Actualidad

Los líderes occidentales llaman a "evitar una escalada" en Oriente Próximo mientras Israel evalúa su respuesta

  • Macron y Scholz condenan el ataque de Teherán y lo tildan de "desproporcionado"
  • Cameron insta a Israel a "pensar con la cabeza, además de con el corazón"
  • La presidenta de la Comisión Europea anunció más sanciones de la UE contra Irán
La reunión de los líderes del G7 este fin de semana.
Bruselasicon-related

La madrugada del sábado Irán lanzaba un ataque contra Israel con más de 200 drones y misiles. Teherán cumplía su amenaza de tomar represalias por el asesinato de siete mandos militares, tras un ataque el pasado 1 de abril a un edificio consular en Damasco, capital de Siria. Aunque la mayoría de los misiles fueron interceptados la creciente tensión entre Israel e Irán ha suscitado una oleada de reacciones de la comunidad internacional. Mientras los líderes europeos y estadounidenses condenan el ataque y llaman a evitar una escalada del conflicto, el Ejecutivo israelí evalúa su respuesta.

Este lunes, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha condenado "con máxima firmeza" el ataque de Irán contra Israel que ha tildado de "desproporcionado" y que, ha explicado, "pudo detener casi la totalidad de los drones y misiles sin que llegaran a impactar en su territorio". El líder galo ha reconocido el temor a una escalada del conflicto en la región y ha hecho un llamamiento para hacer todo lo posible para evitarlo.

El líder del Ejecutivo francés ha resaltado que "Francia ha estado al lado de Israel y bajo coordinación estadounidense con nuestros amigos británicos", ya que, en territorio jordano y a petición de Jordania, "realizamos interceptaciones, en estricta protección y defensa".

Por su parte el secretario de Asuntos Exteriores de Reino Unido, David Cameron, pidió al Gobierno israelí que no responda al ataque de Irán ya que "fue un fracaso total". El británico instó al Ejecutivo de Netanyahu "pensar con la cabeza, además de con el corazón", a "ser inteligente, además de duro". Ha ido un paso más allá al señalar que "esto ha sido una doble derrota para Irán. El ataque fue un fracaso casi total, y han mostrado al mundo que son una influencia maligna en la región".

Salió al paso de la noticia el canciller alemán, Olaf Scholz, que ha tildado de "injustificable" e "irresponsable" el ataque de Irán contra Israel y ha hecho hincapié en que "Irán se arriesga a una nueva escalada en la región". Además, el líder alemán ha indicado que Berlín "hará todo lo que esté en su mano para que no se produzca una nueva escalada en Oriente Próximo".

"Oriente Medio está al borde del abismo. La población de la región se enfrenta al peligro real de un devastador conflicto a gran escala. Ahora es el momento de desactivar y desescalar", ha advertido el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres. Un mensaje al que ha añadido un llamamiento a "evitar cualquier acción que pueda conducir a grandes enfrentamientos militares en múltiples frentes en Oriente Medio". El secretario de la ONU ha evidenciado que la población civil "está pagando el precio más alto" y ha pedido "implicar activamente a todas las partes implicadas para evitar una nueva escalada".

También el presidente estadounidense, Joe Biden, condenó de forma contundente, este fin de semana, el ataque de Irán. El líder de la Casa Blanca puso de relieve el compromiso de Washington "con la seguridad de Israel". Sin embargo, Biden aseguró a Netanyahu que no participará de ninguna contraofenstiva contra Irán, según informó Reuters.

Los líderes occidentales llaman evitar una escalada del conflicto mientras las autoridades israelís no descartan un ataque contra Irán en represalia a los acontecimientos de este fin de semana. El Gobierno de Israel analiza su posible respuesta, aunque ya el Ejército israelí avisó el domingo de que responderá "con acciones, no con palabras". Cabe recordar que el presidente iraní, Ebrahim Raisi, advirtió de una respuesta "aún más dura" en caso de que Israel responda a estos ataques, lo que podría llevar a una escalada del conflicto en la región.

Este fin de semana, los líderes del G7 condenaron, de forma unánime, el ataque sin precedentes contra Israel y pidieron "moderación" a todas las partes implicadas en aras de evitar una escalada regional del conflicto. En una declaración conjunta, los líderes del G7 acusaron a Irán de avanzar hacia la "desestabilización de la región" y pusieron sobre la mesa la "posible escalada regional incontrolable". Una situación, según indicaron, que debe "evitarse".

Fue tras la reunión del G7 que la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, anunció que el bloque impondrá nuevas "sanciones contra Irán en cooperación con nuestros socios, especialmente en sus programas de drones y misiles", un movimiento que también incapacitaría a Teherán para suministrar drones a Rusia en su guerra con Ucrania.

Además, la jefa del Ejecutivo comunitario, manifestó su condena a un "ataque flagrante e injustificado" e instó a "todos los actores" a "abstenerse de una mayor escalada y trabajar para restaurar la estabilidad en la región".

Salió paso de la noticia también el domingo, el Alto Representante de la UE, Josep Borrell, que afirmó que el ataque de Irán es "una escalada sin precedentes y una grave amenaza para la seguridad regional". Además del convocar una reunión de ministros de Exteriores de la UE por videoconferencia este martes, el Alto Representante manifestó el objetivo de "contribuir a la desescalada y seguridad en la región". El presidente del Consejo de la UE, Charles Michel, también lanzó una petición para "hacer todo lo posible" para evitar que la situación empeore.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud