Alejandro Páez Varela

La sombra cayó en 2020 sobre miles de millones de personas en el mundo. De golpe, fría como es la sombra. El cálculo es que 10 millones de personas ingresen al estatus de la pobreza en México; Naciones Unidas estima que, de la población mundial, 130 millones se agregarán a la situación de extrema pobreza. Es una cifra, dice, no vista en 22 años.

Alejandro Páez Varela

Los últimos estudios científicos que restan importancia a la posibilidad de que las superficies contaminadas con SARS-CoV-2 contagien, publicados en la revista médica The Lancet, han dado aún mayor relevancia a los aerosoles como la principal fuente de transmisión y acentuado el cubrebocas como medida preventiva. La OMS sostuvo en los meses iniciales de la pandemia que usar N95 era una preocupación “sólo para trabajadores de la salud” porque “ciertos procedimientos médicos producen aerosoles”. Esa creencia evolucionó. Al mismo tiempo que crece la evidencia de que cubrirse boca, nariz y ojos, seas quien seas, sirve para evitar el contagio, decrece la idea inicial de que la COVID se contraía como otras enfermedades respiratorias (incluidos el resfriado común y la influenza): por medio de gérmenes que pueden permanecer activos sobre ciertas superficies inanimadas como el plástico o el metal. En un inicio parecía lógico asumir que las superficies eran un medio principal para que el patógeno se propagara. Pero los científicos de los distintos ensayos citados en The Lancet dicen que no hay evidencia suficiente para mantener esa idea con el SARS-CoV-2.

Alejandro Páez Varela

En las últimas semanas, algunos lopezobradorista y morenistas han hecho tanta campaña por Donald Trump en redes sociales como les han alcanzado los seguidores. Aunque el multimillonario perdedor de las elecciones de 2020 en Estados Unidos es antagónico a los principios de cualquier izquierda, han salido en su defensa por varias razones y hechos que alimentan ésta posición y fortalecen una contra Joe Biden.

Alejandro Páez Varela

El General no es culpable. Empecemos por allí. Tampoco es el ejemplo de la corrupción en el Ejército mexicano o en la administración de Enrique Peña Nieto. No es culpable, y por una simple razón: la presunción de inocencia. Un individuo es inocente hasta que se le demuestra lo contrario. Así lo detenga la DEA o, más bien, sobre todo si lo detuvo la DEA: el doctor Humberto Álvarez Machain fue secuestrado, trasladado a Estados Unidos ilegalmente y enjuiciado allá y salió libre después de años de tortura. No sé si haya participado en el asesinato del agente Enrique Camarena pero tuvo que ser liberado porque no le probaron nada. Y este es apenas un ejemplo. Por eso (o en ese sentido), el General Salvador Cienfuegos Zepeda no es culpable hasta que se le demuestre lo contrario.

Alejandro Páez Varela

Fue el 6 febrero de 2017. Bill O’Reilly’s y Donald Trump conversaban sobre México. Las relaciones de Washington con Enrique Peña Nieto eran, por llamarlo de alguna manera, vergonzosas. El Presidente mexicano era humillado, tiro por viaje. En el rostro del mandatario estadounidense se leía desprecio, rechazo profundo y ganas de humillarlo cada vez que se sentaban juntos.

Alejandro Páez Varela

La semana pasada, en un evento inédito, el Presidente de México hizo en una especie de quién es quién de un puñado de impresos. Los calificó de acuerdo a lo que sus columnistas y editorialistas escribieron un día en particular. El análisis consistió en ordenarlos en tres grupos: los que escriben a su favor, los que escriben en su contra y los neutrales, es decir, aquellos que no hablan de su administración. Y con base a ellos, a los columnistas y editorialistas, emitió un juicio sobre los medios.

Alejandro Páez Varela

Son 19 exfuncionarios. Los ligan a Miguel Ángel Osorio Chong. Los acusan operaciones con recursos de procedencia ilícita por 2 mil 500 millones. A la cabeza, Frida Martínez Zamora, exdirectora de Recursos Materiales de la Oficialía Mayor de Gobernación. Aeronaves, patrullas, equipo de espionaje de Rafael Advance Defense Systems Ltd, empresa de origen israelí pero además, regulada y promovida por el Gobierno de Israel: se supone que esas compras las usaron para desviar recursos públicos. La mayoría de los imputados pasó por el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) y por la Policía Federal. Sólo Eleuterio Enrique Pérez Romero está detenido; es contador público. Tenía los recursos de la Policía Federal Preventiva en sus manos.

Alejandro Páez Varela

Me sorprendió cuando, en abril de 2015, un funcionario de la administración de Enrique Peña Nieto me preguntó si no consideraba un "linchamiento mediático" tantos señalamientos a David Korenfeld por el uso de un helicóptero oficial para ir al aeropuerto, de donde saldría su avión para tomarse unas vacaciones con su familia. Me lo dijo en tono de reclamo.

Alejandro Páez Varela

Vacaciones. Lo consultamos entre nosotros y sonaba a una buena idea. Lo comentamos con nuestros amigos y sonaba a una buena idea. Luego empezamos a sumar precauciones:

Alejandro Páez Varela

Conozco la historia de varios empresarios que estaban convencidos de las posibilidades de la 4T, aunque tenían ciertas dudas razonables de Andrés Manuel López Obrador. Digo "razonables" porque, como millones, fueron puestos en alerta por la campaña engañosa del "es un peligro para México". En algún momento de 2017 y a principios de 2018 dieron el brinco. Había un hartazgo bárbaro de lo que habían significado los gobiernos de Enrique Peña Nieto y de Felipe Calderón. El primero, el de la corrupción con todas sus letras; el segundo, el de la corrupción y la guerra. Los alentó la esperanza de que el combate a la corrupción, color dominante en el ramillete de las promesas de la campaña del izquierdista, llevara a varios a prisión; también estaban echados para adelante en la idea de experimentar otra cosa fuera de la estrategia de guerra, fallida y costosa, de doce años. Me consta que a varios les fue difícil defender su posición cuando en su círculo estaban los opositores más rabiosos. "Había que defender a AMLO, pero los contrarios eran muchos; y a veces era mejor darles la vuelta para no discutir", me dijo uno.