Aragón

El Ayuntamiento de Zaragoza lanza un plan de rescate fiscal para los sectores más afectados por la COVID-19

Zaragoza

El Gobierno municipal de Zaragoza ha puesto en marcha un Plan Urgente de Rescate Fiscal por valor de más de 5 millones de euros para ayudar a los sectores "más afectados" por la pandemia de la COVID-19, con el que se bonificará el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) en 2021 un 30 por ciento a hostelería, comercios, hoteles y establecimientos culturales, en un 50 por ciento la tasa a los veladores y en otro 50 por ciento el impuesto de circulación a los taxistas de la ciudad.

Así lo han anunciado el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, y la vicealcaldesa y consejera municipal de Cultura y Proyección Exterior, Sara Fernández, este viernes, en rueda de prensa, para presentar este Plan Urgente de Rescate Fiscal.

Azcón ha asegurado que esta actuación, desarrollada por el Área de Hacienda del Consistorio zaragozano, es "el mayor plan de ayuda en rebaja de impuestos que se ha hecho en la historia de la ciudad dirigido a unos sectores específicos --hostelería, ocio, cultura, comercio, taxi y restauración--".

En total, más de 28.500 recibos del IBI de comercios, bares, restaurantes, hoteles y establecimientos culturales se verán beneficiados de la rebaja fiscal, lo que supondrá que el Ayuntamiento de Zaragoza dejará de recaudar 4.526.264 euros y casi 2.000 veladores verán reducida su tasa en 2021, dejando de ingresar el consistorio 572.727 euros.

De igual modo, se bonificará un 50 por ciento el impuesto de circulación a los más de 1.777 taxistas que prestan servicio en la ciudad, lo que supondría una merma de ingresos para las arcas municipales de 103.609 euros.

Continuidad

De este modo, el Ayuntamiento de Zaragoza completará las medidas fiscales ya adoptadas durante los últimos meses para ayudar a los negocios donde más impacto económico ha causado la pandemia de coronavirus, contribuyendo así a la continuidad de los mismos y al mantenimiento, en la medida de lo posible, del empleo que generan en la capital aragonesa.

Una vez aprobadas y finalizada la tramitación administrativa de las propuestas del Plan Urgente de Rescate Fiscal, los beneficiarios de las bonificaciones deberán ser quienes las soliciten en el consistorio a través de los medios que se habilitarán al efecto.

Además, los propietarios de los inmuebles que estén arrendados para la realización de estas actividades económicas deberán demostrar que han realizado alguna moratoria o han rebajado el alquiler a los arrendatarios para poder acogerse a las bonificaciones del IBI, repercutiendo así la ayuda en quienes realmente están al frente de los negocios.

Inmediatez

Azcón ha resaltado la inmediatez con la que el Gobierno municipal ha actuado y ha instado a que el resto de las Administraciones públicas procedan con la misma rapidez: "Los problemas requieren agilidad por parte de todos".

En palabras del alcalde, la declaración del nivel de alerta 3 en todo el territorio aragonés a partir de este lunes, 26 de octubre, es un nuevo varapalo para los sectores hosteleros y del comercio minorista.

"Llueve sobre mojado" y por eso el Gobierno de PP-Cs, en "solo dos días", ha elaborado el grueso de este plan, ha dicho Azcón, a lo que la vicealcaldesa, Sara Fernández, ha agregado que supondrá dejar de recaudar "más de cinco millones de euros", que "se quedarán en el bolsillo" de quienes tienen un bar, restaurante o tienda.

Azcón ha reiterado su voluntad de colaboración con el Gobierno de Aragón y le ha pedido "corresponsabilidad" fiscal, ya que ha considerado que "el mismo esfuerzo en bajar impuesto que hace el Ayuntamiento de Zaragoza, lo pueden hacer otras Administraciones".

El alcalde ha aprovechado para recordar que el Ayuntamiento de Zaragoza "no ha recibido ni un solo euros por parte de otras Administraciones" y que esto supone un "esfuerzo increíble" dado el "mal estado" de las arcas municipales.

Incremento del gasto

Desde el Ayuntamiento de Zaragoza han enfatizado en que este Plan Urgente de Rescate Fiscal llega en un momento en el que los ingresos municipales han sufrido una importante merma como consecuencia de la pandemia del coronavirus, mientras que han aumentado de forma notable los gastos vinculados a los servicios públicos --transporte o limpieza-- y a las ayudas sociales.

Según Azcón, se trata de "establecer prioridades" porque las ayudas a la alimentación y sociales "siguen tramitándose" y los servicios públicos van a seguir manteniendo "los niveles de prestación" habituales, al tiempo que se ayuda "a los sectores económicos que peor lo están pasando".

Durante el estado de alarma, el Ayuntamiento de Zaragoza ya aplicó bonificaciones fiscales por valor de 2,8 millones de euros. Los veladores de la ciudad y los negocios de hostelería ya han sido bonificados en un cien por cien por valor de 1,2 millones de euros.

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