Redactora de mercados, con el foco puesto en las finanzas personales y en los fondos de inversión.

En España hay cerca de un billón de euros parado. Parado quiere decir que está en cuentas corrientes o efectivo, sin apenas remuneración y que incluso, en algunos casos, conlleva gastos de mantenimiento. Hablamos de más 900.000 millones de euros, en los que se concentra gran parte de la riqueza financiera de los españoles. El propio Rodrigo Buenaventura, presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), señalaba esta semana que la forma en la que invertimos nuestro ahorro financiero en España y en Europa es manifiestamente mejorable. "La proporción de depósitos es inusitadamente alta (cerca del 35-40% en la UE), y la inversión en renta variable sorprendentemente baja", describía, "y con esa combinación, el apoyo y la capacidad de financiación que reciben las empresas españolas y europeas no será suficiente". Existen muchas alternativas para poner ese billón de euros a trabajar, en función del perfil de riesgo del inversor, y cualquiera de ellas es más eficiente que tener el dinero parado.

España es el segundo país de la Unión Europea, solo por detrás de Alemania, con más dinero ahorrado sin remunerar, según un estudio elaborado de XTB titulado El futuro del ahorro en España. Según datos de Inverco, los españoles guardaban en efectivo y cuentas corrientes cerca de un billón de euros a cierre del año pasado. Concretamente, más de 900.000 millones que apenas ofrecen rendimiento y, en algunos casos, conllevan incluso gastos de mantenimiento. En el efectivo y en las cuentas corrientes se concentra gran parte del ahorro financiero en España. Hay muchas alternativas para poner a trabajar ese dinero, en función del perfil de riesgo del ahorrador. Una de las más conservadoras, y no siempre la más eficiente, son los depósitos a plazo fijo. Algunos bancos europeos ofrecen plazos fijos contratables en España con rentabilidades que alcanzan el 3,6% a un año.

El impacto de la inflación en la capacidad de ahorro está muy presente entre los inversores españoles, según se desprende del V Observatorio del ahorro y la inversión en España elaborado por el IESE en colaboración con Bestinver. A raíz de este fenómeno, el 32% de los inversores se plantea realizar nuevas inversiones para evitar perder poder adquisitivo. Lo curioso es que las inversiones más contempladas para protegerse de la subida de la inflación a futuro son la inversión inmobiliaria (30,09%) y la deuda pública (29,4%), cuya rentabilidad está condenada a bajar una vez el Banco Central Europeo (BCE) empiece a bajar los tipos de interés previsiblemente en junio. La tercera opción son los fondos de inversión europeos, pero en menor proporción.

La forma en la que invertimos nuestro ahorro financiero en España y en Europa "es manifiestamente mejorable", ha señalado Rodrigo Buenaventura, presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) durante la presentación del V Observatorio del Ahorro y la Inversión en España realizado por Bestinver e IESE. La proporción de depósitos es "inusitadamente alta (cerca del 35-40% en la UE), y la inversión en renta variable sorprendentemente baja. Y con esa combinación, el apoyo y la capacidad de financiación que reciben las empresas españolas y europeas no será suficiente", ha alertado. Para Buenaventura, una de las medidas más urgentes a poner en marcha es impulsar una estrategia nacional y europea que promueva que los inversores minoristas inviertan mayor parte de su ahorro en instrumentos financieros.

La rentabilidad de la deuda pública se ha relajado en la última semana. El origen hay que buscarlo en el dato de inflación publicado el miércoles en Estados Unidos, que dio un leve respiro después de que la subyacente se ajustase a las previsiones de los analistas. El júbilo llegó pronto a las bolsas, y a los bonos. Y lo hizo en forma de compras, y aumentó, también, la probabilidad de que la Reserva Federal pueda recortar hasta en dos ocasiones los tipos de interés en 2024. Pero aunque el saldo de la semana es positivo en renta fija, con caídas en las rentabilidades y subidas de los precios, algunos miembros de la Fed se han encargado de enfriar los ánimos en los días posteriores al dato de IPC. Y, esto, una vez más, ha vuelto a desencadenar ventas en el mercado de renta fija el viernes, a media sesión europea.

El alto peso de la banca en la bolsa española se ha convertido en un punto a su favor este ejercicio. En la última semana ha dibujado un nuevo máximo anual y cotiza en niveles no vistos desde 2015. En el año, acumula ya una rentabilidad del 10,39% y con ello son nueve los fondos de inversión gestionados de forma activa que siguen su estela y consiguen, también, rentabilidades de doble dígito este año en el mismo periodo (se han tenido en cuenta los datos hasta el 13 de mayo).

A estas alturas del año, un centenar de fondos activos de bolsa global consigue ya rentabilidades de doble dígito desde principios de enero frente al 8% que suma el MSCI World en el mismo periodo. Muchos de ellos pertenecen a gestoras españolas. Entre ellas están los fondos de bolsa internacional de Cobas AM, la gestora fundada por Francisco García Paramés, fiel discípulo de Warren Buffett y uno de los gestores value europeos más reconocidos. En las últimas semanas dos de sus fondos han escalado puestos en la clasificación que agrupa a los fondos activos de bolsa internacional creada por elEconomista.es, y tanto Cobas Selección como Cobas Internacional ya están entre los quince productos que más se revalorizan este año, con una rentabilidad que roza el 15%.

La fuerte tormenta que azotó al mercado de renta fija en 2022 empieza a ser sólo un mal recuerdo para los gestores al frente de los mayores fondos de deuda españoles. Según datos de Morningstar, todos los vehículos con más de 1.000 millones de euros en activos bajo gestión han conseguido borrar ya el golpe que dio aquel año a sus carteras, al cotizar actualmente a un precio superior al de cierre de aquel año. No hay que olvidar que, en 2022, el precio de la renta fija mundial se hundió nada menos que un 16%, la mayor caída desde que hay registros, es decir, desde al menos 1990. Y que incluso el bono americano, el activo que sobre el papel es el más seguro del mundo, sufrió un descalabro del 19%.

La oferta de depósitos en España ha ido perdiendo atractivo en los últimos meses, pero todavía quedan seis que conservan rentabilidades por encima del 3% a un año. Hablamos de los depósitos que se pueden contratar directamente en una entidad en España, porque también existe la posibilidad de acceder al catálogo de otros bancos europeos a través de plataformas como Raisin, donde se pueden contratar depósitos a un año con rentabilidades de hasta el 3,6%.

Asumir riesgo en renta fija cada vez está peor pagado en comparación a otros tipos de deuda de mayor calidad. Aunque el año no está siendo lo que se esperaba hasta ahora en renta fija, si hay un tipo de deuda que se ha comportado bien en estos primeros meses ha sido el high yield. Mientras el precio de la mayoría de los bonos arrastra pérdidas en este inicio de año, por el retrasoen el comienzo de la bajada de tipos, el precio del high yield no han dejado de subir, con revalorizaciones superiores al 2,5%, según los índices de Bloomberg y Barclays. A medida que se alejaba la posibilidad de que la economía entrase en recesión se compraban más y más bonos basura, lo que ha propiciado un estrechamiento de los diferenciales. Y ahora, la rentabilidad extra que ofrece la deuda high yield sobre la pública es la más baja de los últimos dos años.