaca en el sector agrario con una cuota media de la PAC de entre el 52% y el 53% en la provincia turolense. "Es uno de los puntos fuertes de la caja", añade el director general, quien incide en que se da un servicio integral a los productores, puesto que pueden solicitar las ayudas, gestionar el anticipo (se crece un 18,66%) y realizar la contratación con Agroseguro.

"En 2021, hemos añadido además un factor que ha tomado peso. En 2020, la Diputación General de Aragón estableció que el pago base de la PAC por cuantías de 10.000 euros o superiores se debía realizar con certificado digital. En 2022, se pasa a un pago base superior de 5.000 euros. Hemos hecho inversiones a través de nuestra gestoría para prestar el servicio y que los trámites sean digitales". Un paso que la entidad considera clave, puesto que en el medio rural hay personas de edad superior a los 65 años y existe dificultad de acceso a la banda ancha para realizar las tramitaciones.

El año pasado la caja igualmente continuó con su labor social. El Fondo de Educación y Promoción, con el que retorna a la sociedad parte de sus beneficios, contará con una dotación económica de 365.669,72 euros. Una cuantía que se destinará a apoyar a asociaciones culturales, deportivas y educativas y a ONGs. En 2021, realizó 199 iniciativas y firmó 44 convenios colectivos sociales, culturales, educativos y empresariales de la provincia.

Caja Rural de Teruel también ha crecido en socios netos con 675 nuevos, alcanzado un total de 25.520. Además, la entidad sigue apostando por su modelo de negocio en el que apuesta por mantener el empleo y toda su red de oficinas a diferencia de lo sucedido en el sector financiero en el que se ha producido el cierre del 58% de las sucursales. "El grupo Caja Rural ha ido con la tendencia contraria a la del sector, apostando por el mantenimiento de empleo y oficinas".

Líneas 2022

La previsión de Caja Rural de Teruel es que el año 2022 no esté marcado por la covid-19, aunque hay una serie de factores que pueden condicionar la actividad como la elevada inflación, que se situó en el 7,5% en Aragón a cierre del año pasado, así como el alza de los precios de las materias primas y la falta de mano de obra en determinados sectores de actividad. Una coyuntura a la que se ha sumado el conflicto de Ucrania, especialmente los 30 primeros días generando también alerta económica, y que ha llevado a que sea un cuatrimestre no previsto.

A esta situación, se añade a su vez la subida de los tipos de interés (euríbor), aunque "no se prevé alarmante" porque, además, se venía de una coyuntura anormal de bajos tipos de interés, incluso, en negativo. "No prevemos una incidencia gravosa en familias y empresas porque el crecimiento será moderado. No creemos que vaya a ser el mayor problema".

En la asamblea, la caja se ha hecho eco de la reivindicación de las provincias de Soria, Cuenca y Teruel de aplicar las bonificaciones fiscales autorizadas por la Unión Europea y pendientes de ratificación por el Gobierno de España. "Supondrían un acicate y un incentivo. Esto unido a proyectos empresariales que se preparan para la provincia de Teruel, se dan circunstancias positivas para la provincia si cristalizan".

En esta coyuntura, Caja Rural de Teruel apuesta por fijar las mismas prioridades en 2022 de mantener y mejorar el nivel de inversión crediticia y la actividad en fondos de inversión, así como continuar con el control de gastos generales, que ya ha bajado un 4% en los dos últimos años, "a pesar de que en muchos tenemos que incurrir de forma obligada".

Igualmente se potenciará el segmento de pymes y el sector agroalimentario, al igual que la banca personal y patrimonial y la de seguros. Aparte, se trabajará en reducir la mora y en avanzar en la venta de activos improductivos.

Nueva campaña

En la Asamblea General, la caja ha presentado la nueva campaña "Estamos en una tierra de sueños. Estamos con Teruel" con la que la cooperativa de crédito muestra su compromiso con la inclusión bancaria mediante un vídeo corporativo y un libro ilustrado.

El vídeo permite conocer localizaciones de prácticamente toda la provincia, parte de la red de oficinas compuesta por 74 sucursales -la mayoría en el medio rural-, y 42 en localidades de menos de 1.000 habitantes, aparte de una representación de los 197 empleados de la entidad.

El libro realiza un recorrido por diez comarcas turolenses con la compañía de un viajero intergaláctico que descubre la provincia a través de sus tradiciones, historia y patrimonio, entre otros atractivos.

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