Aragón

La crisis de la COVID-19 lastra la contratación de personas en situación de vulnerabilidad

Fundación Adecco
Zaragoza

La contratación de personas con discapacidad ha caído un 35,5% en la comunidad aragonesa como consecuencia de la crisis de la COVID-19. No es el único colectivo vulnerable que se está viendo afectado. También el número de contratos formalizados desciende en los mayores de 55 años. Los jóvenes y los hogares monoparentales no escapan de esta situación.

Este descenso en la contratación de colectivos vulnerables se ha dejado sentir en 2020. En concreto, de enero a mayo de este año, se ha producido un descenso en el número de contratos firmados por personas con discapacidad. En este período, tan solo se han formalizado en Aragón un total de 747 frente a los 1.158 que se firmaron en los cinco primeros meses de 2019, lo que supone una caída del 35,5% en comparación con el mismo período del año anterior.

Además, este descenso en la contratación es el mayor que se produce desde el año 2011, ejercicio en el que desde enero a mayo se formalizaron 776 contratos. Una caída que igualmente rompe la tendencia al aumento de la contratación de personas con discapacidad que se venía produciendo desde el año 2014, teniendo en cuenta los datos de los cinco primeros meses de cada ejercicio.

Las personas con discapacidad no son el único colectivo vulnerable que se ha visto afectado por la COVID-19. Es el caso de los mayores de 55 años, grupo en el que se han perdido 2.200 empleos en el último trimestre en Aragón de acuerdo con los datos de la EPA relativos al segundo trimestre de este año, período en el que ya se reflejan las consecuencias de los efectos de la pandemia en el mercado laboral. Una pérdida de empleo que contrasta con los 1.300 puestos de trabajo que se ganaron en esta comunidad en términos interanuales.

Los datos facilitados por la Fundación Adecco también reflejan que el 61,7% de los desempleados mayores de 55 años supera el año sin trabajo, mientras que el 49% lleva más de dos años sin encontrar un empleo.

Las dificultades para acceder a un puesto de trabajo también afectan a los jóvenes, cuya tasa de paro en Aragón se sitúa en el 27%, porcentaje que es mayor cuando la persona está en una situación previa de riesgo de exclusión social como discapacidad, escasa formación o nivel socioeconómico bajo.

El impacto de la COVID-19 en el mercado de trabajo igualmente afecta a los hogares monoparentales, cuya situación laboral ha experimentado un empeoramiento en el 87% de los casos.

Los datos del informe AROPE (EAPN) ponen de manifiesto que este tipo de familias afrontan de por sí un riesgo de exclusión o pobreza muy superior a la media: el 50% frente al 26,1% general. Además, el 87% de las mujeres que encabezan los hogares monoparentales reconoce afecciones en el trabajo por la pandemia.

Un contexto ante el que desde la Fundación Adecco se ha hecho un llamamiento a empresas y Administraciones Públicas para impulsar el empleo como única vía para frenar la expansión de la pobreza y conseguir amortiguar los efectos de la crisis en el marco de la Agenda 2030.

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